Blogia

TRIUNFO

Apología DIONISIACA.

Apología DIONISIACA.

Hemos denegado del goce que produce entregarse al deleite exquisito que solo nos ofrece la posibilidad del crear, de entregarnos a nuestras más profundas pasiones y darles la fuerza para que tomen vuelo y puedan encumbrar las cimas más altas del ingenio.

Desde el instante en que nacemos, encontramos en derredor, un sin número de incidencias que nos empiezan a transformar a medida que vamos desarrollando nuestro pensamiento. Esta serie de influencias, son propiciadas principalmente por circunstancias culturales que actúan sobre nosotros como una fuerza que moldea, hasta el punto, que estamos tan profundamente inmersos en nuestra cultura que nos es difícil situarnos con suficiente perspectiva y ver que ésta es sólo un conjunto de disposiciones hechas por el hombre para regular la vida social.

Son definitivamente las influencias culturales, una de las principales bases de la conducta humana, que es originada en esencia por la existencia de sociedades organizadas. Pertenecer a una sociedad dada significa, cuando menos la exposición, sino la completa adhesión, a sus valores culturales, un cierto grado de conformidad con la conducta de sus miembros y la necesidad intima de contactos sociales satisfactorios con otras personas.

En esta medida vemos como, a lo largo de la historia, las diferentes sociedades han reprimido de una u otra forma, algunos aspectos propios del hombre que según los paradigmas preponderantes del contexto, son mal vistos y consecuentemente cohibidos por los miembros de los subgrupos imperantes que dictan los derroteros que indican el comportamiento que adquirirá toda la sociedad incidida.

Sin embargo, de alguna forma todos los seres humanos nos caracterizamos por conformar unas cualidades propias e individuales, dentro de la inmensa ola de alicientes que buscan hundirnos en las profundidades de aquel inmenso mar de turbias aguas igualitarias, que en su terrible arremetida a pocos permiten permanecer a flote sobre la superficie.

Una de las más relevantes armas de que se sirve la cultura para coartar nuestros instintos y enfilarnos en la ringlera de la unilateralidad, es sin duda la moral, que tiene su origen en la interacción social, como método adecuado para ejercer un control social que permitiese la mutua convivencia de una comunidad, para lo cual había que inhibir ciertos comportamientos individuales que pudieran ocasionar conflictos interpersonales y otros de conveniencia particular.

Moral que además, tuvo la necesidad de inventar un polo regulador, un elemento contradictor, una fuerza represora, una potencia que afirmara la luz, la lucidez, el principio de la espiritualidad en el hombre, entonces ideo la concepción hiperbólica de la razón. Todo para que la moral pudiera cumplir a cabalidad su función negadora de la vida, despreciadora de la sensualidad, la sensibilidad y la imaginación.

La razón es un prototipo de conocimiento y de acción, un conocimiento aceptado durante algún tiempo. La razón permite comprender cómo piensan y actúan los hombres, dentro de que parámetros, pero no explica como evolucionan el pensamiento y la praxis. La razón no evoluciona a partir de sí misma. La razón es normativa, es un parámetro que establecen los hombres dentro de un proceso de civilización determinado, pero no algo convenido o propuesto voluntariamente, sino algo que se impone como una síntesis del proceso social, como un patrón aceptado, esteriotipado.

Cuando la razón ha llegado a ser opresora, estrecha agobiarte, los hombres vislumbran un mas allá de la racionalidad, algo que no es en sí mismo racional pero que llegará a serlo. La aceptación de la realidad nueva, un cambio en la estrategia epistemológica, el rechazo de un proceso que aparecía a todas luces benéfico, pero que llega el momento en que revela sus repercusiones nocivas para la sociedad.

Este mas allá obedece a impulsos internos, que traspasan las barreras de la racionalidad, se encuentra en la medula de la esencia humana, la cual obedece mas a una fuerza inédita interna, que a los ataviados vericuetos de las normatividades imperantes.

En esta medida, es conveniente remembrar los antecedentes humanos que nos muestran una opción en lo instintivo y mundano, para así poder alcanzar la pluridimencionalidad que nos aproxime hacia la forma que nos permita ser mas humanos, en tanto que aceptamos nuestro ser como tal sin reprimir las sensaciones de tal forma que podamos darnos la oportunidad de la vida, que contraste nuestras pulsiones con la racionalidad imperante, gastada y castrante, y propicie otra nueva que posibilite un pensamiento y una acción mas ricos, mas comprensivos o gratificantes, que tengan como cimiento la imaginación, la sensibilidad en su mas amplia acepción: sensualidad, goce, arte, creación, juego...

Estas son algunas de las cualidades que podemos dilucidar en el paso que se da del mito a la filosofía en la cultura griega, y que nos permiten observar como afectó de alguna manera la racionalización de las concepciones humanas en el fuero interno del hombre, lo cual lo llevaría a atar su ímpetu con los fuertes lazos de la razón, en detrimento del hombre mismo.

Es extraño que la Grecia antigua, no evidenciaba los aspectos coercitivos de otras culturas, sino que en su inusitada diversidad de divinidades, héroes, musas y demás creaciones fantásticas basadas en la magnificencia de la naturaleza y la delirante embriaguez de las artes; haya labrado un soporífero hechizo sobre el pueblo griego, efecto que llevo a esta embrionaria sociedad, como por un efecto hipnótico, a una inusitada oleada de creación artística, que se dio en el teatro, en la escultura, en la música, en donde surgieron genios artistas de la talla de Sófocles, Fidias, Euripides, Esopo, Aristófanes, Hesíodo y muchos mas que gracias a que esta era una cultura viva, creativa, alimentada por la corriente venosa del mito, lograron engrandecerse en la magnificencia de la magia que ofrecía esta no intelectualizada cultura, muy al contrario de la que posteriormente se daría en occidente partiendo de la propia Grecia, en donde imperarían el dominio de la razón y la lógica los cuales terminarían por negar ese instinto demoníaco y pasional del impetuoso artista Griego.

El mito era la simbolización de una cultura abundante en meandros y en ricas y complejas estructuras verbales, que eran interpretadas libremente por los artistas, dando lugar a una constelación de vivificantes que contribuyan a desarrollar la imaginación y a poblar su universo simbólico de creaciones que delectaban el espíritu.

Todo esto porque la religión griega era una religión artística, no poseía sacerdotes ni dogmas. No se trataba de un mundo moral sino mas bien lúdico, profético y estético. No existía en todo caso una moral prescriptiva como la cristiana sino una visión somera de la vida, una praxis social avenida con la vida, respetuosa de la vida. No existía un mundo escindido, los dioses y los hombres moraban en el universo físico. Los dioses encarnaban las fuerzas naturales, poseían las pasiones humanas y luchaban al lado de los hombres en la guerra.

Toda esta riqueza cultural y artística que se había formado con la fabulosa proliferación de nuevas creaciones que a la vez giraban en torno a la religión; vienen a ser cuestionadas por el intelecto consiente, por la mentalidad lógica, por la racionalidad imperiosa; que traería consigo la formación de la filosofía.

La filosofía en su afán de buscar una forma coherente y juiciosa de discernir las eventualidades que su entorno le ofrecía, soslayó la esforzada herencia artística que sobre su genealogía pesaba, para en su lugar exponer una fría panorámica de austeridad que en antaño había sido desenfreno pasional en la que la pulsión dominaba las breñas de la creación, y los artistas dejaban regocijar su instinto deambulando a su libre albedrío por entre las praderas de la fantasía, henchidos de la ebriedad producida por las quimeras indómitas.

Por alguna extraña razón la cultura griega empezó a enfocar su formación hacia los recónditos laberintos de la filosofía, que desde su principio trataba de apartarse de las creencias cotidianas para de una forma lógica llegar a conclusiones racionales, es así como se deja de lado la invención ilusoria para adentrarse mas en las cuestiones empíricas o por lo menos de mayor coherencia con la "realidad" de la vida.

Este importante paso, es menester observarlo desde la perspectiva de las diferentes eventualidades que llevaron a esta sociedad a la transición de un orden social, fuertemente jerarquizado por un sistema de narraciones sacras, a un orden débilmente jerarquizado en que la idea de proporción, equilibrio y acuerdo priman como principios básicos de subordinación.

Evidentemente existen muchos tópicos con los cuales podríamos analizar la transformación del pensamiento griego; y no es para menos ya que son innumerables los factores que en determinado momento pueden llegar a tener algún tipo de incidencia sobre una serie de acontecimientos en especifico.

Consecuentemente podemos escrutar sucintamente algunos factores que tendrían relevancia en lo concerniente a este aspecto; como lo es la fortuita intromisión del ocio dentro de aquella sociedad que se asistió en el avasallamiento de las sociedades vecinas o de miembros de la suya propia como en tantos casos se dio, en donde las fratrías y las gens dominaban a los que se encontraban fuera de su exclusivo circulo, y les permitía adquirir a sus miembros cierto poderío político sobre los demás ciudadanos. De esta forma se fue dando una organización precaria de la sociedad que luego se vería abocada hacia la democracia, factor que también influiría en el proceso de transformación de las concepciones que manejaría esta sociedad.

Los que realmente tenían acceso a la democracia y los privilegios de la polis eran los ciudadanos originarios de esta sociedad que basaban sus preeminencias y por ende su ocio, en los trabajos que realizaban los esclavos a sus servicios, permitiéndoles a ellos realizar otras actividades como el deporte, las letras etc.

Este ocio es una condición necesaria en este paso del mito a la filosofía, pero definitivamente no es una condición suficiente para que aconteciese este hecho, ya que esta es una situación de carácter coyuntural que genera una ruptura con lo que allí se venia manejando; es necesario para llegar a esta situación de ruptura, entes haber tenido una formación estructural que finalmente nos guiara en esta dirección; esta referencia es sin duda, la serie de avances que se habían dado para la época, como lo son el aspecto económico, cultural, técnico, militar etc. Factores sin los cuales no se habría podido generar las diferentes situaciones de ruptura que llegarían a dar con los caminos de la filosofía.

Por otra parte podemos encontrar en el mito, un principio organizador de la vida social de singular importancia: establece a la vez un cuerpo de prescripciones y un principio de inteligibilidad. Por lo general el mito instituye un acontecimiento inaugural que da razón a la existencia de la colectividad en el presente por referencia a un momento original. Todo acontecimiento que tenga lugar hoy es entendido como repetición del evento inaugural, el mito reduce así la aspereza de lo inesperado incluyéndolo dentro de un ciclo eterno en el que todo es repetición.

Podríamos encontrar otra situación de ruptura, en la influencia de un sistema como el de los antiguos imperios micénico y minoico, en donde cualquier acontecimiento era competencia del rey, por más irrelevante que fuere, porque era este quien garantizaba la estabilidad de la realidad, basado en las creencias mitológicas y en los principios cosmológicos a los que atendían los pobladores de la época, y por tanto mantenían a la sociedad en relativo equilibrio.

Necesariamente el imperio se tendría que desestabilizar con la invasión de los dorios que destruyo este equilibrio y dejo una brecha de enormes alcances. Para paliar esta irrupción catastrófica de la realidad, esta avalancha de acontecimientos sin avales ni responsables surgiría en buena medida el pensamiento racional; es entonces sobre la superficie de una basta crisis de soberanía como se sentarían las bases para el paso del mito a la filosofía, visto desde gran tiempo atrás en donde esta civilización entraría en un periodo oscuro del cual renacería con renovadas concepciones.

Son por esta y tantas razones mas, por las que los griegos se vieron obligados a cambiar la ciega y cómoda fe en el mito, por la testaruda y difícil tarea de escudriñar respuestas en los recónditos e insondable parajes de la filosofía.

Mas sin embargo, este nuevo entendimiento de la existencia, llevaría a la humanidad a auto imponerse una sin número de barreras, que le impedirían expresarse en sus máximas dimensiones, de tal forma que su fuerza interior se vería aplacada por la coacción de un entorno hostil y embebido por los rígidos preceptos apolíneos; los cuales en una larga etapa histórica llevarían al aletargamiento socarrón de la humanidad para después, en la actualidad llegar hasta el punto de convertir al hombre en una maquina humana funcional.

Es por esto que debemos humanizar al hombre, dándole la oportunidad, de percibir la individualidad, libre de las cadenas totalitaristas, que amarran nuestras capacidades y que disminuyen la posibilidad de que algún día alcancemos una verdadera mayoría de edad, que estaría caracterizada, por el libre albedrío con autorregulación, de tal forma que el hombre actúe por si mismo sin la necesidad de preceptos ni reglas, con el suficiente criterio y sensatez para no atentar contra la colectividad en la búsqueda de su propio beneficio.

Es para esto, que propongo la propensión por la universalidad del concepto, que nos permita integrar todos los aspectos de la vida y del hombre, restituir el mito, la lúdica, el erotismo, y todos los aspectos largamente reprimidos por la historia, para conjugarlos con la racionalidad inherente al hombre, en una amalgama indisoluble que nos conceda la oportunidad de sentir en extensa expresión, y alcanzar de alguna forma el modelo griego que alguna vez saboreo las dulces mieles de lo simbólico y de lo mundano, sin los temores supraterrenales ni alternos que nos inhibieran de discernir y expresar abiertamente.

Comprendiendo para esto, que no existe un bien, químicamente puro; ni tampoco un mal impoluto; el bien comporta en alguna medida al mal; el mal conlleva el bien, sólo que subordinado. Las categorías opuestas presentadas unilateralmente no hacen más que congelar retazos de vida, idealizarlos sacarlos de contexto. Él darle realidad y validez a las categorías contrarias, tomadas en abstracto es proclive al moralismo. El bien absoluto o el mal absoluto son impensables, no son desde el punto de vista de la razón, son puro maniqueísmo, pura cursilería.

En esta mediada podríamos aspirar a encontrar un sentido para la vida, diferente y más vivo del que nos inculcan los preceptos sociales imperantes, librándonos de las cadenas de la opresión cultural, para comprender el entorno de una forma más pura, sin polarizaciones que nos contengan. De tal forma que podamos librarnos de alguna forma del desmesurado consumismo y de las extremas racionalizaciones que nos conducen al absurdo, y este a una vida sin sentido.

El llamado PLAN IBARRETXE.

El llamado PLAN IBARRETXE.

PROPUESTA de un nuevo Estatuto Político para Euskadi.

El Pueblo Vasco o Euskal Herria es un Pueblo con identidad propia en el conjunto de los pueblos de Europa, depositario de un patrimonio histórico, social y cultural singular, que se asienta geográficamente en siete Territorios actualmente articulados en tres ámbitos jurídico-políticos diferentes ubicados en dos estados.

El Pueblo Vasco tiene derecho a decidir su propio futuro, tal y como se aprobó por mayoría absoluta el 15 de febrero de 1990 en el Parlamento Vasco, y de conformidad con el derecho de autodeterminación de los pueblos, reconocido internacionalmente, entre otros, en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

El ejercicio del derecho del Pueblo Vasco a decidir su propio futuro se materializa desde el respeto al derecho que tienen los ciudadanos y ciudadanas de los diferentes ámbitos jurídico-políticos en los que actualmente se articula a ser consultados para decidir su propio futuro. Esto es, respetando la decisión de los ciudadanos y ciudadanas de la actual Comunidad Autónoma Vasca, la decisión de los ciudadanos y ciudadanas de la Comunidad Foral de Navarra, así como las decisiones de los ciudadanos y ciudadanas de los Territorios vascos de Iparralde –Lapurdi, Behe Nafarroa, y Zuberoa.

De conformidad con estos tres pilares y como parte integrante del Pueblo Vasco, los ciudadanos y ciudadanas de la actual Comunidad Autónoma de Euskadi, integrada por los Territorios de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, en el ejercicio de nuestra voluntad democrática y en virtud del respeto y actualización de nuestros derechos históricos recogidos en el Estatuto de Gernika y en la Constitución española, manifestamos nuestra voluntad de formalizar un nuevo pacto político para la convivencia.

Este pacto político se materializa en un nuevo modelo de relación con el Estado español, basado en la libre asociación y compatible con las posibilidades de desarrollo de un estado compuesto, plurinacional y asimétrico.

Por cuanto antecede, los ciudadanos y ciudadanas de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa ratificamos el siguiente Estatuto Político.

• Título Preliminar (artículos 1-11).

• Título I - Del régimen de relación política con el Estado español y sus garantías (artículos 12-17).

• Título II - De los poderes en la Comunidad de Euskadi (artículos 18-30).

• Título III - Del régimen de relación política e institucional en el ámbito de la Comunidad de Euskadi (artículos 31-36).

• Título IV - Del ejercicio del poder público en la Comunidad de Euskadi (artículos 37-54).

• Título V - De la economía, hacienda y patrimonio en la Comunidad de Euskadi (artículos 55-64).

• Título VI - Del régimen de relación política con el ámbito europeo e internacional (artículos 65-69).

• Disposición Transitoria y Disposición Final.


• Artículo 1.- De la Comunidad de Euskadi

Como parte integrante del Pueblo Vasco o Euskal Herria, los Territorios vascos de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, así como los ciudadanos y ciudadanas que los integran, en el ejercicio del derecho a decidir libre y democráticamente su propio marco de organización y de relaciones políticas, y como expresión de su nacionalidad y garantía de autogobierno, se constituyen en una Comunidad vasca libremente asociada al Estado español bajo la denominación de Comunidad de Euskadi.

• Artículo 2.- Territorio

1. El ámbito territorial de la Comunidad de Euskadi comprenderá los límites geográficos y administrativos que se corresponden con las actuales demarcaciones que constituyen los Territorios Históricos de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa.

2. Desde el respeto al principio democrático, podrán agregarse a la Comunidad de Euskadi los enclaves territoriales que, estando situados en su totalidad dentro de su territorio, se manifiesten, libre y democráticamente a favor de su incorporación, mediante el cumplimiento de los requisitos siguientes:

a) Que soliciten la incorporación los Ayuntamientos interesados.
b) Que lo acuerden los habitantes de los Municipios del enclave, mediante referéndum que deberá ser convocado al efecto, aprobado por mayoría de los votos válidos emitidos.
c) Que lo aprueben el Parlamento Vasco y las Cortes Generales del Estado.

• Artículo 3.- Símbolos

1. Euskadi dispondrá de símbolos propios de representación de su identidad nacional, tanto en el interior como en el exterior. Por Ley del Parlamento Vasco se regulará el uso y prelación de los símbolos políticos en Euskadi.

2. La bandera de Euskadi es la bicrucífera, compuesta de aspa verde, cruz blanca superpuesta y fondo rojo. Asimismo, se reconocen las banderas y enseñas propias de los Territorios Históricos que integran Euskadi.

3. Corresponderá al Parlamento Vasco aprobar las modificaciones que se estimen convenientes en relación con la denominación lingüística de Euskadi o de sus Instituciones propias. Asimismo corresponderá a las Instituciones respectivas de sus Territorios Históricos aprobar las modificaciones que estimen convenientes en relación con las denominaciones lingüísticas de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, y la de sus Instituciones Forales.

• Artículo 4.- Ciudadanía y nacionalidad vasca

1. Corresponde la ciudadanía vasca a todas las personas que tengan vecindad administrativa en alguno de los municipios de la Comunidad de Euskadi. Todos los ciudadanos y ciudadanas vascas, sin ningún tipo de discriminación, dispondrán en la Comunidad de Euskadi de los derechos y deberes que reconoce el presente Estatuto y el ordenamiento jurídico vigente.

2. Se reconoce oficialmente la nacionalidad vasca para todos los ciudadanos y ciudadanas vascas, de conformidad con el carácter plurinacional del Estado español. La adquisición, conservación y pérdida de la nacionalidad vasca, así como su acreditación, será regulada por Ley del Parlamento Vasco ajustándose a los mismos requisitos exigidos en las Leyes del Estado para la nacionalidad española, de modo que el disfrute o acreditación indistinta de ambas será compatible y producirá en plenitud los efectos jurídicos que determinen las Leyes.

3. Nadie podrá ser discriminado en razón de su nacionalidad ni privado arbitrariamente de la misma.

• Artículo 5.- Diáspora vasca

1. Todas las personas residentes en el exterior que hayan dispuesto de su última vecindad administrativa en la Comunidad de Euskadi, así como sus descendientes, si así lo solicitaran, podrán gozar, de conformidad con lo que dispongan las Leyes, tanto de la nacionalidad vasca como de los derechos políticos que corresponden a los ciudadanos y ciudadanas vascas.

2. Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado anterior, las Instituciones vascas fomentarán desde una perspectiva integral los vínculos sociales, económicos y culturales con los miembros de las colectividades y centros vascos en el exterior. Por Ley del Parlamento Vasco se regularán las relaciones con los mismos, así como los derechos y prestaciones que se consideren oportunos.

3. A fin de prestar la asistencia necesaria a los miembros de las colectividades vascas en el exterior, las Instituciones vascas podrán formalizar convenios y tratados de cooperación con instituciones públicas y privadas de los países en los que se ubican.

• Artículo 6.- Relaciones con la Comunidad Foral de Navarra

1. La Comunidad de Euskadi y la Comunidad Foral de Navarra podrán establecer los vínculos políticos y las relaciones internas a nivel municipal y territorial que consideren más adecuadas para el desarrollo y el bienestar social, económico y cultural de sus ciudadanos y ciudadanas, sin más limitación que la propia voluntad de los mismos, expresada y ratificada de conformidad con los correspondientes ordenamientos jurídicos de ambas Comunidades.

2. A estos efectos, se podrán celebrar convenios y acuerdos de cooperación entre ambas Comunidades para el desarrollo y la gestión de ámbitos de interés común, incluyendo, en su caso, la posibilidad de establecer instrumentos comunes de cooperación, si así fuera aprobado por sus respectivas Instituciones de autogobierno. El Estado respetará en todo caso la celebración de los convenios y acuerdos de cooperación entre ambas Comunidades, no resultando, por tanto, de aplicación a dichas relaciones, lo dispuesto en el • Artículo 145 de la Constitución.

3. Si en el futuro, los ciudadanos y ciudadanas de la Comunidad de Euskadi y los de la Comunidad Foral de Navarra decidieran libremente conformar una estructura política conjunta, se establecerá, de común acuerdo, un proceso de negociación política entre las Instituciones respectivas para articular un nuevo marco de organización y de relaciones políticas que, en último término, deberá ser ratificado por la ciudadanía de ambas Comunidades.

• Artículo 7.- Relaciones con los Territorios vascos de Iparralde

En el marco de la Unión Europea, se propiciará la firma de los Acuerdos y Tratados que sean precisos para que los Territorios y Comunidades vascas situadas a ambos lados de los Pirineos, puedan utilizar, de la forma más amplia y extensa posible, las potencialidades que ofrece la normativa actual o futura de cooperación transfronteriza para estrechar los especiales lazos históricos, sociales y culturales, entre la Comunidad de Euskadi y los Territorios y Comunidades vascos ubicados en el Estado francés, incluyendo la capacidad de establecer instrumentos de cooperación a nivel municipal y territorial, desde el respeto a la voluntad de sus ciudadanas y ciudadanos respectivos.

• Artículo 8.- Euskera

1. El euskera, lengua propia del Pueblo Vasco tendrá, como el castellano, carácter de lengua oficial en Euskadi, y todos sus habitantes tienen el derecho a conocer y usar ambas lenguas.

2. Las Instituciones vascas, teniendo en cuenta la diversidad socio-lingüística, garantizarán el uso de ambas lenguas, regulando su carácter oficial, y arbitrarán y regularán las medidas y medios necesarios para asegurar su conocimiento.

3. Nadie podrá ser discriminado por razón de la lengua.

4. La Real Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia es Institución consultiva oficial en lo referente al euskera.

5. Por ser el euskera patrimonio de otros Territorios vascos y comunidades, además de los vínculos y correspondencia que mantengan las Instituciones académicas y culturales, la Comunidad de Euskadi podrá formalizar los acuerdos o convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los mismos, a fin de salvaguardar y fomentar el euskera.

• Artículo 9.- Valores del Autogobierno vasco

El ejercicio del autogobierno vasco se regirá por los valores de la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político; por el reconocimiento y garantía de los derechos y deberes fundamentales recogidos en los cánones universales declarativos de los derechos humanos; así como por los principios esenciales del sistema político democrático y del estado de derecho.

• Artículo 10.- Derechos Humanos y Libertades

1. De acuerdo con los valores del autogobierno vasco, y atendiendo al carácter prioritario de la defensa y protección de los Derechos Humanos y Libertades de todas las personas, el Parlamento Vasco desarrollará por Ley una Carta de Derechos y Deberes Civiles y Políticos de la ciudadanía vasca.

2. Asimismo una Ley del Parlamento Vasco regulará la creación de un Observatorio Vasco de Derechos Humanos y Libertades, como instrumento independiente para velar por la defensa de los derechos humanos y libertades de todas las personas, sin distinción.

• Artículo 11.- Derechos y deberes fundamentales de la ciudadanía vasca

1. Los ciudadanos y ciudadanas vascas son titulares de los Derechos y Deberes fundamentales establecidos en la Constitución; los derechos y obligaciones establecidos en los tratados de la Unión Europea, que les corresponden en cuanto a su condición de ciudadanos y ciudadanas europeas; así como de los derechos humanos, individuales y colectivos, reconocidos internacionalmente y, en particular, los recogidos expresamente en la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y el Convenio Europeo para la protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales.

2. Los poderes públicos vascos, en el ámbito de su competencia:

a) Velarán y garantizarán el adecuado ejercicio de los derechos y deberes fundamentales de los ciudadanos y ciudadanas.
b) Facilitarán la participación de todos los ciudadanos y ciudadanas en la vida política, económica, cultural y social vasca.
c) Adoptarán aquellas medidas dirigidas a promover las condiciones y a remover los obstáculos para que la libertad, la seguridad y la igualdad de las personas y de los grupos en que se integran sean efectivas y reales.
d) Impulsarán particularmente una política tendente a la mejora de las condiciones de vida y trabajo.
e) Adoptarán aquellas medidas que tiendan a fomentar el incremento del empleo y la estabilidad económica.
f) Garantizarán el respeto a los derechos de las minorías existentes en su seno.

3. Se atribuye a las Instituciones vascas el desarrollo constitucional, en el ámbito de la Comunidad de Euskadi, del ejercicio de los derechos y deberes fundamentales que garantizan la representatividad y participación de la ciudadanía en la vida política, económica y social, a través de los partidos políticos, así como de los sindicatos de trabajadores y asociaciones empresariales.
A estos efectos, por Ley del Parlamento Vasco se establecerá el régimen de creación, reconocimiento, organización y extinción de partidos políticos, sindicatos de trabajadores y asociaciones empresariales en la Comunidad de Euskadi. Las Leyes Orgánicas del Estado garantizarán su interlocución y participación diferenciada ante las Instituciones y Órganos de la Administración del Estado.

4. Corresponde a la Comunidad de Euskadi la creación y regulación, por Ley del Parlamento Vasco, de la Institución del Ararteko como órgano singular designado y adscrito al mismo, que ejerce la defensa de los derechos y deberes fundamentales de la ciudadanía vasca mediante la supervisión de la actividad de las Administraciones públicas, dando cuenta al propio Parlamento.

‹ Capítulo Primero.- Del Estatus de Libre Asociación ›

• Artículo 12.- Régimen de Libre Asociación

Los ciudadanos y ciudadanas de la Comunidad de Euskadi, de acuerdo con su propia voluntad y con el respeto y actualización de los derechos históricos que contempla la disposición adicional primera de la Constitución, acceden al autogobierno mediante un régimen singular de relación política con el Estado español, basado en la libre asociación, desde el respeto y el reconocimiento mutuo, conforme se establece en el presente Estatuto Político, que constituirá a dichos efectos su norma institucional básica.

La aceptación de este Régimen de Libre Asociación no supone renuncia alguna de los derechos históricos del Pueblo Vasco, que podrán ser actualizados en cada momento en función de su propia voluntad democrática.

• Artículo 13.- Ejercicio democrático del Derecho a Decidir

1. A los efectos del ejercicio democrático del derecho de libre decisión de los ciudadanos y ciudadanas vascas, del que emana la legitimidad democrática del presente Estatuto, las Instituciones de la Comunidad de Euskadi ostentan la potestad para regular y gestionar la realización de consultas democráticas a la ciudadanía vasca por vía de referéndum, tanto en lo que corresponde a asuntos de su ámbito competencial como a las relaciones que desean tener con otros Territorios y Comunidades del Pueblo Vasco, así como en lo relativo a las relaciones con el Estado español y sus Comunidades Autónomas, y a las relaciones en el ámbito europeo e internacional.

2. Las Instituciones de la Comunidad de Euskadi regularán en su ámbito territorial el ejercicio del derecho a la consulta en referéndum mediante Ley del Parlamento Vasco, estableciendo, a tal efecto, las modalidades, el procedimiento a seguir en cada caso, las condiciones de validez de sus resultados y la incorporación de los mismos al ordenamiento jurídico.

3. Cuando en el ejercicio democrático de su libre decisión, los ciudadanos y ciudadanas vascas manifestaran, en consulta planteada al efecto, su voluntad clara e inequívoca de alterar íntegra o sustancialmente el modelo y régimen de relación política con el Estado español, así como las relaciones con el ámbito europeo e internacional, que se regulan en el presente Estatuto, las Instituciones vascas y las del Estado se entenderán comprometidas a garantizar un proceso de negociación para establecer las nuevas condiciones políticas que permitan materializar, de común acuerdo, la voluntad democrática de la sociedad vasca.

‹ Capítulo Segundo.- De las Garantías del Autogobierno ›

• Artículo 14.- Principios de Relación Política con el Estado

El régimen de relaciones entre la Comunidad de Euskadi y el Estado español que contempla el presente Estatuto se sujeta al establecimiento de un régimen de garantías jurídicas basado en los principios de lealtad institucional recíproca, cooperación y equilibrio entre poderes.

En virtud de la naturaleza de pacto político de este régimen de relaciones, el Estado deberá agotar todos los instrumentos de cooperación y de prevención de conflictos que se establecen en el presente Estatuto. En consecuencia, no resultará de aplicación unilateral, por parte del Estado, la previsión del artículo 155 de la Constitución, ni podrá dictar unilateralmente medidas coercitivas de cumplimiento obligatorio para la Comunidad de Euskadi.

• Artículo 15.- Comisión Bilateral Euskadi-Estado

1. Con carácter general, el Estado y la Comunidad de Euskadi garantizarán el empleo del mecanismo de consulta previa, así como las cartas de cooperación, que constituyen requerimientos que podrán dirigirse libremente las Instituciones entre sí a fin de recabar la información y colaboración necesarias para armonizar sus actuaciones respectivas y prevenir situaciones eventuales de conflicto.

2. Se constituye la Comisión Bilateral Euskadi-Estado, formada por un número igual de representantes designados por el Gobierno del Estado y por el Gobierno Vasco, que conocerá con carácter general de las relaciones institucionales de cooperación intergubernamental y que deberá armonizar la aplicación de los siguientes procedimientos singulares:

a) Conocer e informar de los proyectos de Ley que afecten al desarrollo de los derechos y deberes fundamentales.
b) Gestionar ante las Cortes Generales o el Parlamento Vasco requerimientos de cooperación normativa cuando se aprecie la tramitación de Leyes, disposiciones normativas o actos con fuerza de Ley que puedan vulnerar el régimen de relaciones y de reparto competencial entre el Estado y la Comunidad de Euskadi.

3. A esta Comisión bilateral le corresponderá, también, la coordinación y el seguimiento de las actuaciones en materia de relaciones exteriores.

4. La Comisión Bilateral Euskadi-Estado ejercerá sus funciones sin perjuicio de los otros organismos específicos de coordinación para políticas y materias concretas previstas en el presente Estatuto.

• Artículo 16.- Tribunal de Conflictos Euskadi-Estado

Se establecen las siguientes medidas especiales de ordenación jurídica y procesal del Tribunal Constitucional en relación con la Comunidad de Euskadi:

1. Se crea una nueva Sala Especial del Tribunal Constitucional, que se constituirá en el Tribunal de Conflictos Euskadi-Estado, y conocerá de los procedimientos de declaración de inconstitucionalidad y de los conflictos constitucionales que se puedan suscitar en relación con las Instituciones y Poderes de la Comunidad de Euskadi, absorbiendo a tal fin las facultades de entre las señaladas que correspondan al Tribunal en Pleno.

2. La Sala Especial del Tribunal Constitucional, constituida como Tribunal de Conflictos Euskadi-Estado, estará integrada por seis magistrados. Los tres primeros serán designados por el Tribunal en Pleno, a propuesta del Senado, y entre los magistrados que ya se integran en el Tribunal. Los tres restantes serán de nuevo nombramiento, correspondiendo el mismo al Rey a propuesta del Parlamento Vasco, entre juristas vascos que requerirán las mismas condiciones de competencia como juristas que los magistrados del Tribunal. Actuará como Presidente de la Sala Especial uno de los magistrados de la misma por turno, que tendrá voto de calidad.

3. Se establece un nuevo procedimiento de conflicto de competencias negativo ante el Tribunal Constitucional, que tendrá como actor al Gobierno Vasco y como órgano requerido al Gobierno del Estado, por declararse éste incompetente para ejercitar las atribuciones que le confieren la Constitución o las Leyes en relación a la Comunidad de Euskadi. La Sentencia del Tribunal podrá, o bien declarar la improcedencia del requerimiento, o bien declarar su procedencia, estableciendo en tal caso un plazo dentro del cual se deberá ejercitar la atribución requerida.

4. Los Poderes e Instituciones de la Comunidad de Euskadi podrán ejercitar ante el Tribunal de Conflictos una acción constitucional al objeto de dirimir la afectación al autogobierno vasco de las Sentencias recaídas en procesos en los que no hayan sido parte. Se deducirá mediante un único escrito de interposición en el plazo de dos meses desde la publicación en el Boletín Oficial del Estado de tales Sentencias, a fin de que el Tribunal de Conflictos Euskadi-Estado resuelva sobre la producción de efectos por la Sentencia en el ámbito de la Comunidad de Euskadi.

5. En virtud del presente Estatuto Político, en los procedimientos constitucionales en los que sean parte las Instituciones vascas se garantizará de modo singular el principio de equilibrio entre poderes, de modo que la impugnación por el Gobierno del Estado de las disposiciones normativas y resoluciones adoptadas por las Instituciones vascas no supondrá la suspensión automática de las mismas prevista con un carácter general en el artículo 161.2 de la Constitución.

‹ Capítulo Tercero.- De la Modificación y Actualización del Estatuto Político ›

• Artículo 17.- Procedimiento de modificación y actualización

Sin perjuicio de las especificidades establecidas en la regulación del ejercicio democrático del derecho a decidir, para la modificación y actualización de este Estatuto Político se atenderá al siguiente procedimiento:

a) La iniciativa corresponderá al Parlamento Vasco a propuesta de 1/5 parte de sus miembros, al Gobierno Vasco, o a las Cortes Generales del Estado.
b) La propuesta habrá de ser aprobada por la mayoría absoluta del Parlamento Vasco.
c) Una vez aprobada, se iniciará un proceso de negociación entre las Instituciones Vascas y las del Estado, que deberá culminar en un plazo máximo de 6 meses.
d) El acuerdo alcanzado, en su caso, deberá ser aprobado por el Parlamento Vasco y las Cortes Generales y ratificado definitivamente por la sociedad vasca, mediante referéndum convocado a tal efecto por el Gobierno Vasco.
e) En el supuesto de no alcanzarse un acuerdo, el Parlamento Vasco podrá solicitar al Gobierno Vasco que someta a la ratificación de la sociedad vasca mediante referéndum la propuesta inicialmente aprobada.
f) Si la propuesta es ratificada por la sociedad vasca, se iniciará un nuevo proceso de negociación con las Instituciones del Estado para incorporar la voluntad democrática de la sociedad vasca al ordenamiento jurídico.

Título II

• Artículo 18.- Poderes de Euskadi

1. Los Poderes de Euskadi emanan de su ciudadanía, a quién corresponde, en todo caso, la legitimidad de su articulación y su ejercicio a través de sus propias Instituciones de Autogobierno.

2. La Comunidad de Euskadi ejerce el Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial a través del Parlamento Vasco, del Gobierno Vasco y de su Lehendakari, y de las Instituciones del Poder Judicial en Euskadi, desde el respeto al régimen foral privativo de los Territorios Históricos y de conformidad con los principios de independencia y separación de poderes que fundamentan el sistema democrático.

3. Las Instituciones vascas y las Instituciones del Estado ejercerán sus poderes respectivos en el ámbito que les corresponda de conformidad con lo dispuesto en el presente Estatuto, en un marco bilateral de cooperación y de respeto mutuo.

‹ Capítulo Primero.- Del Poder Legislativo. El Parlamento Vasco ›

• Artículo 19.- Funciones

1. El Parlamento Vasco ejerce la potestad legislativa de la Comunidad de Euskadi, aprueba sus presupuestos e impulsa y controla la acción del Gobierno Vasco, todo ello sin perjuicio de las demás atribuciones y competencias que le encomiende este Estatuto, y de las atribuciones y competencias de las Instituciones Forales de los Territorios Históricos.

2. Corresponde, además, al Parlamento Vasco:

a) Designar los Senadores que han de representar a la Comunidad de Euskadi mediante el procedimiento que al efecto se señale en una Ley del propio Parlamento Vasco que asegurará la adecuada representación proporcional.
b) Solicitar del Gobierno del Estado la adopción de un Proyecto de Ley o remitir a la Mesa del Congreso una Proposición de Ley, delegando ante dicha Cámara a los miembros del Parlamento Vasco encargados de su defensa.
c) Interponer el recurso de inconstitucionalidad.

• Artículo 20.- Naturaleza, composición y régimen de elección

1. El Parlamento Vasco es inviolable.

2. El Parlamento Vasco estará integrado por un número igual de representantes de cada Territorio Histórico elegidos por sufragio universal, libre, directo y secreto.

3. La circunscripción electoral es el Territorio Histórico.

4. La elección se verificará en cada Territorio Histórico atendiendo a criterios de representación proporcional.

5. El Parlamento Vasco será elegido por un período de cuatro años.

6. Una Ley Electoral del Parlamento Vasco regulará la elección de sus miembros y fijará las causas de inelegibilidad e incompatibilidad que afecten a los puestos o cargos que se desempeñen dentro de su ámbito territorial.

7. Los miembros del Parlamento Vasco serán inviolables por los votos y opiniones que emitan en el ejercicio de su cargo. Durante su mandato, por los actos delictivos cometidos en el ámbito territorial de la Comunidad de Euskadi, no podrán ser detenidos ni retenidos sino en caso de flagrante delito, correspondiendo decidir, en todo caso, sobre su inculpación, prisión, procesamiento y juicio al Tribunal Superior de Justicia de Euskadi. Fuera del ámbito territorial de la Comunidad de Euskadi, la responsabilidad penal será exigible en los mismos términos ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.

• Artículo 21.- Organización y funcionamiento

1. El Parlamento Vasco elegirá de entre sus miembros un Presidente, una Mesa y una Diputación Permanente; funcionará en Pleno y Comisiones. El Parlamento fijará su Reglamento interno, que deberá ser aprobado por la mayoría absoluta de sus miembros. El Parlamento aprobará su presupuesto y el estatuto de su personal.

2. Los períodos ordinarios de sesiones durarán como mínimo ocho meses al año.

3. La Cámara podrá reunirse en sesión extraordinaria a petición del Gobierno, de la Diputación Permanente o de la tercera parte de sus miembros. Las sesiones extraordinarias deberán convocarse con un orden del día determinado y serán clausuradas una vez que éste haya sido agotado.

4. La iniciativa legislativa corresponde a los miembros del Parlamento, al Gobierno y a las Instituciones Forales de los Territorios Históricos, en los términos establecidos por la Ley. Los miembros del Parlamento podrán, tanto en Pleno como en Comisiones, formular ruegos, preguntas, interpelaciones y mociones en los términos que reglamentariamente se establezcan.

5. La iniciativa popular para la presentación de proposiciones de Ley, que hayan de ser tramitadas por el Parlamento Vasco, se regulará por éste mediante Ley, teniendo en cuenta que ésta es una materia que pertenece al ámbito competencial exclusivo de las Instituciones vascas.

6. En caso de extraordinaria y urgente necesidad, el Gobierno podrá dictar disposiciones legislativas provisionales que tomarán la forma de Decretos-Leyes y que no podrán afectar al ordenamiento de las Instituciones básicas de la Comunidad de Euskadi, a los derechos, deberes y libertades de la ciudadanía, al régimen de relación y reparto competencial con los Territorios Históricos, ni al régimen electoral interior.

Los Decretos-Leyes deberán ser inmediatamente sometidos a debate y votación de totalidad en el Parlamento Vasco, convocado al efecto si no estuviese reunido, en el plazo de los treinta días siguientes a su promulgación. La Cámara habrá de pronunciarse expresamente dentro de dicho plazo sobre su convalidación o derogación, para lo cual el Reglamento establecerá un procedimiento especial y sumario. Asimismo, dentro del mismo plazo citado, se podrá proceder a su tramitación como Proyectos de Ley por el procedimiento de urgencia.
7. Las Leyes del Parlamento serán promulgadas por el Lehendakari, el cual ordenará la publicación de las mismas en el “Boletín Oficial de la Comunidad de Euskadi” en el plazo de quince días desde su aprobación.

‹ Capítulo Segundo.- Del Poder Ejecutivo. El Gobierno Vasco y el Lehendakari ›

• Artículo 22.- Naturaleza y funciones

El Gobierno Vasco es el órgano colegiado que ostenta las funciones ejecutivas y administrativas de Euskadi.

• Artículo 23.- Organización

Las atribuciones del Gobierno y su organización, basada en el Lehendakari y Consejeros y Consejeras, así como el Estatuto de sus miembros, serán regulados por el Parlamento.

• Artículo 24.- Régimen de cese y responsabilidad

1. El Gobierno Vasco cesa tras la celebración de elecciones del Parlamento, en el caso de pérdida de la confianza parlamentaria o por dimisión o fallecimiento del Lehendakari.

2. El Gobierno cesante continuará en funciones hasta la toma de posesión del nuevo Gobierno.

3. El Gobierno responde políticamente de sus actos, de forma solidaria, ante el Parlamento Vasco, sin perjuicio de la responsabilidad directa de cada miembro por su gestión respectiva.

4. El Lehendakari y los miembros del Gobierno, durante su mandato y por los actos delictivos cometidos en el ámbito territorial de la Comunidad de Euskadi, no podrán ser detenidos ni retenidos, sino en caso de flagrante delito, correspondiendo decidir, en todo caso, sobre su inculpación, prisión, procesamiento y juicio al Tribunal Superior de Justicia de Euskadi. Fuera del ámbito territorial de la Comunidad de Euskadi, la responsabilidad penal será exigible en los mismos términos ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.

• Artículo 25.- El Lehendakari

1. El Lehendakari será designado de entre sus miembros por el Parlamento Vasco y nombrado por el Rey. El nombramiento del Lehendakari será efectivo tras su toma de posesión en un acto solemne, de acuerdo con las tradiciones y símbolos de identidad vascos.

2. El Parlamento Vasco determinará por Ley la forma de elección del Lehendakari y sus atribuciones, así como las relaciones del Gobierno con el Parlamento.
3. El Lehendakari designa y separa los Consejeros y Consejeras del Gobierno y dirige su acción, ostentando a la vez la más alta representación de la Comunidad de Euskadi.

‹ Capítulo Tercero.- Del Poder Judicial. El Consejo Judicial Vasco ›

• Artículo 26.- Competencia y órganos jurisdiccionales

1. La organización judicial vasca culminará en el Tribunal Superior de Justicia de Euskadi, que ostentará competencia en todo el territorio de la Comunidad de Euskadi, y ante el que se agotarán las sucesivas instancias procesales, incluyendo los recursos de casación o la última instancia que proceda en todos los órdenes de la jurisdicción.

2. La competencia de los órganos jurisdiccionales en la Comunidad de Euskadi se extiende a todos los órdenes, instancias y grados, independientemente del derecho aplicado, con la única excepción en el conjunto del Estado de la jurisdicción del Tribunal Supremo.

3. En relación con la competencia de los órganos jurisdiccionales en la Comunidad de Euskadi, corresponderá al Tribunal Supremo, como órgano superior del Poder Judicial, la unificación de doctrina ante la aplicación del derecho de forma inequívocamente contradictoria, entre diversos órganos judiciales o respecto a la jurisprudencia del propio Tribunal Supremo, así como el conocimiento de los conflictos de competencia y de jurisdicción entre los órganos judiciales de la Comunidad de Euskadi y los demás del Estado.

4. Asimismo en relación con la competencia de los órganos jurisdiccionales en la Comunidad de Euskadi, las anteriores previsiones de este • Artículo se entenderán sin perjuicio de la jurisdicción que, en amparo y protección de los derechos fundamentales, corresponde al Tribunal Constitucional, así como al Tribunal Europeo de Derechos Humanos con sede actual en Estrasburgo, de acuerdo con sus respectivas regulaciones en vigor.

• Artículo 27.- Gobierno del Poder Judicial. El Consejo Judicial Vasco

1. El gobierno del Poder Judicial en el ámbito de la Comunidad de Euskadi corresponde a la Institución vasca denominada Consejo Judicial Vasco, que ejercerá sus competencias y funciones en estrecha colaboración con el Consejo General del Poder Judicial en el Estado con el fin de preservar los principios de unidad e independencia jurisdiccional. El Consejo Judicial Vasco desarrollará sus competencias sin perjuicio de las atribuciones que corresponden a los Presidentes de los Tribunales y a los titulares de los restantes órganos jurisdiccionales con respecto a su propio ámbito orgánico.

2. El Consejo Judicial Vasco designará al Presidente del Tribunal Superior de Justicia y le corresponderán, asimismo, las facultades de inspección de Juzgados y Tribunales, así como la consulta e informe sobre las materias que afecten al Poder Judicial en la Comunidad de Euskadi. Del mismo modo, le compete al Consejo Judicial Vasco la aplicación de lo dispuesto en las Leyes del Parlamento Vasco de acuerdo con los criterios esenciales y sustantivos fijados en la Ley Orgánica del Poder Judicial, en materia de selección, provisión, carrera, formación, régimen disciplinario y de retribuciones de Secretarios, Jueces, Magistrados y Fiscales en Euskadi, teniendo en cuenta a dichos efectos el carácter preferente del conocimiento del derecho vasco y del euskera.

3. El Consejo Judicial Vasco estará integrado por el Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Euskadi, que lo presidirá, y por un conjunto de miembros cuya composición y estatuto jurídico serán regulados mediante Ley del Parlamento Vasco, atendiendo a su competencia y a un criterio mixto que garantice la elección de una parte de los miembros entre Jueces y Magistrados que ejerzan sus funciones en la Comunidad de Euskadi.

• Artículo 28.- Ministerio Fiscal

1. La organización y funcionamiento del Ministerio Fiscal en el ámbito de la Comunidad de Euskadi se regulará mediante Ley del Parlamento Vasco, que le atribuirá la defensa de la legalidad en su conjunto, mediante el ejercicio de cuantas acciones le encomiende el ordenamiento jurídico en todos los órdenes de la jurisdicción.

2. El Fiscal Jefe del Tribunal Superior de Justicia de Euskadi será designado por el Consejo Judicial Vasco y ejercerá la jefatura directa sobre el conjunto de fiscalías y su organización en la Comunidad de Euskadi. Asimismo, le corresponderá la propuesta de nombramiento y de carrera de fiscales para su designación por el Consejo Judicial Vasco, así como las demás facultades propias del cargo.

• Artículo 29.- Administración de Justicia

1. La Comunidad de Euskadi ejercerá en su territorio todas las facultades ejecutivas y de carácter orgánico que especifique el ordenamiento jurídico en relación con la Administración de Justicia, en aplicación de los mismos principios y leyes procesales que rigen en el Estado al objeto de garantizar la defensa de los derechos y deberes fundamentales de la ciudadanía.

2. La Justicia en la Comunidad de Euskadi será gratuita en los términos que establezca la Ley y, en todo caso, para quienes acrediten insuficiencia de medios económicos, de modo que tengan garantizado el derecho de defensa profesional e independiente en todos los procesos en que, conforme a la Ley, así se requiera.

3. La Comunidad de Euskadi tiene competencia exclusiva en materia de planta judicial, demarcaciones territoriales y fijación de su capitalidad, disponiendo a estos efectos de la facultad de crear nuevos juzgados y secciones, y de dotar a todos los órganos judiciales de los medios materiales, orgánicos y personales que sean precisos.

4. Por Ley del Parlamento Vasco se crearán los Cuerpos de funcionarios del personal al servicio de la Administración de Justicia en la Comunidad de Euskadi y se establecerá su correspondiente estatuto jurídico y el régimen de su relación de servicio.

5. Se establecerá el marco preciso de cooperación entre el Gobierno Vasco y el Ministerio de Justicia para la ordenada gestión de la Administración de Justicia en la Comunidad de Euskadi y su coordinación con el ámbito estatal y europeo.

• Artículo 30.- Policía Judicial

La Policía Vasca o Ertzaintza, en cuanto actúe como Policía Judicial, estará al servicio del Poder Judicial, en los términos que dispongan las Leyes procesales.

Título III

‹ Capítulo Primero.- De las Instituciones Vascas ›

• Artículo 31.- Instituciones vascas

Las Instituciones Vascas ejercerán los poderes de la Comunidad de Euskadi, de conformidad con las atribuciones que les asigna el presente Estatuto y las Leyes.

A los efectos de este Estatuto, tienen la consideración de Instituciones Comunes vascas el Parlamento Vasco, el Gobierno Vasco y el Lehendakari, y las Instituciones del Poder Judicial en la Comunidad de Euskadi.

Asimismo son Instituciones vascas las Instituciones Forales privativas de sus Territorios Históricos, las Juntas Generales y las Diputaciones Forales.

Del mismo modo, forman parte del marco institucional de la Comunidad de Euskadi sus Instituciones Municipales.

• Artículo 32.- Capitalidad

La designación de la Capital de la Comunidad de Euskadi, así como la Sede de sus Instituciones Comunes, se hará mediante Ley del Parlamento Vasco.

‹ Capítulo Segundo- De la institucionalización y las relaciones internas ›

• Artículo 33.- Territorios Históricos

1. Cada uno de los Territorios Históricos que integran la Comunidad de Euskadi podrá, en su seno, conservar y actualizar su organización e Instituciones privativas de autogobierno. De acuerdo con su tradición histórica, son instituciones forales de los Territorios Históricos sus respectivas Juntas Generales y Diputaciones Forales.

2. Para la elección de los órganos representativos de los Territorios Históricos se atenderá a criterios de sufragio universal, libre, directo, secreto y de representación proporcional, con circunscripciones electorales que procuren una representación adecuada de todas las zonas de cada Territorio.

• Artículo 34.- Régimen de relación y reparto competencial

1. Desde el respeto al régimen foral privativo de los Territorios Históricos, el sistema de relación y reparto competencial entre las Instituciones Comunes y Forales atenderá a los principios de colaboración, solidaridad, subsidiariedad y federalismo de ejecución.

2. Una Ley del Parlamento Vasco articulará el régimen de relación y el reparto de atribuciones y competencias entre las Instituciones Vascas para el ejercicio de las facultades y competencias reconocidas en el presente Estatuto.

3. Se garantizará la conservación y actualización, atendiendo a criterios de mejora y modernización de su funcionalidad para las políticas públicas, de un marco competencial que constituya el régimen privativo de competencias de cada Territorio Histórico, de acuerdo con las siguientes materias:

a) Organización, régimen y funcionamiento de sus propias Instituciones de autogobierno.
b) Demarcaciones Territoriales de ámbito supramunicipal que no excedan de los límites del territorio.
c) Régimen Electoral Municipal.
d) Régimen de los bienes territoriales y municipales.
e) Carreteras y caminos.
f) Establecimiento y regulación, dentro de su territorio, del régimen tributario, así como la exacción, gestión, liquidación, inspección, revisión y recaudación de los correspondientes tributos, en el marco de la potestad tributaria reconocida a las Instituciones vascas en el presente Estatuto y de las normas de armonización fiscal, coordinación y colaboración que establezca el Parlamento Vasco.
g) Todas aquellas que le sean atribuidas por Ley del Parlamento Vasco.

4. Las Instituciones Forales tendrán autonomía financiera y presupuestaria y dispondrán de su propia Hacienda para el adecuado ejercicio y financiación de sus facultades y competencias. Asimismo, elaborarán y aprobarán anualmente sus respectivos Presupuestos, que contendrán la totalidad de los ingresos y gastos de su actividad pública.

5. La coordinación y armonización de la Hacienda General de Euskadi con la Hacienda de las Instituciones Forales se llevará a cabo de conformidad con las normas que a tal efecto dicte el Parlamento Vasco.

• Artículo 35.- Comisión Arbitral

Los conflictos de competencia que se puedan suscitar entre las Instituciones comunes de la Comunidad de Euskadi y las de cada uno de sus Territorios Históricos se someterán a la decisión de una Comisión Arbitral, formada por un número igual de representantes designados libremente por el Gobierno Vasco y por la Diputación Foral del territorio interesado, y presidida por el Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Euskadi, conforme al procedimiento que una Ley del Parlamento Vasco determine.

• Artículo 36.- Municipios Vascos

Por Ley del Parlamento Vasco se establecerá el régimen jurídico y de competencias de los Municipios Vascos, y se regulará y protegerá su autonomía. La citada Ley Municipal atenderá a los principios básicos establecidos en la Carta Europea de Autonomía Local y comprenderá la garantía de participación en el marco vasco de relaciones institucionales y en la elaboración y coordinación de políticas públicas.

Título IV

‹ Capítulo Primero.- Del ejercicio del Autogobierno vasco ›

• Artículo 37.- Valores rectores del marco social y económico

El autogobierno vasco se desarrollará en un marco social y económico de progreso ético que se sustenta en los siguientes valores:

- Un modelo de desarrollo sostenible.
- La igualdad efectiva de hombres y mujeres en todos los ámbitos.
- El bienestar y la calidad de vida de las personas.
- La libertad de empresa y la creación de riqueza.
- La participación en la empresa y la cooperación interempresarial.
- La justicia social y la solidaridad con las personas más desfavorecidas.
- El equilibrio y la cohesión territorial.
- La garantía de acceso de todas las personas a un sistema educativo, sanitario y de protección social adecuado y de calidad.
- El respeto a la pluralidad y la participación democrática de la sociedad civil.

• Artículo 38.- Derecho al buen gobierno y a la buena administración

Los poderes públicos vascos velarán en el ejercicio de sus funciones por la interdicción de la arbitrariedad en las administraciones, el derecho al buen funcionamiento de las mismas y la función social de los fines político-administrativos en la gestión pública.

De acuerdo con ello, se garantizará a todos los ciudadanos y ciudadanas vascas el derecho al buen gobierno y a la buena administración, que se materializará mediante el desarrollo de los siguientes contenidos:

- El funcionamiento transparente de la administración, la información sobre los derechos y los procedimientos, el acceso a los registros públicos y la motivación suficiente en la actuación administrativa.
- La funcionalidad, eficacia y simplicidad de los procedimientos administrativos y la tramitación sin dilaciones indebidas.
- La aplicación de la presunción de que los administrados y administradas actúan siempre de buena fé, salvo prueba en contrario a cargo de la administración.
- La correspondencia, en términos de eficiencia, entre el coste de los servicios públicos, su justificación social y los resultados obtenidos.
- El deber de las administraciones de velar en cada actuación por la aplicación de modelos de calidad, estableciendo instrumentos de evaluación externa de los servicios que prestan, más allá de los controles administrativos.
- La plena y eficaz responsabilidad por el funcionamiento administrativo que resulte deficiente, de acuerdo con las Leyes.

• Artículo 39.- Participación de la sociedad civil

Los poderes públicos vascos establecerán los mecanismos adecuados para facilitar y estimular la participación ciudadana en los asuntos públicos, incluidos tanto el ámbito socioeconómico como también los ámbitos sociales, culturales y educativos, a través de los instrumentos que una Ley del Parlamento Vasco o las Leyes sectoriales del mismo determinen.

‹ Capítulo Segundo.- Del Régimen General de Ejercicio del Poder Público ›

• Artículo 40.- Ejercicio del Poder Público

El Poder Público será ejercido en la Comunidad de Euskadi de conformidad con los principios básicos de relación y con la atribución de competencias que se establecen en el presente Estatuto.

• Artículo 41.- Principios de Relación Administrativa con el Estado

Constituyen principios básicos de relación administrativa entre la Comunidad de Euskadi y el Estado español respecto al ejercicio de sus respectivas competencias o atribuciones, los siguientes:

a) El intercambio de información, la coordinación y la cooperación, de acuerdo con la lealtad institucional y en el marco de los mecanismos de colaboración y de garantías recíprocas que se establecen en el presente Estatuto.
b) El respeto y la no injerencia en el ejercicio de potestades y ámbitos competenciales respectivos, de conformidad con la asignación y el reparto que se recogen en el presente Estatuto.
c) La subsidiariedad, a través del criterio de la Administración más idónea, respecto al ejercicio de todas las potestades públicas de ejecución.
d) La armonización de actuaciones cuando se susciten divergencias entre las instituciones respectivas, sin perjuicio de la aplicación del sistema de garantías y procedimientos establecidos en este Estatuto.

• Artículo 42.- Las Políticas Públicas en el reparto competencial

1. Para la asignación y reparto del Poder Público en la Comunidad de Euskadi se atenderá prioritariamente el criterio de atribución de políticas públicas, aplicándose el reparto por materias de forma subsidiaria y a los efectos de su incorporación en una política pública determinada.

2. Constituye una política pública, a los efectos del presente Estatuto, el conjunto de materias competenciales y actividades administrativas sobre las que las Instituciones ejercen las potestades legislativas y de ejecución precisas para su plena conformación y desarrollo, en orden a prestar un servicio integral a los ciudadanos y ciudadanas vascas.

• Artículo 43.- Atribución de potestades legislativas a las Instituciones vascas

1. Corresponderá a la Comunidad de Euskadi ejercer en su ámbito territorial la potestad legislativa en todas aquellas políticas públicas y ámbitos competenciales no atribuidos expresamente al Estado en el presente Estatuto.

2. En las políticas públicas y ámbitos competenciales atribuidos a la Comunidad de Euskadi con carácter exclusivo, dispondrá de la plena titularidad de las potestades normativa, legislativa y reglamentaria o de desarrollo. El Derecho emanado de las Instituciones vascas en dichos ámbitos será el único aplicable en la Comunidad de Euskadi, sin perjuicio, cuando proceda, de la aplicación directa del Derecho europeo, correspondiendo por tanto a las Instituciones vascas la transposición al propio ordenamiento jurídico de las disposiciones europeas que así lo requieran.

3. En virtud de este Estatuto, la aplicación en la Comunidad de Euskadi de las reservas de ámbitos materiales correspondientes a las Leyes Orgánicas del Estado, se entenderán sin perjuicio del respeto a la regulación por las Leyes vascas de las Instituciones y de las políticas públicas y ámbitos competenciales atribuidos a la Comunidad de Euskadi con carácter exclusivo.

• Artículo 44.- Atribución de potestades de ejecución a las Instituciones vascas

1. En virtud de este Estatuto, con carácter general, corresponden a la Comunidad de Euskadi, dentro de su territorio, la potestades de ejecución de todas las políticas públicas, salvo en aquellas políticas públicas atribuidas al Estado con carácter exclusivo en el ámbito de la Comunidad de Euskadi, de acuerdo con lo dispuesto en este Estatuto.

2. Las potestades de ejecución atribuidas a las Instituciones vascas se extenderán a todas las funciones ejecutivas, tanto de las Leyes estatales que correspondan como de las Leyes vascas, y comprenderán la potestad de dictar los reglamentos de desarrollo, ejecutivos y de organización de las Leyes, así como la completa gestión y administración de los servicios, incluida la función inspectora y revisora. A estos efectos, únicamente serán aplicables en el ámbito territorial de la Comunidad de Euskadi las normas reglamentarias e instrucciones dictadas por las Instituciones vascas y sus correspondientes autoridades.

3. Las atribuciones y competencias de la Comunidad de Euskadi previstas en este Estatuto se entenderán referidas a su ámbito territorial. En el caso de que la regulación o el ejercicio de sus potestades por parte de las Instituciones vascas pudieran afectar a otros ámbitos territoriales externos, se arbitrarán los correspondientes convenios de cooperación y colaboración con las autoridades estatales o autonómicas que procedan.

4. El Estado garantizará el derecho de la Comunidad de Euskadi a designar representantes que participarán al máximo nivel rector en las autoridades administrativas independientes, instituciones financieras y empresas públicas españolas, cuya actuación incida, directa o indirectamente, en las competencias o intereses de Euskadi.

‹ Capítulo Tercero.- De las Políticas Públicas exclusivas del Estado ›

• Artículo 45.- Políticas Públicas atribuidas al Estado en el ámbito de la Comunidad de Euskadi

1. En su relación con la Comunidad de Euskadi, quedan reservadas al Estado bajo carácter exclusivo, las potestades legislativas y de ejecución que correspondan, en los términos que a continuación se establecen, a los efectos que requiera la elaboración, ejecución y control de políticas públicas en los siguientes ámbitos:

a) Nacionalidad española, extranjería y derecho de asilo, sin perjuicio del carácter compartido de las políticas de emigración e inmigración, en función de su incidencia en las políticas sectoriales exclusivas de la Comunidad de Euskadi.
b) Defensa y fuerzas armadas.
c) Régimen de producción, comercio, tenencia y uso de armas y explosivos.
d) Sistema monetario.
e) Régimen aduanero y arancelario.
f) Marina mercante; abanderamiento de buques y matriculación de aeronaves; control del espacio aéreo.
g) Relaciones internacionales, sin perjuicio de las actuaciones con repercusión exterior que se reconocen a la Comunidad de Euskadi en este Estatuto.

2. Asimismo en su relación con la Comunidad de Euskadi, queda reservado al Estado dictar la legislación común en los ámbitos que a continuación se señalan, sin perjuicio de la capacidad de las Instituciones vascas para su desarrollo y adaptación a su derecho sustantivo, así como para su aplicación y ejercicio de las potestades de ejecución que correspondan.

De acuerdo con ello, corresponderá al Estado:

a) Legislación penal, penitenciaria y procesal, sin perjuicio de las particularidades del derecho sustantivo vasco.
b) Legislación mercantil, sin perjuicio del desarrollo de las bases de las obligaciones contractuales de carácter mercantil, así como en su caso de las bases de los contratos y concesiones administrativas.
c) Legislación civil, sin perjuicio del derecho privado civil foral o propio de Euskadi.
d) Legislación de propiedad intelectual e industrial.
e) Pesas y medidas, contraste de metales y determinación de la hora oficial.

‹ Capítulo Cuarto.- De las Políticas Públicas exclusivas de la Comunidad de Euskadi ›

Sección 1ª.- Políticas Públicas exclusivas de régimen general

• Artículo 46.- Políticas de institucionalización y autogobierno

Corresponden a la Comunidad de Euskadi con carácter exclusivo las políticas públicas de institucionalización y autogobierno. Para la elaboración, ejecución y control de estas políticas públicas, las Instituciones vascas ostentarán todas las potestades legislativas y de ejecución en las siguientes materias y ámbitos:

a) Régimen privativo de autoorganización y funcionamiento, símbolos e Instituciones de autogobierno.
b) Demarcaciones territoriales dentro de la Comunidad de Euskadi.
c) Régimen electoral.
d) Estatuto jurídico de los funcionarios.
e) Procedimiento administrativo derivado del derecho y de la organización propia; expropiación forzosa, sistema de responsabilidad, patrimonio y régimen jurídico de todas las Administraciones públicas de la Comunidad de Euskadi.
f) Asociaciones y Fundaciones.
g) Derecho privado civil foral o propio de Euskadi, que incluirá:
- La determinación del régimen de sujeción al mismo dentro de su Territorio.
- La ordenación y gestión de todos los registros e instrumentos públicos civiles en el territorio de la Comunidad de Euskadi bajo dependencia administrativa o judicial de las Instituciones vascas.
- La ordenación de las relaciones jurídico-civiles relativas al derecho de familia, incluidos los efectos de la regulación de las uniones estables de personas alternativas al régimen de matrimonio.
- La ordenación de las relaciones jurídico-civiles de carácter económico y patrimonial, con respeto a las bases de las obligaciones contractuales que establezca el Estado.

• Artículo 47.- Políticas educativas y culturales

1. Corresponde a la Comunidad de Euskadi el desarrollo constitucional de los derechos y deberes fundamentales respecto al régimen jurídico de uso de las lenguas, los derechos de expresión y comunicación, el derecho a la educación y la libertad de enseñanza.

2. Para la elaboración, ejecución y control de las políticas públicas educativas y culturales que le corresponden con carácter exclusivo a la Comunidad de Euskadi, las Instituciones vascas ostentarán todas las potestades legislativas y de ejecución en las siguientes materias y ámbitos:

a) Enseñanza, tanto no universitaria como universitaria, en toda su extensión, niveles y grados, modalidades y especialidades, incluído el aprendizaje permanente.
b) Formación Profesional, que incluirá todos los subsistemas de cualificación y formación profesional reglada, ocupacional y continua.
c) Obtención, expedición y homologación de títulos académicos y profesionales.
d) Defensa y protección del patrimonio cultural, artístico y monumental.
e) Artesanía.
f) Museos, bibliotecas y archivos.
g) Cinematografía, artes escénicas, deporte y espectáculos.
h) Régimen de prensa, radio, televisión y en general de todos los medios de comunicación social.

3. En relación a los aspectos sobre identidad y representación cultural de la Comunidad de Euskadi, el Estado garantizará el respeto a la representatividad internacional de la identidad vasca en todas las manifestaciones culturales de los ámbitos del deporte y de la industria, producción y creación literaria, artística, científica y técnica, incluyendo la representación de la Comunidad de Euskadi en órganos internacionales y la promoción exterior de la cultura vasca, para lo que podrá suscribir acuerdos con instituciones y organismos internacionales o de otros países.

4. Euskadi tiene derecho a disponer en el ámbito deportivo de sus propias selecciones nacionales, que podrán participar con carácter oficial en las competiciones internacionales.

• Artículo 48.- Políticas sociales y sanitarias

Corresponden a la Comunidad de Euskadi con carácter exclusivo las políticas públicas sociales y sanitarias. Para la elaboración, ejecución y control de estas políticas públicas, las Instituciones vascas ostentarán todas las potestades legislativas y de ejecución en las siguientes materias y ámbitos:

a) Sanidad interior y exterior.
b) Ordenación farmacéutica, productos sanitarios y farmacéuticos.
c) Asistencia social.
d) Instituciones y establecimientos de protección y tutela de menores.
e) Régimen e Instituciones penitenciarias y de reinserción social.
f) Desarrollo comunitario.
g) Políticas de igualdad de género.
h) Política infantil, juvenil y de tercera edad.
i) Integración social y laboral de la inmigración.
j) Políticas de protección a la familia.

• Artículo 49.- Políticas sectoriales económicas y financieras

Corresponden a la Comunidad de Euskadi con carácter exclusivo las políticas públicas sectoriales económicas y financieras. Para la elaboración, ejecución y control de estas políticas públicas, las Instituciones vascas ostentarán todas las potestades legislativas y de ejecución en las siguientes materias y ámbitos:

a) Defensa del consumidor y del usuario.
b) Instalaciones de producción, distribución y transporte de energía.
c) Régimen minero y energético; recursos geotérmicos.
d) Agricultura y ganadería.
e) Montes, aprovechamientos y servicios forestales, vías pecuarias y pastos.
f) Pesca marítima y ordenación del sector pesquero, marisqueo y acuicultura, caza y pesca fluvial y lacustre.
g) Industria.
h) Telecomunicaciones.
i) Régimen de las nuevas tecnologías relacionadas con la sociedad de la información y del conocimiento.
j) Investigación científica y técnica.
k) Comercio interior y exterior; Ferias y Mercados; Denominaciones de Origen y Publicidad.
l) Corporaciones de Derecho Público, en particular, Cofradías de Pescadores, y Cámaras de Comercio, Industria y Navegación.
m) Colegios Profesionales y ejercicio de profesiones tituladas; régimen de Notarios, Registradores de la Propiedad, Agentes de Cambio y Bolsa, y Corredores de Comercio.
n) Turismo, ocio y esparcimiento.
o) Casinos, juegos y apuestas.
p) Ordenación del crédito, banca y seguros.
q) Cooperativas y Mutualidades no integradas en la Seguridad Social.
r) Instituciones de crédito y Cajas de Ahorro.
s) Bolsas de Comercio y demás centros de contratación de mercancías y de valores.
t) Estadística.

• Artículo 50.- Políticas de recursos naturales, ordenación territorial, vivienda y medio ambiente

1. Corresponden a la Comunidad de Euskadi con carácter exclusivo las políticas públicas de recursos naturales, ordenación territorial, vivienda y medio ambiente. Para la elaboración, ejecución y control de estas políticas públicas, las Instituciones vascas ostentarán todas las potestades legislativas y de ejecución en las siguientes materias y ámbitos:

a) Medio ambiente y ecología.
b) Salvamento marítimo y vertidos industriales y contaminantes.
c) Aprovechamientos hidráulicos, canales y regadíos, aguas minerales, termales y subterráneas.
d) Ordenación del territorio y del litoral.
e) Urbanismo y Vivienda.

2. En virtud de este Estatuto, constituirán bienes de dominio público de la Comunidad de Euskadi los recursos naturales ubicados en su territorio y, en particular, la zona marítimoterrestre de su litoral y sus playas, el mar territorial adjunto hasta el límite de doce millas, y los recursos naturales existentes en los mismos. Por Ley del Parlamento Vasco, que respetará las normas y tratados internacionales y los principios y objetivos esenciales de la legislación estatal, se regulará su administración, defensa y conservación.

• Artículo 51.- Políticas de infraestructuras y transportes

1. Corresponden a la Comunidad de Euskadi con carácter exclusivo las políticas públicas de infraestructuras y transportes. Para la elaboración, ejecución y control de estas políticas públicas, las Instituciones vascas ostentarán todas las potestades legislativas y de ejecución en las siguientes materias y ámbitos:

a) Ferrocarriles.
b) Transportes terrestres, marítimos, fluviales y por cable.
c) Puertos, helipuertos y aeropuertos.
d) Servicio Meteorológico.
e) Centros de Contratación y terminales de carga en materia de transporte.
f) Obras Públicas.
g) Tráfico y circulación de vehículos a motor.

2. En virtud de este Estatuto, serán de titularidad plena de la Comunidad de Euskadi todas las obras públicas e infraestructuras que se encuentren total o parcialmente en su territorio, independientemente de su calificación de interés general, incluidas todas aquellas que constituyen soporte de los sistemas de transporte y comunicaciones respecto de los tramos que se ubiquen o transcurran por su ámbito territorial.

3. Las Instituciones vascas coordinarán sus actuaciones y colaborarán con el Estado y con las Comunidades Autónomas a fin de salvaguardar sus intereses respectivos, aplicando la legislación específica sobre infraestructuras y obras públicas de interés general, sin perjuicio de lo dispuesto en este Estatuto.

Sección 2ª.- Políticas Públicas exclusivas de régimen específico

• Artículo 52.- Políticas de Seguridad Pública

1. En virtud de este Estatuto, corresponden a la Comunidad de Euskadi, para la protección de las personas y bienes, todas las funciones gubernativas y de seguridad que establezcan las Leyes, así como el régimen de su propia policía o Ertzaintza.

2. Quedan reservadas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, para su ejercicio en la Comunidad de Euskadi, única y exclusivamente, los servicios policiales asociados al control de las políticas públicas atribuidas al Estado con carácter exclusivo en este Estatuto.

3. El mando supremo de la Ertzaintza corresponde al Lehendakari.

4. Una Junta de Seguridad, formada, en número igual, por representantes del Estado y de la Comunidad de Euskadi, garantizará la coordinación entre la Ertzaintza y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, respecto a aquellos delitos que afecten tanto a la Comunidad de Euskadi como al Estado.

• Artículo 53.- Políticas socio-laborales y de empleo

1. Se atribuyen a la Comunidad de Euskadi todas las potestades y funciones públicas necesarias para establecer y regular su ámbito socio-laboral propio. Ejercerá sus competencias en materia sociolaboral atendiendo a los derechos y obligaciones esenciales de trabajadores y empresarios definidos en los ámbitos estatal y europeo.

2. Corresponden a la Comunidad de Euskadi la potestad legislativa y la potestad de ejecución en materia laboral, de empleo, formación y prevención de riesgos laborales. A tal fin, la Comunidad de Euskadi podrá organizar, gestionar y tutelar, dentro de su territorio, todos los servicios relacionados con las materias citadas, incluida la función inspectora, sin perjuicio de la colaboración y cooperación con el Estado.

3. Las Instituciones Vascas serán competentes para determinar, dentro de su ámbito territorial, la representatividad de las organizaciones sindicales y empresariales atendiendo a criterios estrictamente democráticos, así como el régimen y eficacia de la negociación colectiva, sin perjuicio del respeto a la voluntad pactada entre las organizaciones sindicales y empresariales de la Comunidad de Euskadi.

4. Las Instituciones vascas establecerán los oportunos instrumentos bilaterales con el Estado y la Unión Europea para la colaboración y cooperación en el ejercicio de las competencias en materia laboral. Las relaciones de carácter financiero derivadas del ejercicio de las mismas, incluida la participación en fondos de ámbito estatal o europeo, se sujetarán al sistema de Concierto Económico previsto en este Estatuto, atendiendo al principio de solidaridad.

5. Los poderes públicos vascos ajustarán el ejercicio de las competencias en materia laboral a criterios de participación democrática de las organizaciones sindicales y empresariales, procurando que las condiciones de trabajo se adecuen al nivel de desarrollo y progreso social, y promoviendo la cualificación de los trabajadores y trabajadoras y su formación continua a lo largo de toda la vida laboral.

6. El Consejo Vasco de Relaciones Laborales será la entidad consultiva de las Instituciones vascas en materia sociolaboral y constituirá el órgano de encuentro y diálogo permanente entre las organizaciones sindicales y las confederaciones empresariales en el ámbito de la Comunidad de Euskadi, con el objetivo de fomentar la negociación colectiva y promover la mediación y el arbitraje en los conflictos laborales.
El Consejo Vasco de Relaciones Laborales gozará de personalidad jurídica propia e independiente para el desarrollo de sus atribuciones, que serán reguladas por Ley del Parlamento Vasco.

• Artículo 54.- Políticas de Protección Social

1. Los Poderes Públicos vascos mantendrán un régimen público de seguridad social para todos los ciudadanos y ciudadanas, que garantice la asistencia y las prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad.

2. Corresponde a las Instituciones vascas la potestad de desarrollo de la legislación del Estado en materia de previsión social y de seguridad social, así como la gestión del sistema público de seguridad social en su ámbito territorial, que se ejercitará con un presupuesto propio y que incluirá la función recaudadora de las cotizaciones sociales devengadas en la Comunidad de Euskadi y la gestión del patrimonio ubicado en su territorio y afecto al sistema.

3. Las Instituciones vascas garantizarán el principio de unidad en la titularidad de los recursos del sistema de seguridad social del conjunto del Estado. A tal efecto, su participación financiera en el mismo se sujetará al sistema de Concierto Económico previsto en este Estatuto, en el que se regularán los flujos económicos y los mecanismos de inspección que garanticen los principios de solidaridad y no discriminación con los ciudadanos y ciudadanas del conjunto del Estado.

4. La Comunidad de Euskadi podrá organizar y administrar dentro de su territorio todos los servicios relacionados con las materias expresadas en este artículo y ejercerá la tutela de las Instituciones, Entidades y Fundaciones en materia de seguridad social.

Título V

‹ Capítulo Primero.- Del Ejercicio del Poder Público en el ámbito económico ›

• Artículo 55.- Principios de Relación Económica con el Estado

1. Las Instituciones vascas ejercerán las facultades y competencias reconocidas en el presente Título, de conformidad con el régimen de relación y reparto competencial establecido en este Estatuto y en las normas que a tal efecto dicte el Parlamento Vasco.

2. Por su parte, el Estado, en el ámbito de la Comunidad de Euskadi, ajustará el ejercicio de las facultades y competencias que le atribuye la Constitución a lo dispuesto en el presente Título.

3. Las relaciones de orden económico y financiero entre la Comunidad de Euskadi y el Estado derivadas del ejercicio de sus respectivas facultades y competencias se desarrollarán de forma bilateral y deberán formalizarse mediante el sistema foral tradicional de Concierto Económico, a través de las disposiciones legales o reglamentarias de carácter paccionado que correspondan.

4. Los conflictos y discrepancias que se susciten serán planteados y, en su caso resueltos, por una Comisión Mixta integrada por igual número de representantes de las Instituciones de la Comunidad de Euskadi y del Estado. En el seno de esta Comisión Mixta se establecerán los oportunos instrumentos bilaterales para la coordinación, armonización y colaboración en el ejercicio de todas las facultades y competencias reconocidas en el presente Título y su adecuación a las Políticas Públicas del Estado y de la Unión Europea.

5. En particular, se arbitrarán los mecanismos oportunos que permitan la participación de las Instituciones vascas en la Unión Europea, así como en los tratados y convenios internacionales que incidan en el ejercicio de las facultades y competencias reconocidas en el presente Título.

6. En los términos que se acuerden en virtud del procedimiento previsto en los apartados anteriores, los poderes públicos vascos ajustarán el ejercicio de las facultades y competencias reconocidas en el presente Título al principio de solidaridad, equilibrio económico territorial y al respeto y garantía de la libertad de circulación y establecimiento de las personas y de la libre circulación de bienes, capitales y servicios, sin que se produzcan efectos discriminatorios ni menoscabo de las posibilidades de la libre competencia empresarial.

‹ Capítulo Segundo.- De la Ordenación económica y financiera de Euskadi ›

• Artículo 56.- Ordenación y planificación de la actividad económica

1. Corresponderá con carácter exclusivo a las Instituciones vascas la ordenación y planificación de la actividad económica y la promoción y fomento del desarrollo económico de la Comunidad de Euskadi, de acuerdo con el derecho a la propiedad privada y el respeto a la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado.

2. En orden al ejercicio de la iniciativa pública de las Instituciones vascas en la actividad económica, únicamente el Parlamento Vasco, mediante ley, podrá reservar al sector público recursos o servicios esenciales, especialmente en caso de monopolio, y, asimismo, acordar la intervención de empresas cuando así lo exija el interés general.

3. En el mismo sentido, respetando los principios esenciales de la legislación estatal, corresponderá al Parlamento Vasco regular la delimitación de la función social de la propiedad privada, así como cualquier limitación al ejercicio de los derechos inherentes a la misma por causa justificada de utilidad pública o interés social que, en cualquier caso, llevará aparejada la correspondiente indemnización.

4. El Estado arbitrará los mecanismos oportunos que permitan la participación de las Instituciones vascas en la planificación de la actividad económica de ámbito supraterritorial.

5. Las Instituciones vascas participarán, asimismo, en la gestión del sector público económico estatal en su ámbito territorial y designarán, de común acuerdo con el Estado, sus propios representantes en los organismos económicos, órganos de control, instituciones financieras y empresas públicas del Estado y, en su caso, de la Unión Europea, cuya competencia o influencia se extienda al ámbito territorial de la Comunidad de Euskadi.

6. A las Instituciones vascas les corresponderá la potestad legislativa y de ejecución sobre defensa de la competencia, constituyendo a tal efecto el organismo encargado de su salvaguarda, que deberá coordinar su actuación con el Tribunal de Defensa de la Competencia del Estado y con los organismos europeos e internacionales encargados de dicha materia.

7. El Consejo Económico y Social Vasco constituirá el órgano consultivo de las Instituciones vascas con el fin de hacer efectiva la participación de los distintos intereses económicos y sociales en la política económica de la Comunidad de Euskadi. El Consejo gozará de personalidad jurídica propia y plena capacidad e independencia para el ejercicio de sus funciones. Una ley del Parlamento Vasco regulará su composición y funciones.

• Artículo 57.- Sistema financiero

1. Corresponderá con carácter exclusivo a las Instituciones vascas la regulación y supervisión del sistema financiero de la Comunidad de Euskadi, de acuerdo con los principios básicos de la legislación mercantil del Estado relativos a la ordenación del crédito, banca y seguros y sin perjuicio de las competencias del Estado en materia de régimen aduanero y arancelario y sistema monetario.

2. La Comunidad de Euskadi participará y designará, de común acuerdo con el Estado, sus propios representantes en las instituciones y organismos de control del sistema financiero estatal y, en su caso, de la Unión Europea, cuya competencia o influencia se extienda a su ámbito territorial.

‹ Capítulo Tercero.- De la Hacienda y Patrimonio de Euskadi ›

• Artículo 58.- Hacienda General de Euskadi

1. La Hacienda General de Euskadi estará constituida por el conjunto de derechos y obligaciones de naturaleza económica cuya titularidad corresponda a la Comunidad de Euskadi.

2. El Parlamento Vasco regulará mediante Ley las materias propias de la Hacienda General de Euskadi.

3. Los ingresos de la Hacienda General de Euskadi estarán constituidos por:

a) Las aportaciones que efectúen las Instituciones Forales como contribución al sostenimiento de todas las cargas generales de la Comunidad de Euskadi, de conformidad a lo que disponga una Ley del Parlamento Vasco.
b) Los rendimientos de los tributos propios que establezca el Parlamento Vasco, de conformidad con lo establecido en el presente Estatuto.
c) El producto de las tasas, prestaciones patrimoniales y otros derechos económicos por la utilización del dominio público.
d) Los recargos que el Parlamento Vasco pudieran establecer sobre los tributos de aplicación en el ámbito de la Comunidad de Euskadi.
e) Las transferencias de la Unión Europa.
f) Las transferencias y otras asignaciones con cargo a los Presupuestos Generales del Estado.
g) Los rendimientos procedentes de su patrimonio e ingresos de derecho privado.
h) El producto de las operaciones de crédito y emisiones de deuda realizadas en virtud de la potestad reconocida en este Estatuto.
i) Cualesquiera otros ingresos que puedan establecerse en virtud de lo dispuesto en el presente Estatuto y en las Leyes del Parlamento Vasco.

4. La Comunidad de Euskadi, en el ámbito de su competencia y en relación con su Hacienda General, dispondrá de las mismas prerrogativas reconocidas al Estado.

• Artículo 59.- Presupuestos Generales de Euskadi

1. Los Presupuestos Generales de la Comunidad de Euskadi tendrán carácter anual, contendrán la totalidad de los ingresos y gastos de la actividad pública general, y serán elaborados por el Gobierno Vasco y aprobados por el Parlamento Vasco.

2. Una Ley del Parlamento Vasco regulará la elaboración, examen, enmienda, aprobación, modificación, ejecución, liquidación y control de los Presupuestos Generales, así como su posible prórroga.

3. La coordinación y armonización de la política presupuestaria de la Comunidad de Euskadi con la del Estado a los efectos de garantizar la estabilidad económica y presupuestaria se llevará a cabo de conformidad con los principios e instrumentos de relación económica establecidos en este Estatuto.

• Artículo 60.- Autonomía financiera

1. La Comunidad de Euskadi tendrá autonomía fiscal y financiera para el desarrollo y ejecución de las competencias reconocidas en el presente Estatuto.

2. La actividad financiera de la Comunidad de Euskadi se coordinará y armonizará con la del Estado de conformidad con lo previsto en el presente Estatuto. De acuerdo con ello, se establecerán las formas de colaboración financiera entre la Comunidad de Euskadi y el Estado y, en especial, para determinar la aportación de aquélla a las cargas generales del Estado, su participación en los ingresos del Estado y la colaboración en la política de inversiones públicas.

3. La Comunidad de Euskadi contribuirá a la financiación de las cargas generales correspondientes a las políticas ejercidas por el Estado en su ámbito territorial, de conformidad con lo establecido en el presente Estatuto, mediante la aportación de un cupo global en el marco del Concierto Económico. Para el señalamiento de este cupo global, se constituirá una Comisión Mixta integrada, de una parte, por un representante de cada Diputación Foral y otros tantos por el Gobierno Vasco, y de otra parte por un número igual de representantes de la Administración del Estado.

• Artículo 61.- Potestad tributaria

1. La Comunidad de Euskadi tiene potestad para mantener, establecer y regular, dentro de su territorio, su propio sistema y régimen tributario, que en ningún caso tendrá alcance confiscatorio y que estará inspirado en los principios de igualdad y progresividad.

2. En el marco de los tratados y convenios internacionales y de las normas de armonización fiscal de la Unión Europea, corresponderá a las Instituciones vascas competentes, la exacción, gestión, liquidación, inspección, revisión y recaudación de todos los tributos, con excepción de aquéllos que, en virtud de tales normas, sean de ámbito estatal o europeo.

3. Los tributos estatales no podrán recaer sobre hechos imponibles gravados por la Comunidad de Euskadi y, previo acuerdo mutuo, podrán ser objeto de cesión total o parcial a las Instituciones vascas.

4. El Estado no podrá en ningún caso adoptar medidas tributarias sobre bienes situados en el territorio de la Comunidad de Euskadi o que supongan obstáculo para la libre circulación de mercancías o servicios.

5. Asimismo, las Instituciones vascas competentes podrán, dentro de su ámbito territorial, establecer y regular recargos sobre los tributos estatales siempre que no desvirtúen la naturaleza o estructura de los mismos.

• Artículo 62.- Crédito y Deuda Pública

1. Las Instituciones vascas podrán emitir deuda pública o contraer crédito en los términos que establezca, mediante Ley, el Parlamento Vasco.

2. La Deuda Pública de la Comunidad de Euskadi y los títulos de carácter equivalente emitidos por las Instituciones vascas tendrán la consideración de fondos públicos a todos los efectos y gozarán de los mismos beneficios y condiciones que la Deuda Pública del Estado.

• Artículo 63.- Patrimonio

1. El Patrimonio de la Comunidad de Euskadi integrará, sin excepción, todos los derechos y bienes afectos a las competencias y servicios asumidos por las Instituciones vascas en virtud del presente Estatuto.

2. El Parlamento Vasco resolverá sobre las Instituciones vascas a quienes corresponderá la propiedad o uso de dichos bienes y derechos.

3. El Parlamento Vasco regulará el régimen jurídico de los bienes de dominio público y de los bienes comunales, respetando los principios esenciales de inalienabilidad, imprescriptibilidad e inembargabilidad, así como su desafectación, el régimen jurídico de los bienes de dominio privado, las concesiones administrativas, respetando las bases de las obligaciones contractuales, y la administración, defensa y conservación del Patrimonio de la Comunidad de Euskadi.

4. Las Instituciones vascas garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de Euskadi y de los bienes que lo integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y su titularidad.

• Artículo 64.- Tribunal Vasco de Cuentas Públicas

1. El Tribunal Vasco de Cuentas Públicas es el supremo y único órgano fiscalizador de las actividades económico financieras del sector público de la Comunidad de Euskadi.

2. Como órgano dependiente directamente del Parlamento Vasco, ejerce sus funciones por delegación de éste y con jurisdicción sobre todo el territorio de la Comunidad de Euskadi.

3. Los miembros del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas gozarán de la misma independencia e inamovilidad que los jueces.

4. Una Ley del Parlamento Vasco regulará su composición, organización y funciones, así como las garantías y procedimiento de su función fiscalizadora y del enjuiciamiento de la responsabilidad contable.

Título VI

‹ Capítulo Primero.- De las Relaciones con Europa ›

• Artículo 65.- Unión Europea

1. El Estado incorporará los compromisos derivados del presente Estatuto a los Tratados de la Unión Europea en los términos que corresponda, en orden a garantizar su reconocimiento y respeto en el ámbito europeo.

2. De conformidad con la normativa comunitaria europea, la Comunidad de Euskadi dispondrá de representación directa en los órganos de la Unión Europea. A tal efecto, el Gobierno español habilitará los cauces precisos para posibilitar la participación activa del Gobierno Vasco en los diferentes procedimientos de toma de decisiones de las Instituciones Comunitarias en aquellos asuntos que afecten a sus competencias.
Asimismo, los representantes de las Instituciones vascas formarán parte de las delegaciones del Estado en el Consejo de Ministros de la Unión Europea en todos aquellos asuntos que afecten al contenido de las políticas públicas que les son exclusivas.

3. El Gobierno Vasco y el Gobierno español arbitrarán los sistemas de coordinación precisos que garanticen la participación efectiva de la Comunidad de Euskadi en la elaboración, programación, distribución y ejecución de los diferentes fondos comunitarios.

4. Corresponderá a las Instituciones vascas la transposición de las Directivas Comunitarias en el ámbito de sus competencias.

5. El Estado garantizará el acceso de las Instituciones vascas al Tribunal Europeo de Justicia, en tanto en cuanto no se encuentre previsto su acceso directo en la normativa Europea.

6. La Comunidad de Euskadi constituirá una circunscripción electoral única en el ámbito de las elecciones al Parlamento Europeo.

• Artículo 66.- Cooperación Transfronteriza e Interregional Europea

Las Instituciones vascas, en aplicación del principio de subsidiariedad, promoverán la cooperación transfronteriza e interregional en el ámbito de la Unión Europea, como instrumento básico sobre el que edificar la construcción de una Europa basada en el reconocimiento de sus diferentes pueblos y colectividades regionales como factor de enriquecimiento cultural y de profundización democrática.

‹ Capítulo Segundo.- De las Relaciones Exteriores ›

• Artículo 67.- Representación exterior

1. Las Instituciones Públicas Vascas desarrollarán fuera del Territorio de la Comunidad de Euskadi la actividad necesaria para la defensa y la promoción de los intereses de los ciudadanos y ciudadanas vascas, pudiendo suscribir, a tal efecto, acuerdos, convenios y protocolos con instituciones y organismos internacionales, en los ámbitos de su propia competencia.

2. A tal fin, la acción exterior del Gobierno Vasco contará con los recursos humanos y materiales necesarios, incluyendo, en su caso, la creación de delegaciones y oficinas de representación en el exterior, cuyo estatuto será regulado por Ley del Parlamento Vasco.

3. La Comunidad de Euskadi podrá tener presencia directa en todos aquellos organismos internacionales cuya propia regulación de acceso y participación así lo permita y, en especial, en los relacionados con la lengua, la cultura, la paz, la defensa de los derechos humanos y la cooperación, el desarrollo sostenible y el medio ambiente.

4. Los Centros Vascos en el exterior tendrán reconocimiento oficial y constituirán un instrumento esencial para el mantenimiento de los vínculos de la Comunidad de Euskadi con los miembros de las comunidades vascas en el exterior, así como para el desarrollo y fomento de las relaciones comerciales, culturales, políticas e institucionales con los países en los que éstos se ubican.

• Artículo 68.- Tratados y Convenios Internacionales

1. La formalización por parte del Gobierno español de tratados y convenios internacionales que supongan una alteración o restricción de las competencias recogidas en el presente Estatuto Político exigirá la autorización previa de las Instituciones Comunes vascas.

2. El Gobierno Vasco participará, en cuanto parte implicada, en el desarrollo de las negociaciones de tratados y convenios internacionales desarrollados por el Gobierno español, así como en los proyectos de legislación aduanera, en tanto afecten a materias de interés específico para la Comunidad de Euskadi.

3. La Comunidad de Euskadi ejecutará los tratados y convenios internacionales en todo lo que afecte a sus atribuciones y competencias.

‹ Capítulo Tercero.- De la Cooperación al Desarrollo ›

• Artículo 69.- Solidaridad y Cooperación al Desarrollo

La Comunidad de Euskadi podrá desarrollar una política propia de solidaridad y de cooperación con los países en vías de desarrollo, estableciendo a tal efecto los programas y acuerdos pertinentes con los países y zonas destinatarias, así como con las organizaciones no gubernamentales y las instituciones públicas y privadas que resulte preciso para garantizar la efectividad y eficacia de las políticas de cooperación.

‹ Disposición Transitoria ›

1. En el plazo máximo de seis meses desde la entrada en vigor del presente Estatuto, la Comunidad de Euskadi asumirá materialmente y comenzará a ejercer en plenitud todas las potestades, funciones y servicios sin excepción que le corresponden conforme a su régimen de autogobierno, todo ello sin perjuicio de la continuidad en el ejercicio y de la subrogación plena en las que ya tiene asumidas la Comunidad Autónoma de Euskadi.

2. Dentro de dicho plazo de seis meses, una Comisión Mixta de Transferencias integrada por igual número de representantes del Gobierno Vasco y del Gobierno del Estado, por una sola vez y de modo definitivo, establecerá los acuerdos que procedan a fin de garantizar la continuidad de los servicios públicos y traspasar los medios personales y materiales de titularidad del Estado, que quedarán, respectivamente, integrados en la Comunidad de Euskadi o bajo su titularidad plena conforme a su régimen de autogobierno. A dichos efectos, se considerará que las actas de la Comisión Mixta y los certificados que se libren con relación a los inventarios y documentos oficiales del Estado serán suficientes para la titulación e inscripción de los bienes en los Registros Oficiales correspondientes.

En el seno de la Comisión Mixta citada, se aprobarán los acuerdos financieros y se procederá a la regularización de flujos financieros que correspondan entre la Comunidad de Euskadi y el Estado.

La falta de acuerdo en la Comisión Mixta no impedirá a la Comunidad de Euskadi el ejercicio de las atribuciones o competencias asumidas, que las podrá ejercer con sus propios medios y recursos financieros, sin perjuicio de poder reclamar con posterioridad al Estado ante el Tribunal Superior de Justicia de Euskadi los daños y perjuicios que se hayan podido derivar del retraso en proceder al traspaso debido.

3. A la entrada en vigor del presente Estatuto, permanecerá vigente el derecho actualmente aplicable en la Comunidad de Euskadi en tanto no se promulgue el derecho propio del mismo, cuando corresponda conforme a su régimen de autogobierno.

‹ Disposición Final ›

El modelo y régimen de relación política entre la Comunidad de Euskadi y el Estado español regulado en el presente Estatuto Político sucederá y sustituirá, a su entrada en vigor, al que fuera aprobado por Ley Orgánica 3/1979, de 18 de diciembre, en el Estatuto de Autonomía para el País Vasco.

Nacionalidad.

Nacionalidad.

En la actualidad, nacionalidad es un sentimiento y una realidad de pertenencia a una nación ya sea por nacimiento en el territorio de un país, como por inscripción del nacimiento del menor en los registros pertinentes de una Misión Consular. También se tiene ese mismo sentimiento y realidad por adopción de otra nacionalidad.

Un país internacionalmente reconocido, tiene territorio y nación. Por ello, no puede existir país sin territorio, aunque sí existen naciones sin territorio.

Nación es un concepto que involucra un sentimiento y una realidad de pertenencia al conjunto de un pueblo nacido en un mismo territorio o país.

Las costumbres de los pueblos, por contacto entre las personas, tienden a homogeneizarse, no solamente en cuanto a modo de comunicarse (idioma), sino en todas las manifestaciones de la cultura, desde los usos sociales hasta la gastronomía. Esa semejanza de modos de vida, da un sentimiento de pertenencia a un conjunto, que ha sido muy importante y fructífero en la historia de la humanidad.


Algunos PRECEDENTES.

En la antigüedad, la nacionalidad estaba ligada a la religión; los dioses, como la nación, eran territoriales y cuando llegaba otro pueblo invasor, solía aceptar al dios del lugar como dios suyo. En ciertas culturas colonizadoras (griegos, romanos), para poder llevar los dioses propios a nuevos territorios, cuando se fundaba una colonia se ponía en el altar fundacional una arqueta con tierra de la nación de origen, para implantar en la nueva ciudad su dios, traído con la tierra.

De la importancia de esos dioses nacionales también da ejemplo Sócrates, que prefiere tomar la cicuta antes que ir al destierro perdiendo sus dioses y su nación.


Como la religión, la nacionalidad supone un vínculo de los nacionales entre sí y además, desde la desaparición de los dioses territoriales, con el territorio donde nacieron.

Los gobernantes se han aprovechado de estos sentimientos a menudo. Dios y la nación han sido los motores que han conseguido llevar a los pueblos, a guerras y conflictos en los que nada tenían que ganar.


Nacionalidad de HECHO.

El recién nacido tiene una nacionalidad de hecho que dependerá de si el país o territorio donde haya nacido aplique el concepto de "jus sanguinis" y/o "jus solis", es decir la nacionalidad de uno o de ambos progenitores (nacionalidad por vínculo sanguíneo) y/o la nacionalidad del territorio donde ha nacido (nacionalidad por vínculo territorial). Esta nacionalidad de hecho subsiste en tanto los padres no hayan inscrito al menor en el registro oficial correspondiente. Luego de su inscripción, ya sea en la municipalidad (o ayuntamiento) donde nació el menor o en el consulado del país de uno o de ambos progenitores, obtendrá la nacionalidad de derecho automáticamente una vez firmados los correspondientes registros.


Nacionalidad de DERECHO.

Al momento de concluir y firmar por ambos progenitores la inscripción del nacimiento en el registro oficial que corresponda, surge automáticamente la noción de nacionalidad de derecho.


Jurídicamente significa gozar de los derechos acordados por un Estado, así como tener las obligaciones que le son inherentes, a futuro, a los recién inscritos y eventualmente a los descendientes de éstos.


Igualmente, se aplica a los que han adoptado voluntariamente la nacionalidad de otro Estado.

Aplicación del concepto de NACIONALIDAD de derecho por NACIMIENTO.

Se dan varias formas de reconocimiento de la nacionalidad:

- Algunos Estados reconocen y aplican conjuntamente la noción jus sanguinis y jus solis.


- Existen países que reconocen la nacionalidad por jus sanguinis sólo en la primera generación.


- Otros países solo reconocen la nacionalidad por jus sanguinis hasta la tercera o quinta generación.

- Existen estados que aplican el reconocimiento de la nacionalidad por "jus solis" exclusivamente.


- Existen países que aplican ambos criterios conjuntamente, pero restringiendo la aplicación del concepto "jus sanguinis".


Aplicación del concepto de la NACIONALIDAD de derecho por ADOPCIÓN.

Llegada la mayoría de edad, el nacional de un país, luego de cumplir una serie de requisitos, puede adoptar la nacionalidad de otro país diferente al suyo.


En caso existan convenios de doble nacionalidad, el adquiriente de la nueva nacionalidad no deberá renunciar a su nacionalidad de origen y podrá conservar y ejercer alternativamente las dos.


Existen países que para aceptar el otorgamiento de la nacionalidad de ese país a un extranjero, les solicita renunciar a aquella de origen. Sin embargo, este acto, a veces es revestido de una sola formalidad sin comunicar oficialmente al estado de la nacionalidad de origen la nueva adopción de nacionalidad, con lo cual el individuo puede, de facto, gozar de doble nacionalidad.

Aplicación del concepto de la NACIONALIDAD de derecho por MATRIMONIO.

Aquel nacional de un país que contrae matrimonio con un nacional de otro país, luego de residir por lo menos un año en el país cuya nacionalidad pretende adoptar, podrá hacerlo a propia solicitud y generalmente la misma no es denegada.


DOBLE nacionalidad.

Algunos países permiten la tenencia de una doble nacionalidad, ya sea constitucionalmente o por ley de menor categoría que la carta magna.


Aquellos individuos que adquieren legalmente otra nacionalidad pueden estar ante dos circunstancias diferentes que son:


- Renuncia a la nacionalidad de origen por exigencia del país que le otorga la nueva nacionalidad, y


- Adquisición de una segunda nacionalidad sin perder la primera. En este caso, el gobierno del país que otorga la nueva nacionalidad, lo informa al representante diplomático consular del país al cual pertenece el individuo.


Existen países que han suscrito con otros, y en forma bilateral, convenios diplomáticos de doble nacionalidad lo cual es considerado beneficioso por sus connacionales.


Nacionalidad ACTIVA.

Cuando un individuo ostenta una doble nacionalidad, sólo una nacionalidad puede ser ejercida a la vez y la otra queda latente, sin que por ello se la considere perdida.


En este sentido, la nacionalidad ejercida se define por el tiempo que el individuo permanece en uno de los dos países. La nacionalidad que le corresponde es aquella donde ha vivido la mitad de días al año más uno.


¿Y esto qué significa en la práctica ?


- Los impuestos a pagar por un individuo se aplicarán en el país cuya nacionalidad esté ejerciendo.


- Si viaja a un tercer país, debe de hacerlo con el pasaporte de cuya nacionalidad está ejerciendo.

- Si tiene algún problema de cualquier naturaleza en algún viaje a un tercer país, sólo podrá recurrir al Consulado del país que ostenta la nacionalidad.


- En el tema legislación nacional aplicado al individuo, la misma se aplica en su integridad de acuerdo a la nacionalidad que esté ejerciendo.


- En un tercer país, solo le corresponderá que le apliquen la ley local y en su defecto los derechos y obligaciones correspondientes al último de los dos países de su nacionalidad donde haya vivido seis meses más un día y por lo tanto, cuya nacionalidad ejerce indubitablemente.

Nacionalidad LATENTE.

Cuando se tiene doble nacionalidad, una de ellas queda inactiva y por lo tanto latente.


Este hecho no exime al individuo de cumplir con la obligación de tener sus documentos de identificación al día.

Esta nacionalidad latente se reactiva automáticamente al ejercer el derecho a ingresar a su país con el pasaporte de este país. Mientras no haya cumplido seis meses más un día, se presume que la nacionalidad latente ha sido cambiada a la de ejercicio y viceversa, por lo que las leyes aplicables corresponden a la nacionalidad que nuevamente se comienza a ejercer.


APÁTRIDA.

Apátrida es aquel individuo que ha perdido su nacionalidad sin haber adquirido otra. Generalmente esta situación se origina por decisión de un gobierno dictatorial, a espaldas y en contra de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Artículo 15, numerales 1 y 2).


@torres.

El autismo del IMPERIO.

El autismo del IMPERIO.

En contra de lo que se podría pensar, las ocupaciones militares, incluso cuando se realizan del modo más brutal, pueden salir triunfantes. Sirva como ejemplo la ocupación por parte de Hitler de Europa occidental o la de los países de la Europa del Este por parte de Rusia durante la posguerra. En ambos casos, los territorios ocupados estaban gobernados por colaboradores que tenían a su disposición aparatos locales civiles y militares y que contaban únicamente con el apoyo de las tropas de los ocupantes. En el caso de Hitler surgió una valiente resistencia, pero sin la ayuda exterior habría sido eliminada. En Europa del Este (así como en Rusia), Estados Unidos trató de apoyar a la resistencia antisoviética hasta principios de la década de 1950, sin éxito.

*

Consideremos, en cambio, la invasión de Irak. Ha acabado con dos regímenes monstruosos, uno del que se podía hablar, otro del que no. El primero era el reino del tirano; el segundo las sanciones impuestas por Estados Unidos y Gran Bretaña, que han matado a centenares de miles de personas, devastado la sociedad, reforzado el poder del tirano y obligado a la población a confiar en él para sobrevivir (a través del racionamiento), preservando, de este modo, a Saddan Hussein del destino de otros dictadores apoyados por distintos gobiernos de Estados Unidos y, en particular, por los miembros y amigos de la actual administración americana –Suharto, Marcos, Duvalier, Mobutu, etc.- que fueron derrocados desde dentro. Algo así era plausible antes de la guerra.

*

No hay duda de que la población ha acogido bien el fin de las sanciones y el fin del régimen de Saddam Hussein; los que se oponían a la guerra contra Irak en todo el mundo también, aunque este hecho se haya ocultado por parte de la administración actual. Pero se podían suprimir las sanciones sin conflicto; además, si estas hubieran sido abolidas, la población probablemente habría logrado librarse de la dictadura. Las investigaciones del inspector David Key, nombrado por el presidente George Bush tras la victoria, no solo han desmentido de forma clara la presunta posesión de armas de destrucción masiva por parte de Irak, sino que también han demostrado que, en los años anteriores a la invasión norteamericana, el poder que ejercía Saddam Hussein era muy frágil. Todo ello ha confirmado, a posteriori, las tesis de numerosos expertos que conocían bien la situación interna de Irak. Por ejemplo, Denis Halliday (1) y Hans van Sponeck, coordinadores de la ayuda humanitaria de la Organización de Naciones Unidas (ONU) habían afirmado repetidas veces que, si el embargo y las sanciones impuestas por Washington y Londres no hubieran afectado a la población, los mismos iraquíes se habrían ocupado de derrocar al tirano.

*

Sabemos que las intervenciones militares pueden tener efectos secundarios positivos: así, el bombardeo de Pearl Harbour por parte de la aviación japonesa, en diciembre de 1941, condujo a la expulsión de las potencias imperiales occidentales de Asia, salvando así los millones de vidas que se habrían perdido en las guerras de liberación. ¿Justifica esto el fascismo japonés y sus crímenes? Está claro que no. Y estoy convencido de que la agresión japonesa contra Estados Unidos fue un crimen de guerra, el “crimen capital” según el tribunal de Nuremberg.

*

Arthur Schlessinger, el historiador americano de mayor prestigio, al iniciarse los bombardeos de Irak, recordaba con toda la razón el precedente de Pearl Harbour. El presidente Franklin D. Roosevelt, escribía, no se equivocaba cuando decía que el ataque japonés era una fecha señalada en la infamia y que los norteamericanos deberían vivir el ataque contra Irak como una infamia comparable a la de la política imperial japonesa.

*

Con el fin de los dos regímenes, el de las sanciones y el de Saddam Hussein, Estados Unidos disponía de inmensos recursos para reconstruir Irak. La población se sentía aliviada y la resistencia no tenía prácticamente ningún apoyo externo. Sin embargo, esta se ha ido desarrollando en el interior, básicamente en respuesta a la violencia y a la brutalidad de los invasores. Hacia falta verdadero talento para sufrir un fracaso...

*

Y es que la invasión ha desencadenado un ciclo de violencia que ha engendrado, a su vez, todavía más violencia, como demuestran los terribles combates en Faluya en donde los civiles iraquíes son las primeras victimas. Si los vínculos entre el antiguo régimen iraquí y la red terrorista Al-Qaida no han existido nunca, todo el mundo admite que el Irak ocupado se ha convertido en un “santuario de terroristas”. Esto lo ha demostrado de forma especial Jessica Stern, especialista en terrorismo de la Universidad de Harvard, en un estudio publicado por el New York Times (2) tras la destrucción de la sede de la ONU en Bagdad.

*

La guerra contra Irak se llevó a cabo a pesar de la oposición de la opinión pública internacional, que temía que esta agresión llevara a una diseminación del terrorismo. La administración George Bush consideró este riesgo como menor comparado con la perspectiva de hacerse con el control de Irak y de sus riquezas, de lanzar la primera “guerra preventiva” y de reforzar su influencia en el panorama interno norteamericano.

*

Por otra parte, la “guerra contra el terrorismo” ha fracasado y los ataques sangrientos se han extendido por todo el mundo. Para desgracia de sus habitantes, el número de ciudades a las que ha alcanzado el terror tras el 11 de septiembre de 2001 no deja de aumentar, especialmente después de la guerra de Irak. Actualmente incluye a Bagdad, Casablanca, Estambul, Yakarta, Jerusalén, Haifa, Ashdod, Mombasa, Moscú, Riyad y Madrid. Antes o después, a este ritmo, es posible que el terrorismo y las armas de destrucción masiva acaben por juntarse en el seno de una misma organización violenta cuyos ataques podrían ser aún más terribles.

*

El concepto de “guerra preventiva” tan apreciado por Bush ha revelado su verdadera naturaleza: un simple eufemismo para poder agredir libremente a quien se quiera. El carácter arbitrario y peligroso de esta doctrina, y no solamente su aplicación en Irak, fue lo que dio lugar en febrero de 2003 a las grandes protestas contra la invasión, rechazo que se ha ido ampliando a partir de entonces, especialmente por la incapacidad de Washington para probar que el régimen de Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva, una acusación que apunta a una gran mentira de Estado.

*

En abril de 2003, los sondeos de opinión mostraban que los ciudadanos americanos deseaban que la ONU ejerciera la responsabilidad principal durante la posguerra en la reconstrucción política y económica de Irak. A pesar de todo, el fracaso de la ocupación resulta sorprendente, dada la potencia militar y los recursos con los que cuenta Estados Unidos y ha llevado a la administración Bush a dar marcha atrás y a resignarse a solicitar la ayuda de Naciones Unidas. Sin embargo, la ONU querría saber si Irak va a ser algo más que un Estado vasallo de Washington. Norteamérica construye en Bagdad su sede diplomática más grande del mundo con 3000 funcionarios, lo que indica claramente que el trasvase de soberanía previsto para el próximo 30 de junio de 2004 será muy limitado.

*

Este sentimiento se ve reforzado por la pretensión norteamericana de mantener en Irak importantes bases militares y una gran presencia de sus fuerzas armadas. Esta voluntad de hacer de Bagdad su vasallo, se confirma asimismo por las ordenes dadas por Paul Bremer, el procónsul de Washington, para que la economía local permanezca abierta y controlada por los extranjeros. La pérdida del control de la economía reduce radicalmente la soberanía política y las perspectivas de un desarrollo sano. Es una de las lecciones más claras de la historia. Ningún país colonizado ha podido desarrollarse mientras su política y su economía han estado dominadas por la potencia ocupante.

*

En diciembre de 2003, una investigación del Program on International Policy attitudes/Knowledge Networks señaló que la misma población norteamericana solo apoya de forma muy débil la decisión de mantener, permanentemente, una fuerte presencia militar en Irak. Esta inquietud popular proviene del hecho de que la gente no cree en la justicia de la causa. Si esta se reflejara en las urnas, el próximo mes de noviembre, podría provocar un cambio político importante. Incluso si la oferta electoral en Estados Unidos es muy reducida y si la gente sabe que las elecciones normalmente están amañadas. Al candidato demócrata John Kerry se le describe a veces como un “Bush con pocas calorías”, Sin embargo, puede ocurrir que las dos facciones de lo que llaman el “Partido de los empresarios” presenten políticas diferentes. Pequeñas variaciones, al principio, entre los dos candidato pueden dar lugar, a la larga, a impactos gigantescos y de naturaleza muy contrastada según que el elegido sea Bush o Kerry. Eso se confirmará el próximo mes de noviembre como se confirmó en el 2000 cuando se enfrentaron Bush y Albert Gore.

*

Bush expone así su doctrina: “Liberar el mundo del mal y del terrorismo”. “Declarar la guerra al terrorismo, afirmó tras el 11 de septiembre de 2001, supone también declarar la guerra a cualquier Estado que de refugio a los terroristas. Porque un Estado que acoge en su suelo a terroristas es a su vez un Estado terrorista y debe por lo tanto ser tratado como tal”. En nombre de esta doctrina, Bush declaró la guerra a Afganistán en el 2001 y a Irak en el 2002. Y amenaza a otros países como Siria. Podemos preguntarnos si Bush realmente es coherente, ya que hay muchos otros Estados que acogen terroristas, que los protegen y a los que ni se bombardea ni se les invade. Empezando por... ¡los mismos Estados Unidos!

*

Es sabido que desde 1959 los Estados Unidos han apadrinado ataques terroristas contra Cuba. Entre ellos se pueden señalar la invasión de la bahía de Cochinos en 1961, el ametrallamiento aéreo contra civiles, las bombas en lugares públicos de la Habana y en otros sitios, el asesinato de funcionarios, la destrucción en vuelo de un avión de línea cubano en 1976 que causó más de ochenta muertos, así como decenas de complots para matar a Fidel Castro. Uno de los terroristas anticastristas más conocidos, acusado de ser el cerebro del atentado contra el avión civil en 1976, es Orlando Bosch. En 1989, George Bush padre anuló la decisión del Ministerio de Justicia que había denegado una solicitud de asilo formulada por Bosch. En consecuencia, vive tranquilamente en Estados Unidos en donde prosigue con sus actividades anticastristas.

*

La lista de terroristas que han encontrado refugio en Estados Unidos incluye también a Emmanuel Constant, de Haití, conocido por el nombre de “Toto”, un antiguo líder paramilitar de la época de los Duvalier. “Toto” es el fundador del Frente Revolucionario para el Avance y el Progreso de Haití (FRAPH), grupo paramilitar que, a las ordenes de la junta que derrocó al presidente Aristide, aterrorizó a la población de 1990 a 1994. Según informes recientes, “Toto” vive en el Queens en Nueva York. Y Washington ha denegado la petición de extradición presentada por Haití. ¿Por qué? Porque “Toto” podría revelar los vínculos entre Estados Unidos y la junta culpable de haber hecho asesinar –por los hombres del FRAPH- entre 4000 y 5000 haitianos... Hay que añadir que entre los gansters que han participado, al lado de las fuerzas americanas, en el reciente golpe de estado contra el presidente Aristide figuran varios ex dirigentes de la organización terrorista FRAPH.

*

Washington rehuye continuamente entregar a aquellos que le han servido bien, incluso cuando se trata de terroristas. Así, en febrero de 2003, Venezuela pidió la extradición de dos oficiales que habían participado en el golpe de estado del 11 de abril de 2002 contra el presidente Hugo Chávez y que, acto seguido, habían organizado un atentado en Caracas para después huir a Miami, en donde encontraron refugio. Claro está, Washington la denegó.

*

Y es que no todos los terroristas son iguales. Y los que sirven a los intereses de Estados Unidos no deberían ser calificados con la fea palabra “terroristas”. Son los nuevos “combatientes de la libertad”, como llamaban los medios de comunicación antes al mismo Osama bin Laden, en la época en la que aterrorizaba a los soviéticos por cuenta de Estados Unidos...
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Véase Denis Halliday, “Des sanctions qui tuent”, Le Monde diplomatique, enero de 1999.

Jessica Stern, “How America Created a Terrorist Haven”, The New York Times, 20 de agosto de 2003.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

(C) Noam CHOMSKY.

Pasión por los MERCADOS libres.

Pasión por los MERCADOS libres.

Exportando los valores NORTEAMERICANOS a través de la nueva Organización Mundial de Comercio.

Durante más de medio siglo, las Naciones Unidas han sido para los EE.UU. el foro central donde intentar crear un mundo a su imagen y semejanza, maniobrando con sus aliados para forjar acuerdos globales sobre derechos humanos, pruebas nucleares o medio ambiente que, según insistía Washington, reflejarían sus propios valores.
***
**
*
"Así transcurrió la historia de la posguerra", nos alecciona el primer párrafo de un artículo de primera página del analista político del New York Times, David Sanger. Pero los tiempos están cambiando. Hoy, dice el titular: "Estados Unidos está exportando sus valores de libre mercado a través de acuerdos comerciales globales". Dejando atrás la tradicional confianza en las Naciones Unidas, la Administración Clinton se está volviendo hacia la nueva Organización Mundial de Comercio (OMC) para llevar adelante la tarea de "exportar los valores norteamericanos". Más abajo, Sanger dice (citando al Representante Comercial de EE.UU) que la OMC sería el instrumento más efectivo para llevar la "pasión americana por la desregulación", por el libre mercado en general y los valores americanos de libre competencia, reglas claras, y cumplimiento efectivo", a un mundo que anda a tientas en medio de las tinieblas. Estos "valores americanos" se ponen de manifiesto de la manera más dramática por la ola del futuro: telecomunicaciones, Internet, tecnología informática de punta y otros milagros creados por el exuberante espíritu empresarial americano que el mercado no puede contener, al fin libre de las interferencia del Estado gracias a la revolución de Reagan.
***
**
*
Hoy, "los gobiernos están adoptando el evangelio del libremercado predicado en la década de los ochenta por el presidente Reagan y la Primer Ministro de Gran Bretaña, Margaret Thatcher", informa Youssef Ibrahim en otro artículo de primera página del Times, reiterando la cantilena. Nos guste o no, entusiastas y críticos provenientes de un gran espectro de opiniones acuerdan -sólo para mantenernos dentro del sector de los liberales de izquierda- en "la implacable embestida de lo que sus exponentes llaman "la revolución del mercado": "el rudo individualismo reaganista" ha cambiado las reglas de juego en el mundo, mientras que aquí "republicanos y demócratas por igual están listos para otorgar vía libre al mercado", en medio de su consagración a la "nueva ortodoxia".
***
**
*
Hay una cantidad de problemas con este cuadro. Uno es la explicación de la última mitad del siglo. Aun los más fieles creyentes en la "Misión de América" deben estar conscientes de que las relaciones EE.UU./ONU han sido virtualmente lo opuesto a lo que el párrafo inicial describe, desde que la ONU quedó fuera de control con el progreso de la descolonización, dejando a EE.UU. a menudo aislado y en oposición a los acuerdos globales en una gran cantidad de temas, "y dedicado a minar los acuerdos centrales de la ONU, particularmente aquellos con una orientación hacia el tercer mundo". Muchas cuestiones mundiales son sujeto de debate, pero seguramente ésta no es una de ellas.
***
**
*
Acerca del "rudo individualismo reaganista" y su adoración por el mercado, quizás sea suficiente citar el balance de los años de Reagan que realizó en Foreign Affairs un experto en Finanzas Internacionales del Consejo para las Relaciones Exteriores, que señala la "ironía" de que Ronald Reagan, "el dirigente con el más apasionado amor por el laissez faire de la posguerra, presidiera el mayor giro hacia el proteccionismo desde 1930" –no hay "ironía", sino el trabajo normal de un "apasionado amante del laissez faire": para usted, disciplina de mercado, pero no para mí, a menos que el "campo de juego" me sea favorable, típicamente como resultado de una intervención en gran escala del Estado. Es difícil encontrar otro tema que haya sido tan dominante en la historia económica de los tres siglos pasados. El actual entusiasmo por la revolución de las comunicaciones del que Sanger habla es un caso de manual.
***
**
*
Los reaganistas siguieron un curso bien conocido –recientemente derivado en comedia por los "conservadores" de Gingrich- cuando ensalzaron las glorias del mercado y cuestionaron en severas conferencias la debilitante cultura de la dependencia de los pobres, del país y del extranjero, mientras cacareaban orgullosos ante el mundo de los negocios que Reagan había "garantizado una ayuda más importante a la industria de EE.UU. que cualquier otro de sus predecesores en más de medio siglo"; de hecho, más que todos sus predecesores juntos, cuando ellos condujeron "el sostenido asalto al principio (de libre comercio)" de los ricos y poderosos iniciado a comienzos de la década de los 70, se lamentaba en una reseña académica Patrick Low, economista del secretariado del GATT, quien estimaba que los efectos restrictivos de las medidas reaganistas eran tres veces mayores que los de otros importantes países industrializados.
***
**
*
El radical "giro hacia el proteccionismo" fue sólo una parte del "sostenido asalto" a los principios del libre comercio, que se aceleró bajo el "rudo individualismo reaganista". Otro capítulo de esta historia incluye la enorme transferencia de fondos públicos al sector privado, frecuentemente bajo la tradicional máscara de la "seguridad". Sin esas extremas medidas de interferencia en el mercado, es dudoso que las industrias automotrices, del acero, de máquinas-herramientas y de semiconductores de EE.UU., entre otras, hubieran sobrevivido a la competencia japonesa o hubiesen sido capaces de ponerse a la cabeza en tecnologías de punta, con amplios efectos sobre toda la economía.
***
**
*
La "Gran Bretaña de Thatcher" es otro buen ejemplo para ilustrar el "evangelio del libre mercado". Limitándonos a unas pocas revelaciones de principios de 1997, "en el período de máxima presión para vender armas a Turquía", el London Observer informó que la Primer Ministro Thatcher "intervino personalmente para asegurar que se efectuara un pago de 22 millones de libras, sacados del presupuesto de ayuda exterior, para colaborar en la construcción de una línea de subterráneos en la capital de Turquía, Ankara. El proyecto era antieconómico, y en 1995 el Ministro de Asuntos Exteriores, Douglas Hurd, admitió que era "ilegal". El incidente fue particularmente notorio pues se dio durante los coletazos del escándalo Pergau Dam, que reveló los subsidios ilegales thatcheristas, destinados a "embellecer" los negocios de armas con el gobierno de Malasia, con un dictámen de la Corte Suprema adverso a Hurd. Además de las garantías estatales de crédito, los arreglos financieros, y el resto de la parafernalia de dispositivos para transferir fondos públicos para la "industria de defensa", que produjeron beneficios para la industria de avanzada en general.
***
**
*
Unos días antes, el mismo diario informó que "hasta 2 millones de niños británicos padecen problemas de salud y raquitismo debido a malnutrición" como resultado de la "pobreza a una escala sin precedentes desde la década de1930". La tendencia a aumentar la salud infantil se ha revertido y las enfermedades de la niñez que habían sido controladas están resurgiendo, gracias al (altamente selectivo) "evangelio del libre mercado", muy admirado por sus beneficiarios.
***
**
*
Unos meses antes, un titular anunciaba que "Uno de cada tres bebés británicos nace en la pobreza", y que "la pobreza se ha triplicado desde que Margart Thatcher fue electa". En otro titular se leía:"Las enfermedades descriptas por Dickens vuelven a perseguir a los británicos de hoy", informando sobre estudios que concluyen que "las condiciones sociales en Gran Bretaña están volviendo a ser las de hace un siglo". Particularmente crueles son los efectos de los cortes de gas, electricidad, agua y teléfonos, "en un gran número de hogares", ya que la privatización sigue su propio curso, con una variedad de mecanismos que favorecen a "los clientes más pudientes" a costa de una "sobrefacturación a los pobres", y conducen a un "creciente abismo energético entre ricos y pobres, incluyendo agua corriente y otros servicios. Los "recortes salvajes" en los programas sociales están colocando a la nación "al borde del pánico por un inminente colapso social". Pero la industria y las finanzas se están beneficiando lindamente con esas mismas opciones políticas. Para coronar todo esto, los gastos públicos después de 17 años de evangelio thatcherista fueron del mismo 42 ¼ % del PBI que cuando ella se hizo cargo.
***
**
*
No se trata, exactamente, de una realidad para nosotros desconocida.



Exportando los valores norteamericanos.

Dejemos de lado estos curiosos contrastes entre doctrina y realidad, y veamos qué podemos aprender examinando la nueva era que aparece en el horizonte. Creo que mucho.
***
**
*
Sanger celebra el acuerdo de la OMC en telecomunicaciones. Uno de sus bienvenidos efectos es proveer a Washington de una "nueva herramienta de política exterior". El acuerdo "habilita a la OMC a traspasar las fronteras de los setenta países que lo han firmado" y no es ningún secreto que las instituciones internacionales pueden actuar mientras se atengan a las demandas de los poderosos, en particular los EE.UU. En el mundo real, la "nueva herramienta" permite a EE.UU. intervenir a fondo en los asuntos internos de otros países, obligándolos a cambiar sus leyes y prácticas. De modo decisivo, la OMC se asegurará de que otros países estén "siguiendo a rajatablas sus promesas de permitir invertir a los extranjeros", sin restricciones, en áreas centrales de sus economías. En este caso específico, el resultado probable está claro para todos: como señala Far Eastern Economic Review (FEER) (Revista Económica del Lejano Oriente),"los obvios beneficiarios corporativos de esta nueva era serán los agentes comerciales norteamericanos, que son los que están mejor posicionados para dominar el juego", a la par de la megacorporación compuesta por EE.UU. y el Reino Unido.
***
**
*
No todo el mundo está deleitado con las perspectivas. Los ganadores reconocen este hecho, y ofrecen su interpretación: en palabras de Sanger, los otros temen que "los gigantes norteamericanos de las telecomunicaciones.... pueden aplastar a los débiles monopolios estatales que han dominado durante mucho tiempo las telecomunicaciones en Europa y Asia" como sucedió en EE.UU., bien pasado el período en que se transformó por lejos en la principal economía mundial y en el Estado más poderoso. También vale la pena hacer notar que importantes contribuciones a la tecnología moderna provienen de los laboratorios de investigación de los "débiles monopolios estatales" que dominaron las telecomunicaciones hasta la década de los 70, aprovechando su independencia de la disciplina de mercado para cubrir las necesidades de avanzados sectores de la industria, generalmente por transferencias de fondos públicos (de modo indirecto, salvo las modalidades más directas del sistema del Pentágono).
***
**
*
Aquellos que se aferran irracionalmente al pasado ven las cosas un poco distintas. FEER señala que "se perderán empleos" en Asia y "muchos consumidores asiáticos tendrán que pagar más por los servicios telefónicos antes de que empiecen a pagar menos". ¿Cuándo empezarán a pagar menos? Para que amanezca ese luminoso día sólo es necesario que los inversores extranjeros "sean alentados.. a actuar de la manera socialmente deseable", no simplemente con los ojos puestos en la ganancia, el buen servicio a los ricos y al mundo comercial. No se explica cómo ocurrirá ese milagro, aunque sin duda esta cuestión inspirará serias reflexiones en los cuarteles generales de las corporaciones.
***
**
*
En un espacio de tiempo previsible, el acuerdo de la OMC elevará los costos de servicios telefónicos para la mayoría de los consumidores asiáticos, predice la Review. "La realidad es que, comparativamente, pocos usuarios en Asia aprovecharán los beneficios de las tarifas internacionales más baratas" que se anticipan con el traspaso a grandes corporaciones extranjeras, en su mayoría norteamericanas. En Indonesia, por ejemplo, sólo alrededor de 300.000 de 190 millones de personas hacen llamadas al exterior, y pertenecen específicamente al sector de negocios. "Es muy probable que, en general, el costo local de las telecomunicaciones aumente" en Asia, de acuerdo a David Barden, analista regional en telecomunicaciones de la J.P. Morgan Securities en Hong Kong. Pero eso es beneficioso, continúa : "si no hay rentabilidad en el negocio, no hay negocio". Y ahora que aún más propiedades públicas pasarán a manos de grandes corporaciones extranjeras, mejor que se les garantice rentabilidad –telecomunicaciones hoy, y mañana un área mucho más grande de servicios relacionados con ellas. La prensa económica predice que "las comunicaciones personales por Internet (incluyendo las redes e interacciones corporativas) dominarán las comunicaciones en cinco o seis años, y los operadores telefónicos tienen el mayor interés en entrar en el negocio "online". Contemplando el futuro de su propia compañía, el Director General de Intel, Andrew Grove, ve a Internet como "el mayor cambio en nuestro sector" en la actualidad. Él espera un crecimiento en gran escala de los "proveedores de conexión, la gente que trabaja en la generación de la World Wide Web, la gente que fabrica computadoras (con "gente" quiere decir corporaciones), y la industria de la publicidad, que ya maneja anualmente alrededor de 350 mil millones de dólares, y prevé nuevas oportunidades con la privatización de Internet, lo que se espera que la convierta en un oligopolio global.
***
**
*
Mientras tanto, las privatizaciones se suceden aprisa en todos lados. Para tomar un caso importante: con una considerable oposición popular, el gobierno de Brasil decidió privatizar la compañía Vale, que controla el uranio bruto, el hierro y otros recursos naturales e industriales y medios de transporte, incluyendo tecnología sofisticada. Vale es enormemente rentable, con unos ingresos en 1996 de más de 5 mil millones de dólares, y excelentes perspectivas para el futuro; es una de las 6 empresas latinoamericanas ubicadas entre las 500 más rentables del mundo. Un estudio hecho por especialistas de la Escuela de Graduados de Ingeniería en la Universidad Federal de Río estima que el gobierno ha subvaluado seriamente a la compañía, haciendo notar que para ello se basó en un análisis "independiente" de Merrill Lynch que, casualmente, está asociada con el conglomerado anglo americano que está tratando de adueñarse de este componente central de la economía brasileña. El gobierno niega airadamente estas relaciones. Si fueran correctas, como se podría suponer, formarían parte de un modelo muy conocido.
***
**
*
Comentario al margen: las comunicaciones no son exactamente lo mismo que el uranio. Cuando hay al menos una pretensión de democracia, las comunicaciones son el meollo de la cuestión. La concentración de las comunicaciones en las manos de quien sea (particularmente si son manos extranjeras), plantea serias preguntas sobre la profundidad de esa democracia. Los mismos interrogantes se plantean sobre la concentración en las finanzas, que mina la participación popular en la planificación social y económica. El control sobre los alimentos plantea problemas todavía más serios, en este caso sobre la supervivencia. Hace un año, el Secretario General de la Organización para la Alimentación y la Agricultura de la ONU (FAO), discutiendo sobre la "crisis de alimentos que siguió a los grandes aumentos en los precios de cereales este año", advirtió que los países "deben tornarse más autosuficientes en la producción de alimentos", según informó el Financial Times. La FAO está alertando a los "países en vías de desarrollo" para que reviertan las políticas que les fueron impuestas por el "Consenso de Washington", políticas que han tenido un desastroso impacto en muchas partes del mundo, a la par que otorgan grandes ayudas a los agronegocios subsidiados –de paso también al narcotráfico, quizá el éxito más dramático de las reformas neoliberales, si se lo juzga según los "valores del libre mercado" que "los EE.UU. están exportando".
***
**
*
El control de las reservas alimenticias por los gigantes corporativos internacionales está en camino, y con el acuerdo sobre las telecomunicaciones firmado y en marcha, los servicios financieros son los siguientes en la lista.
***
**
*
En resumen, las consecuencias que se esperan de la victoria de los "valores norteamericanos"en la OMC son: 1) una "nueva herramienta" de largo alcance para la intervención de EE.UU. en los asuntos internos de otros países; 2) la transferencia de un crucial sector de las economías extranjeras a corporaciones con base estadounidense 3) beneficios para ciertos sectores de negocios y para los ricos; 4) transferencia de costos hacia la población en general; 4) armas nuevas y potencialmente poderosas contra quienes amenazan a la democracia.
***
**
*
Una persona racional podría preguntar si estas expectativas son motivo de la celebración (por la victoria de los "valores americanos") o si se derivan de la victoria de principios celebrados como parte del compromiso con valores más elevados. El escepticismo surge inevitablemente al comparar la imagen de la era de posguerra que nos da el Time con hechos incontrastables. Esto se remarca aún más con una mirada a algunas de las sorprendentes regularidades históricas; entre ellas, la de que los que están en posición de imponer sus proyectos no sólo los saludan con entusiasmo sino que además se benefician con ellos, tanto si los valores profesados tienen que ver con el libre comercio u otros grandes principios –que resultan en la práctica perfectamente ajustados a las necesidades de los que manejan el juego y se alegran de los resultados. La pura lógica sugiere un toque de escepticismo cuando el modelo se repite y la historia debiera hacer que aumentáramos ese escepticismo.
***
**
*
En realidad, ni siquiera debiéramos buscar tan lejos.

Un foro inapropiado.

El mismo día en que desde su primera página estaban informando sobre la victoria de los valores norteamericanos en la Organización Mundial de Comercio, los editores del New York Times advirtieron a la Unión Europea que no se dirigiera a la OMC para llevar adelante sus acusaciones de violación de acuerdos de libre comercio contra los EE.UU. Cercano a este tema está el Acta Helms-Burton, que "compele a EE.UU. a imponer sanciones contra compañías extranjeras que hagan negocios con Cuba". Las sanciones "efectivamente excluirán a esas compañías de exportar a EE.UU. o hacer negocios en EE.UU., aun si los productos y actividades no tienen nada que ver con Cuba" (Peter Morici, ex Director de Economía de la Comisión Internacional de Comercio de EE.UU.) No es poco castigo, aun sin contar con las más directas amenazas contra los individuos y las compañías que cruzan una línea que Washington traza unilateralmente. Los editores consideran el Acta como un "erróneo intento del Congreso de imponer su política exterior a otros": Morici se opone debido a que "crea más costos que beneficios para EE.UU." En relación más amplia con el tema está el propio embargo, "la estrangulación económica de Cuba por los norteamericanos", que los editores califican como "un anacronismo de la guerra fría", que es mejor abandonar porque está resultando dañino para los intereses norteamericanos.
***
**
*
Pero no plantean cuestiones más amplias, como lo correcto o lo incorrecto de esas medidas; todo el asunto es "esencialmente una disputa política", remarcan los editores del Times, sin referirse a las "obligaciones de libre comercio" de Washington. Como la mayoría, los editores aparentemente dan por sentado que si Europa insiste, la OMC probablemente dictamine en contra de los EE.UU. Por lo tanto, la OMC no es un foro apropiado.
***
**
*
La lógica es simple, y estandarizada. Hace diez años, con los mismos fundamentos, la Corte Internacional de Justicia fue considerada un foro inapropiado para juzgar los cargos que Nicaragua hacía a los EE.UU. EE.UU. objetó la jurisdicción de la CIJ, y cuando ésta condenó a EE.UU. por "uso ilegal de la fuerza", ordenando a Washington que cesara su terrorismo internacional, violación de los tratados e ilegal guerra económica, y a pagar sustanciales reparaciones, el Congreso controlado por los demócratas reaccionó de inmediato intensificando sus actos criminales, mientras que la Corte fue terminantemente denunciada por los cuatro costados como un "foro hostil" que se había desacreditado a sí misma fallando en contra de los EE.UU. Apenas se informó sobre el fallo de la Corte, no incluyendo las palabras citadas y el juicio expreso de que la ayuda a los contras por parte de EE.UU.era "militar" y no "humanitaria". A la par de la dirección norteamericana de las fuerzas terroristas, la ayuda continuó hasta que EE.UU. impuso su voluntad, siempre llamándola "ayuda humanitaria". Las historias públicadas se atienen a las mismas convenciones.
***
**
*
Estados Unidos vetó después una resolución del Consejo de Seguridad llamando a todos los Estados a observar la ley internacional (hecho del que se informó muy poco) y votó solo (con El Salvador e Israel) contra una resolución de la Asamblea General llamando a una "completa e inmediata obediencia" hacia los fallos de la Corte –de lo que no se informó en la prensa principal, -que tampoco lo hizo al año siguiente cuando la votación se repitió y esta vez EE.UU. quedó solamente con Israel como soporte. Todo el asunto viene a ser una ilustración típica sobre cómo EE.UU. usó a la ONU como un "foro" para imponer "sus propios valores".
***
**
*
Volviendo al caso actual de la OMC, en noviembre de 1996 Washington votó solo (con Israel y Uzbekistán) contra una Resolución de la Asamblea General, respaldada por la Unión Europea en pleno, conminando a EE.UU. a levantar el embargo a Cuba. La Organización de los Estados Americanos había ya votado unánimemente por el rechazo al Acta Helms-Burton, y había solicitado a su cuerpo jurídico (la Corte Interamericana de Justicia) que legislara sobre su legalidad. En agosto de 1996, la CIJ dictaminó por unanimidad que el Acta violaba la legislación internacional. Un año antes, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA había condenado las restricciones de EE.UU. a los embarques de alimentos y medicinas para Cuba, considerándolos una violación a las leyes internacionales. La Administración Clinton respondió que el cargamento de medicinas no fue literalmente detenido, sino entorpecido con condiciones tan onerosas y amenazantes que aún las más grandes corporaciones americanas y extranjeras no estuvieron dispuestas a afrontar las consecuencias (fuertes penalidades económicas y prisión por lo que Whasington juzga como violaciones a una "apropiada distribución", prohibición de barcos y aeronaves, orquestación de campañas de prensa, etc.). Y mientras que realmente se impiden los embarques de alimentos, la Administración afirma que hay "muchos proveedores" en otros lados (a costos mucho más altos), de modo que la violación directa de leyes internacionales no es una violación.
***
**
*
Cuando el asunto fue llevado por la Unión Europea a la Organización Mundial de Comercio, EE.UU. se retiró de las sesiones siguiendo el modelo empleado ante la CIJ, llevando el asunto a un punto muerto.
***
**
*
El mundo que EE.UU. ha intentado "crear a su imagen", a través de instituciones internacionales, es un mundo basado en la ley de la fuerza. La "pasión americana por el comercio libre"implica que el gobierno de EE.UU. pueda violar los acuerdos comerciales como se le antoje. No hay problemas cuando las comunicaciones, las finanzas y las reservas alimenticias son transferidas a grandes corporaciones extranjeras (generalmente norteamericanas). Las cosas son diferentes, sin embargo, cuando los acuerdos comerciales y la ley internacional interfieron con los proyectos de los poderosos.
***
**
*
Aprendemos más todavía cuando investigamos las razones de los rechazos de EE.UU. al cumplimiento de leyes internaciones y acuerdos comerciales. En el caso de Nicaragua, el Consejero Legal del Departamento de Estado, Abraham Soafer, explicó que cuando EE.UU. aceptó la Jurisdicción de la Corte Mundial en la década de los ´40, la mayoría de los miembros de las Naciones Unidas "estaban alineados con los EE.UU. y compartía sus puntos de vista sobre el orden mundial". Pero ahora, "una gran parte de ellos no puede contarse entre los que comparten nuestra visión de la concepción constitucional original de la Carta de las Naciones Unidas" y "Esta misma mayoría se opone a menudo a los EE.UU. en importantes cuestiones internacionales". Es por eso entendible que EE.UU. sea, por lejos, el primer país que desde la década del ´60 viene vetando las resoluciones de las Naciones Unidas en una amplia gama de temas que incluye leyes internacionales, derechos humanos, protección ambiental, etc. (el Reino Unido va segundo, y Francia le sigue en un distante tercer puesto). Esto es precisamente lo contrario de la versión estandarizada y repetida más arriba en el párrafo inicial. EE.UU. incrementó su liderazgo con otro punto más después de que se hiciera esta cuenta, imponiendo su veto número 71 desde 1967, cuando la cuestión de los asentamientos israelíes en Jerusalén se trató en la Asamblea General: EE.UU. e Israel fueron los únicos en oponerse; otra vez el modelo conocido.
***
**
*
Sacando las conclusiones naturales acerca de la poca confiabilidad del mundo, Sofaer explica que ahora debemos "reservarnos el poder de determinar si la Corte tiene jurisdicción sobre nosotros en cada caso en particular". El principio, de larga data, ahora ejercitado en un mundo que ya no es obediente, es que "EE.UU. no acepta jurisdicción compulsiva en ninguna disputa que comprenda asuntos que escencialmente pertenecen a la jurisdicción interna de los EE.UU.", tal como la determinan los EE.UU". Los "asuntos internos" en cuestión eran los ataques norteamericanos a Nicaragua.
***
**
*
Este principio operativo básico fue elegantemente formulado por la nueva Secretaria de Estado, Madeleine Albright, cuando disertó ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la renuencia del Consejo a aceptar las demandas de EE.UU. en lo concerniente a Iraq: EE.UU. "procederá con otros, multilateralmente cuando podamos, y unilatelarmente cuando debamos", reconociendo que no existen restricciones externas en un área juzgada como "vital para los intereses nacionales", tal como la determinan los EE.UU. Las Naciones Unidas son un foro apropiado cuando sus miembros "pueden ser contados" entre quienes comparten los puntos de vista de Washington, pero no cuando la mayoría "se opone a los Estados Unidos en cuestiones internacionales importantes". La ley internacional y la democracia son cosas buenas –pero juzgadas por su resultado, no por su proceso-; igual que el libre comercio.
***
**
*
La actual postura de EE.UU. en el caso de la OMC no rompe, por lo tanto, con las nuevas bases. Washington declaró que la OMC "no tiene competencia para proceder" en un asunto de seguridad nacional de EE.UU; tenemos que entender que nuestra existencia está en juego en la estrangulación de la economía cubana. Una decisión de la OMC contra EE.UU., en ausencia de EE.UU., no tendría importancia ni sería preocupante, dijo un vocero de la administración Clinton, porque "no creemos que nada de lo que la OMC diga o haga pueda forzar a EE.UU. a cambiar sus leyes". Recordemos que el gran mérito que tiene el acuerdo sobre telecomunicaciones de la OMC es que esta "nueva herramienta de política exterior" fuerza a otros países a cambiar sus leyes y prácticas, de acuerdo con nuestras demandas.
***
**
*
El principio es que EE.UU. está exento de la interferencia de la OMC en sus leyes, así como es libre de violar las leyes internacionales según su deseo; exclusivamente, aunque el privilegio puede extenderse a sus Estados clientes si las circunstancias lo requieren. Otra vez, los principios fundamentales del orden mundial resuenan fuertes y claros.
***
**
*
Los acuerdos anteriores del GATT habían permitido excepciones basadas en la seguridad nacional, y por ellas, Washington había justificado su embargo a Cuba como "medidas tomadas en la persecusión de intereses esenciales para la seguridad de EE.UU.". El acuerdo del GATT también permitía a un miembro adoptar "cualquier acción que considere necesaria para la protección de sus intereses esenciales de seguridad", pero sólo en relación con asuntos determinados: materiales fisionables, tráfico de armas, y acciones "tomadas en tiempo de guerra u otras emergencias en las relaciones internacionales". Tal vez no deseando quedar en los registros oficiales con una expresión de extremo absurdo, la Administración Clinton no invocó formalmente la "excepción por motivos de seguridad nacional", a pesar de que dejó claro de que el asunto era de "seguridad nacional".
***
**
*
En el momento de escribir esto, la Unión Europea y EE.UU. están tratando de llegar a un acuerdo antes del 14 de abril, cuando está programado el comienzo de las sesiones de la OMC. Entretanto, el Wall Street Journal informa que Washington "dice que no cooperará con los paneles de la OMC, argumentando que la organización de comercio no tiene jurisdicción en asuntos de seguridad nacional".

Pensamientos indecentes.

No se supone que la gente educada recuerde la reacción que se produjo cuando Kennedy trató de organizar acciones colectivas contra Cuba en 1961: México no podía acordar con eso, como explicó un diplomático, porque "si públicamente declaramos que Cuba es una amenaza para nuestra seguridad, cuarenta millones de mexicanos se morirían de risa". Aquí tomamos más seriamente las amenazas a la seguridad nacional.
***
**
*
No se registraron muertes por risa cuando el vocero de la Administración, Stuart Eizenstat, justificando el rechazo de Washington a los acuerdos de la OMC, "argumentó que Europa está desafiando tres décadas de política Norteamericana con Cuba, que se remontan hasta la Administración Kennedy", "que está enteramente dedicada a forzar un cambio en el gobierno de La Habana" (NYT). Corresponde una reacción sobria, presumiendo que EE.UU. tiene todo el derecho de destituir a otro gobierno; en este caso, utilizando la agresión, el terror en gran escala, y la estrangulación económica.
***
**
*
Esta suposición se mantiene incólumne, pero la declaración de Eizenstat fue criticada desde posiciones más cercanas por el historiador Arthur Schlesinger. Escribiendo "como alguien involucrado en la política de la Administración Kennedy hacia Cuba", Schlesinger señala que el Subsecretario de Comercio Eizenstat ha malentendido la política de la Administración Kennedy. Su preocupación era la "perturbación que Cuba producía en el hemisferio" y la "conexión soviética". Pero todo eso quedó atrás, de modo que la política de Clinton es un anacronismo aunque, por lo demás, pareciera inobjetable.
***
**
*
Schlesinger no explica el sentido de las frases "perturbación en el hemisferio" y "la conexión soviética", pero lo ha hecho en otro lado, secretamente. Al informar al presidente electo sobre las conclusiones de la Misión Latinoamericana de 1961, Schlesinger aclaró minuciosamente el problema de "la perturbación que significa Castro": es "la difusión de la idea de Castro de tomar los asuntos con las propias manos", un problema serio, agregaba poco después, cuando "la distribución de tierra y otras formas de riqueza nacional favorecían ampliamente a las clases propietarias... (y) los pobres y desposeídos, estimulados por el ejemplo de la revolución cubana, están ahora demandando la oportunidad de tener una vida decente" Schlesinger también explicaba la amenaza de la "conexión soviética": "Entretanto, la Unión Soviética revolotea alrededor, otorgando grandes préstamos para el desarrollo y presentándose como el modelo para lograr la modernización en una sola generación". La "conexión soviética" fue percibida de un modo similar en términos generales en Washington y Londres, desde los orígenes de la guerra fría en 1917 hasta la década de los ´60, cuando el registro documental se cierra (para el público).
***
**
*
Schlesinger también recomendaba al presidente entrante "un machacón discurso rimbombante" sobre las altas metas de la cultura y el espíritu" "que van a encantar a la audiencia al sur de la frontera, donde las disquisiciones metahistóricas son desmedidamente admiradas". Mientras tanto, nosotros nos ocuparemos de asuntos serios. Sólo para mostrar cuánto cambian las cosas, Schlesinger también criticó, con realismo "la funesta influencia del Fondo Monetario Internacional", que entonces perseguía la versión 1950 del actual "Consenso de Washington" ("ajuste estructural", "neoliberalismo")
***
**
*
Con estas (secretas) explicaciones sobre las "perturbaciones de Castro en el Hemisferio", y la "conexión soviética", nos acercamos un paso más a una comprensión de la realidad de la Guerra Fría. Pero ése es otro tema.
***
**
*
Similares perturbaciones más allá del hemisferio no han sido un problema menor, y continúan difundiendo peligrosas ideas entre gente que "ahora está demandando la oportunidad de una tener una vida decente ". A finales de febrero de 1996, mientras EE.UU. estaba indignada porque Cuba había derribado dos aviones de un grupo anticastrista con base en Florida, que sistemáticamente violaba el espacio aéreo cubano tirando panfletos sobre La Habana incitando a los cubanos a la revuelta (participaban también de contínuos ataques terroristas contra Cuba, según fuentes cubanas), las Agencias de noticias trasmitían distintas historias. AP informaba que en Sudáfrica, "una alegre, cantarina multitud daba la bienvenida a médicos cubanos" que habían arribado a invitación del gobierno de Mandela "para promover un sistema de salud público en las áreas rurales pobres". "Cuba tiene 57.000 médicos para sus 11 millones de personas, comparado con 25.000 en Sudáfrica para 40 millones de personas". Los 101 médicos cubanos incluían especialistas de primera clase quienes, si hubieran sido sudafricanos, "probablemente habrían estado trabajando en Ciudad del Cabo o en Johanesburgo" por el doble del salario que recibirían en las áreas rurales pobres. "Desde que comenzó en Argelia en 1963, el programa de enviar especialistas de salud al exterior, Cuba envió 51.820 médicos, dentistas, enfermeras y otros especialistas en medicina" a "las naciones más pobres del Tercer Mundo", proveyendo "ayuda médica completamente gratis" en la mayoría de los casos. Un mes después, expertos médicos cubanos fueron invitados a Haití para estudiar una epidemia de meningitis.
***
**
*
Esta clase de perturbaciones comenzó hace mucho tiempo. Un importante periódico de Alemania Occidental (Die Zeit) informó que los países del Tercer Mundo consideran a Cuba como "una potencia internacional", debido a sus maestros, trabajadores de la construcción, médicos y otros profesionales que están involucrados en el "servicio internacional". En 1985, se informa, 16.000 cubanos trabajaban en países del Tercer Mundo, más del doble que el total del Cuerpo de Paz y los especialistas en SIDA provenientes de los EE.UU. Para 1988, Cuba tenía "más médicos trabajando en el exterior que cualquier país industrializado, y más que la Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas". La mayor parte de esta ayuda no tiene compensación económica y los "emisarios internacionales" cubanos son "hombres y mujeres que viven en condiciones que la mayoría de los trabajadores de ayuda internacional de los países desarrollados no aceptarían", lo cual constituye "la base de su éxito". "Para los cubanos", continúa el informe, "el servicio internacional" es considerado con "un signo de madurez política" y se enseña en las escuelas como "la máxima virtud". La cálida recepción que la delegación del CNA de Sudáfrica ofreció a los cubanos en 1996, y la multitud que cantaba "larga vida a Cuba", son prueba del mismo fenómeno.
***
**
*
Por otro lado, podríamos preguntarnos cómo reaccionaría EE.UU. si aviones libios volaran sobre Nueva York o Washington tirando panfletos que inciten a los norteamericanos a la revuelta, después de años de ataques terroristas contra blancos estadounidenses en el propio territorio y en el exterior. ¿Coronándolos con flores, tal vez? Barrie Dunsmore, de ABC, nos dió una clave para responder a esto, unas semanas antes de que fueran derribados los dos aviones. Al citar a Walter Porges, el ex vicepresidente de News Practices de"ABC News", Porges informó que cuando una tripulación de periodistas de la ABC, en un avión civil, intentó tomar fotografías de la Sexta Flota estadounidense en el Mediterráneo, "se le ordenó retirarse inmediatamente bajo amenaza de ser derribado" "lo que sería legal bajo las reglamentaciones de la Ley Internacional que define el espacio aéreo militar". Pero un pequeño país bajo el ataque de una superpotencia es una cuestión diferente.
***
**
*
Podría ser útil mirar más lejos en la historia. La política de derrocar al gobierno de Cuba no se retrotrae a la administración Kennedy, como afirma Eizenstat, sino a su predecesor: la decisión formal de derrocar a Castro a favor de un régimen "más devoto a los verdaderos intereses de los cubanos y más aceptable para los EE.UU." fue tomada en secreto en marzo de 1960, con el agregado de que la operación debía ser llevada a cabo "de manera que evitara cualquier apariencia de intervención norteamericana", debido a la reacción esperada en América Latina y a la necesidad de aliviar la carga de quienes diseñaron esta estratega en EE.UU. En ese momento la "conexión soviética" y las "perturbaciones en el hemisferio" eran nulas, salvo en la versión de Schlesinger.
***
**
*
Dado que Washington es el árbitro de los "verdaderos intereses de los cubanos", se hizo innecesario para la adminsitración Eisenhower poner atención a los estudios de opinión pública, que informaban sobre el apoyo popular a Castro y el optimismo popular sobre el futuro. Por razones similares, la actual información sobre estas cuestiones no se toma en cuenta. La Administración Clinton está sirviendo los verdaderos intereses de los cubanos imponiéndoles miseria y hambre, independientemente de lo que indiquen los estudios de opinión; por ejemplo, la encuenta dada a conocer en diciembre de 1994 por un asociado a la organización Gallup, que encontró que la mitad de la población considera el embargo como "la causa principal de los problemas de Cuba", mientras que el 3% encuentra que la "situación política" es el "más serio problema que enfrenta Cuba hoy"; que el 77% considera a EE.UU. como el "peor enemigo" (ningún otro país alcanzó el 3%); que en una proporción de 2 contra 1 la población siente que la revolución ha tenido más aciertos que fallas, siendo la "principal falla" "el haber dependido de países socialistas como Rusia, que nos traicionó"; y que la mitad de los cubanos se describen a sí mismos como "revolucionarios" y otro 20% como "comunistas" o "socialistas".
***
**
*
Correctas o erróneas, las conclusiones sobre las actitudes públicas son irrelevantes; otra vez un modelo conocido, también en los EE.UU.
***
**
*
Los aficionados a la historia deberían recordar que la política actual se remonta a la década de 1820, cuando las intenciones de Washington de tomar el control sobre Cuba fueron bloqueadas por la fuerza disuasoria británica. Cuba era considerada por el Secretario de Estado John Quincy Adams como "un objeto de trascendente importancia para los intereses comerciales y politicos de nuestra Union", pero aconsejaba paciencia: con el tiempo, predecía, Cuba caería en las manos de EE.UU. por "las leyes de... gravitación política", como fruta madura para cosechar. Y así sucedió, ya que las relaciones de poder cambiaron lo suficiente como para que EE.UU. pudiera liberar a la isla (de su gente) a finales del siglo, convirtiéndola en una plantación de EE.UU. y un paraíso para la mafia y los turistas.
***
**
*
La raigambre histórica del compromiso de gobernar a Cuba podría ayudar a entender el elemento de histeria tan evidente en la ejecución de la empresa; por ejemplo, la atmósfera "casi salvaje" de la primera reunión de gabinete después del fracaso de la invasión de Bahía de los Cochinos, descripta por Chester Bowles, la "casi frenética reacción en busca de un programa de acción", una disposición reflejada en las declaraciones públicas del presidente Kennedy sobre cómo la inacción nos dejaría "a punto de ser arrojados entre los despojos de la historia". Las iniciativas de Clinton, públicas y encubiertas, revelan una similar veta de fanatismo vengativo, mientras que sus amenazas y acciones legales aseguraron que "el número de compañías con licencia de EE.UU. para vender (medicinas) en Cuba ha caído a menos de 4% "del porcentaje anterior al Acta por la Democracia Cubana (ADC) de octubre de 1992, mientras "sólo unas pocas compañías farmacéuticas en el mundo han intentado hacer frente a las regulaciones de EE.UU" y sus penalizaciones, informa una importante revista médica británica.
***
**
*
Consideraciones como ésas nos llevan del plano abstracto de la ley internacional y los acuerdos solemnes a las realidades de la vida humana. Los juristas pueden debatir si la prohibición de alimentos (en vigencia) y medicinas, violan los acuerdos internacionales que afirman que "el alimento no puede ser usado como instrumento de presión política y económica" (Declaración de Roma, 1996) y otros principios. Pero las víctimas tienen que vivir con el hecho de la ADC ha resultado una grave reducción del comercio de suministros médicos legítimos y de las donaciones de alimentos, en perjuicio del pueblo cubano" (Joanna Cameron, Fletcher Forum).
***
**
*
Un estudio publicado recientemente por la Asociación Americana para la Salud Mundial (American Association for World Health) llega a la conclusión de que el embargo ha causado serios déficit nutricionales, deterioro en la provisión de agua potable y una brusca declinación en la disponibilidad de medicinas y de información médica, que condujo a la disminución del índice de natalidad, epidemias neurológicas y otras enfermedades que causaron decenas de miles de víctimas, así como otras graves consecuencias para la salud. "Los estándares de salud y nutrición han sido devastados con la reciente intensificación del embargo, que lleva 37 años y que incluye la importación de alimentos", escribe Victoria Brittain en la prensa británica, informando sobre un estudio de un año realizado por especialistas norteamericanos, que encontró que "niños hospitalizados yacían en agonía porque se les niega el acceso a drogas esenciales" y que los médicos estaban obligados a "trabajar con equipos eficientes menos que a medias, debido a que no tienen repuestos". En otros estudios actuales de revistas médicas se llega a conclusiones similares.
***
**
*
Estos son crímenes reales, mucho más que las violaciones informales y meditadas de los instrumentos legales que se usan como armas contras los enemigos oficiales, con el cinismo que sólo los verdaderamente poderosos pueden demostrar.
***
**
*
Para ser justos, debería agregarse que, a veces, también se informa en EE.UU. del sufrimiento causado por el embargo. Un artículo central en la sección de negocios del New York Times es encabezada de este modo: "Explosión de los precios de cigarros cubanos: ahora el embargo realmente duele porque los grandes cigarros se han vuelto escasos". El artículo informa sobre las tribulaciones de los ejecutivos de negocios en un "lujoso salón para fumar" en Manhattan, que se lamentan "de que es realmente difícil obtener un cigarro cubano en EE.UU", excepto a "precios que atragantan a los más devotos fumadores".
***
**
*
Mientras que la Administración Clinton, explotando el privilegio de los poderosos, atribuye las crueles consecuencias de una guerra económica sin precedentes en la historia moderna a las políticas del régimen del cual promete "liberar" al sufriente pueblo cubano, una conclusión más plausible es mucho más cercana a lo contrario: la "estrangulación económica de Cuba, "llevada a cabo por EE.UU." ha sido concebida, mantenida -e intensificada luego de la Guerra Fría-, por las razones implícitas en el informe de Arthur Schlesinger al presidente electo Kennedy. Como temía la Misión Latinoamericana de Kennedy, el éxito de programas para mejorar la salud y los estándares de vida habían ayudado a difundir "las ideas de Castro de resolver por sí mismos sus propios asuntos", estimulando "a los pobres y desamparados" de la región con la peor desigualdad del mundo a "demandar la oportunidad de tener una vida decente", con poderosos efectos que van más allá de eso. Hay pruebas documentales sustanciales y convincentes, apoyadas por acciones consistentes basadas en motivos completamente racionales, que no le dan la menor credibilidad a estas afirmaciones. Para evaluar la reivindicación de que estas políticas emanan de la preocupación por los derechos humanos y la democracia, un ligero vistazo a la evidencia es más que suficiente, al menos para aquellos que incluso pretenden ser serios.
***
**
*
En todo caso, es inoportuno tener ideas o recuerdos sobre esos asuntos cuando celebramos el triunfo de "los valores norteamericanos". Tampoco se supone que recordemos que hace unos pocos meses, inspirado por la misma pasión por el libre mercado, Clinton "presionó a México a cerrar un acuerdo que pusiera fin a los envíos de tomates baratos a los EE.UU.", un regalo a los productores de Florida que le costó a México alrededor de $800 millones anuales, y que viola tanto los acuerdos del NAFTA como de la OMC (aunque sólo "en espíritu", porque éste fue un acuerdo directo de poderes, y no requirió tarifas oficiales). La Administración explicó la decisión directamente: los tomates mexicanos son más baratos y los consumidores norteamericanos los prefieren. El mercado libre funciona, pero con resultados erróneos. O tal vez los tomates también son una amenaza para la seguridad nacional.
***
**
*
Con seguridad: los tomates y las telecomunicaciones están en muy diferentes categorías. Cualquier favor que Clinton les deba a los productores de Florida queda empequeñecido por los requerimientos de la industria de las telecomunicaciones, sin tener en cuenta el hecho que Thomas Ferguson describe como "el secreto mejor guardado de la elección 1996": que "más que cualquier otro bloque en particular, fue el sector de las telecomunicaciones el que salvó a Bill Clinton, "quien recibió una sustancial contribución a su campaña de "este sector asombrosamente rentable". El Acta de Telecomunicaciones de 1996 y el acuerdo de la OMC son, en algún sentido, notas de "agradecimiento", a pesar de que es improbable que el resultado hubiera sido muy distinto si una diferente mezcla de generosidades hubiera surgido del mundo de los negocios mundiales, que sufría en ese momento de lo que Business Week había llamado recientemente ganancias "espectaculares" en otra "Fiesta Sorpresa para la América de las Corporaciones".
***
**
*
Entre las verdades a ser olvidadas figuran prominentemente las brevemente mencionadas más arriba: el récord actual del "rudo individualismo reaganista" y del "evangelio del libre mercado", que fue predicado (para los pobres y desprotegidos) mientras el proteccionismo alcanzaba alturas sin precedentes y la Administración invertía fondos públicos en las industrias de alta tecnología con inusual desenfreno. Aquí comenzamos a alcanzar el quid de la cuestión. Las razones del escepticismo sobre la "pasión" que hemos estado analizando son suficientemente válidas, pero hay un pie de página para la verdadera historia: cómo las corporaciones estadounidenses llegaron a estar tan bien ubicadas como para adueñarse de los mercados internacionales, inspirando la actual celebración de los "valores americanos".
***
**
*
Pero esto, otra vez, es una historia más larga, que nos dice mucho acerca del mundo contemporáneo: sus realidades sociales y económicas, y el control de ideología y doctrina, incluyendo las doctrinas elaboradas para inducir a la falta de esperanzas, la resignación y la desesperación.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Por Noam Chomsky.

CONSTITUCIÓN APOSTÓLICA: Universi Dominici Gregis.

CONSTITUCIÓN APOSTÓLICA: Universi Dominici Gregis.

JUAN PABLO II siervo de los siervos de Dios para perpetua memoria Pastor de todo el rebaño del Señor es el Obispo de la Iglesia de Roma, en la cual el Bienaventurado Apóstol Pedro, por soberana disposición de la Providencia divina, dio a Cristo el supremo testimonio de sangre con el martirio. Por tanto, es comprensible que la legítima sucesión apostólica en esta Sede, con la cual «cada Iglesia debe estar de acuerdo por su alta preeminencia»,(1) haya sido siempre objeto de especial atención.

Precisamente por esto los Sumos Pontífices, en el curso de los siglos, han considerado como su deber preciso, así como también su derecho específico, regular con oportunas normas la elección del Sucesor. Así, en los tiempos cercanos a nosotros, mis Predecesores san Pío X,(2) Pío XI,(3) Pío XII,(4) Juan XXIII(5) y por último Pablo VI,(6) cada uno con la intención de responder a las exigencias del momento histórico concreto, proveyeron a emanar al respecto sabias y apropiadas reglas para disponer la idónea preparación y el ordenado desarrollo de la reunión de los electores a quienes, en la vacante de la Sede Apostólica, les corresponde el importante y arduo encargo de elegir al Romano Pontífice.

Si hoy me dispongo a afrontar por mi parte esta materia, no es ciertamente por la poca consideración de aquellas normas, que más bien aprecio profundamente y que en gran parte quiero confirmar, al menos en lo referente a la sustancia y a los principios de fondo que las inspiraron. Lo que me mueve a dar este paso es la conciencia de la nueva situación que está viviendo hoy la Iglesia y la necesidad, además, de tener presente la revisión general de la ley canónica, felizmente llevada a cabo, con el apoyo de todo el Episcopado, mediante la publicación y promulgación primero del Código de Derecho Canónico y después del Código de los Canones de las Iglesias Orientales. De acuerdo con esta revisión, inspirada en el Concilio Ecuménico Vaticano II, he querido sucesivamente adecuar la reforma de la Curia Romana mediante la Constitución apostólica Pastor Bonus.(7) Por lo demás, precisamente lo dispuesto en el canon 335 del Código de Derecho Canónico, y propuesto también en el canon 47 del Código de los Canones de las Iglesias Orientales, deja entrever el deber de emanar y actualizar constantemente leyes específicas, que regulen la provisión canónica de la Sede Romana cuando esté vacante por cualquier motivo.

En la formulación de la nueva disciplina, aun teniendo en cuenta las exigencias de nuestro tiempo, me he preocupado de no cambiar sustancialmente la línea de la sabia y venerable tradición hasta ahora seguida.

Indiscutible, verdaderamente, es el principio según el cual a los Romanos Pontífices corresponde definir, adaptándolo a los cambios de los tiempos, el modo en el cual debe realizarse la designación de la persona llamada a asumir la sucesión de Pedro en la Sede Romana. Esto se refiere, en primer lugar, al organismo al cual se le pide el cometido de proveer a la elección del Romano Pontífice: la praxis milenaria, sancionada por normas canónicas precisas, confirmadas también por una explícita disposición del vigente Código de Derecho Canónico (cf. can. 349 del C.I.C.), lo constituye el Colegio de los Cardenales de la Santa Iglesia Romana. Siendo verdad que es doctrina de fe que la potestad del Sumo Pontífice deriva directamente de Cristo, de quien es Vicario en la tierra,(8) está también fuera de toda duda que este poder supremo en la Iglesia le viene atribuido, «mediante la elección legítima por él aceptada juntamente con la consagración episcopal».(9) Muy importante es, pues, el cometido que corresponde al organismo encargado de esta elección. Por consiguiente, las normas que regulan su actuación deben ser muy precisas y claras, para que la elección misma tenga lugar del modo más digno y conforme al cargo de altísima responsabilidad que el elegido, por investidura divina, deberá asumir mediante su aceptación.

Confirmando, pues, la norma del vigente Código de Derecho Canónico (cf. can. 349 C.I.C.), en el cual se refleja la ya milenaria praxis de la Iglesia, ratifico que el Colegio de los electores del Sumo Pontífice está constituido únicamente por los Padres Cardenales de la Santa Iglesia Romana. En ellos se expresan, como en una síntesis admirable, los dos aspectos que caracterizan la figura y la misión del Romano Pontífice. Romano, porque se identifica con la persona del Obispo de la Iglesia que está en Roma y, por tanto, en estrecha relación con el Clero de esta ciudad, representado por los Cardenales de los títulos presbiterales y diaconales de Roma, y con los Cardenales Obispos de las Sedes suburbicarias; Pontífice de la Iglesia universal, porque está llamado a hacer visiblemente las veces del invisible Pastor que guía todo el rebaño a los prados de la vida eterna. La universalidad de la Iglesia está, por lo demás, bien reflejada en la composición misma del Colegio Cardenalicio, formado por Purpurados de todos los continentes.

En las actuales circunstancias históricas la dimensión universal de la Iglesia parece expresada suficientemente por el Colegio de los ciento veinte Cardenales electores, compuesto por Purpurados provenientes de todas las partes de la tierra y de las más variadas culturas. Por tanto, confirmo como máximo este número de Cardenales electores, precisando al mismo tiempo que no quiere ser de ningún modo indicio de menor consideración el mantener la norma establecida por mi predecesor Pablo VI, según la cual no participan en la elección aquellos que ya han cumplido ochenta años de edad el día en el que comienza la vacante de la Sede Apostólica.(1)(0) En efecto, la razón de esta disposición está en la voluntad de no añadir al peso de tan venerable edad la ulterior carga constituida por la responsabilidad de la elección de aquél que deberá guiar el rebaño de Cristo de modo adecuado a las exigencias de los tiempos. Esto, sin embargo, no impide que los Padres Cardenales mayores de ochenta años tomen parte en las reuniones preparatorias del Cónclave, según lo dispuesto más adelante. De ellos en particular, además, se espera que, durante la Sede vacante, y sobre todo durante el desarrollo de la elección del Romano Pontífice, actuando casi como guías del Pueblo de Dios reunido en las Basílicas Patriarcales de la Urbe, como también en otros templos de las Diócesis del mundo entero, ayuden a la tarea de los electores con intensas oraciones y súplicas al Espíritu Divino, implorando para ellos la luz necesaria para que realicen su elección teniendo presente solamente a Dios y mirando únicamente a la «salvación de las almas que debe ser siempre la ley suprema de la Iglesia».(11)

Especial atención he querido dedicar a la antiquísima institución del Cónclave: su normativa y praxis han sido consagradas y definidas, al respecto, también en solemnes disposiciones de muchos de mis Predecesores. Una atenta investigación histórica confirma no sólo la oportunidad contingente de esta institución, por las circunstancias en las que surgió y fue poco a poco definida normativamente, sino también su constante utilidad para el desarrollo ordenado, solícito y regular de las operaciones de la elección misma, particularmente en momentos de tensión y perturbación.

Precisamente por esto, aun consciente de la valoración de teólogos y canonistas de todos los tiempos, los cuales de forma concorde consideran esta institución como no necesaria por su naturaleza para la elección válida del Romano Pontífice, confirmo con esta Constitución su vigencia en su estructura esencial, aportando sin embargo algunas modificaciones para adecuar la disciplina a las exigencias actuales. En particular, he considerado oportuno disponer que, en todo el tiempo que dure la elección, las habitaciones de los Cardenales electores y de los que están llamados a colaborar en el desarrollo regular de la elección misma estén situadas en lugares convenientes del Estado de la Ciudad del Vaticano. Aunque pequeño, el Estado es suficiente para asegurar dentro de sus muros, gracias también a los oportunos recursos más abajo indicados, el aislamiento y consiguiente recogimiento que un acto tan vital para la Iglesia entera exige de los electores.

Al mismo tiempo, considerado el carácter sagrado del acto y, por tanto, la conveniencia de que se desarrolle en un lugar apropiado, en el cual, por una parte, las celebraciones litúrgicas se puedan unir con las formalidades jurídicas y, por otra, se facilite a los electores la preparación de los ánimos para acoger las mociones interiores del Espíritu Santo, dispongo que la elección se continúe desarrollando en la Capilla Sixtina, donde todo contribuye a hacer más viva la presencia de Dios, ante el cual cada uno deberá presentarse un día para ser juzgado.

Confirmo, además, con mi autoridad apostólica el deber del más riguroso secreto sobre todo lo que concierne directa o indirectamente las operaciones mismas de la elección: también en esto, sin embargo, he querido simplificar y reducir a lo esencial las normas relativas, de modo que se eviten perplejidades y dudas, y también quizás posteriores problemas de conciencia en quien ha tomado parte en la elección.

Finalmente, he considerado la necesidad de revisar la forma misma de la elección, teniendo asimismo en cuenta las actuales exigencias eclesiales y las orientaciones de la cultura moderna. Así me ha parecido oportuno no conservar la elección por aclamación quasi ex inspiratione, juzgándola ya inadecuada para interpretar el sentir de un colegio electoral tan extenso por su número y tan diversificado por su procedencia. Igualmente ha parecido necesario suprimir la elección per compromissum, no sólo porque es de difícil realización, como ha demostrado el cúmulo casi inextricable de normas emanadas a este respecto en el pasado, sino también porque su naturaleza conlleva una cierta falta de responsabilidad de los electores, los cuales, en esta hipótesis, no serían llamados a expresar personalmente el propio voto.

Después de madura reflexión he llegado, pues, a la determinación de establecer que la única forma con la cual los electores pueden manifestar su voto para la elección del Romano Pontífice sea la del escrutinio secreto, llevado a cabo según las normas indicadas más abajo. En efecto, esta forma ofrece las mayores garantías de claridad, nitidez, simplicidad, transparencia y, sobre todo, de efectiva y constructiva participación de todos y cada uno de los Padres Cardenales llamados a constituir la asamblea electiva del Sucesor de Pedro.

Con estos propósitos promulgo la presente Constitución apostólica, que contiene las normas a las que, cuando tenga lugar la vacante de la Sede Romana, deben atenerse rigurosamente los Cardenales que tienen el derecho-deber de elegir al Sucesor de Pedro, Cabeza visible de toda la Iglesia y Siervo de los siervos de Dios.

--------------------------------------------------------------------------------

PRIMERA PARTE

VACANTE DE LA SEDE APOSTÓLICA


CAPÍTULO I

PODERES DEL COLEGIO DE LOS CARDENALES MIENTRAS ESTÁ VACANTE LA SEDE APOSTÓLICA

1. Mientras está vacante la Sede Apostólica, el Colegio de los Cardenales no tiene ninguna potestad o jurisdicción sobre las cuestiones que corresponden al Sumo Pontífice en vida o en el ejercicio de las funciones de su misión; todas estas cuestiones deben quedar reservadas exclusivamente al futuro Pontífice. Declaro, por lo tanto, inválido y nulo cualquier acto de potestad o de jurisdicción correspondiente al Romano Pontífice mientras vive o en el ejercicio de las funciones de su misión, que el Colegio mismo de los Cardenales decidiese ejercer, si no es en la medida expresamente consentida en esta Constitución.

2. Mientras está vacante la Sede Apostólica, el gobierno de la Iglesia queda confiado al Colegio de los Cardenales solamente para el despacho de los asuntos ordinarios o de los inaplazables (cf.n.6), y para la preparación de todo lo necesario para la elección del nuevo Pontífice. Esta tarea debe llevarse a cabo con los modos y los límites previstos por esta Constitución: por eso deben quedar absolutamente excluidos los asuntos, que sea por ley como por praxis- o son potestad únicamente del Romano Pontífice mismo, o se refieren a las normas para la elección del nuevo Pontífice según las disposiciones de la presente Constitución.

3. Establezco, además, que el Colegio Cardenalicio no pueda disponer nada sobre los derechos de la Sede Apostólica y de la Iglesia Romana, y tanto menos permitir que algunos de ellos vengan menguados, directa o indirectamente, aunque fuera con el fin de solucionar divergencias o de perseguir acciones perpetradas contra los mismos derechos después de la muerte o la renuncia válida del Pontífice.(1)(2) Todos los Cardenales tengan sumo cuidado en defender tales derechos.

4. Durante la vacante de la Sede Apostólica, las leyes emanadas por los Romanos Pontífices no pueden de ningún modo ser corregidas o modificadas, ni se puede añadir, quitar nada o dispensar de una parte de las mismas, especialmente en lo que se refiere al ordenamiento de la elección del Sumo Pontífice. Es más, si sucediera eventualmente que se hiciera o intentara algo contra esta disposición, con mi suprema autoridad lo declaro nulo e inválido.

5. En el caso de que surgiesen dudas sobre las disposiciones contenidas en esta Constitución, o sobre el modo de llevarlas a cabo, dispongo formalmente que todo el poder de emitir un juicio al respecto corresponde al Colegio de los Cardenales, al cual doy por tanto la facultad de interpretar los puntos dudosos o controvertidos, estableciendo que cuando sea necesario deliberar sobre estas o parecidas cuestiones, excepto sobre el acto de la elección, sea suficiente que la mayoría de los Cardenales reunidos esté de acuerdo sobre la misma opinión.

6. Del mismo modo, cuando se presente un problema que, a juicio de la mayor parte de los Cardenales reunidos, no puede ser aplazado posteriormente, el Colegio de los Cardenales debe disponer según el parecer de la mayoría.

CAPÍTULO II

LAS CONGREGACIONES DE LOS CARDENALES PARA PREPARAR LA ELECCIÓN DEL SUMO PONTÍFICE

7. Durante la Sede vacante tendrán lugar dos clases de Congregaciones de los Cardenales: una general, es decir, de todo el Colegio hasta el comienzo de la elección, y otra particular. En las Congregaciones generales deben participar todos los Cardenales no impedidos legítimamente, apenas son informados de la vacante de la Sede Apostólica. Sin embargo, a los Cardenales que, según la norma del n. 33 de esta Constitución, no tienen el derecho de elegir al Pontífice, se les concede la facultad de abstenerse, si lo prefieren, de participar en estas Congregaciones generales.

La Congregación particular está constituida por el Cardenal Camarlengo de la Santa Iglesia Romana y por tres Cardenales, uno por cada Orden, extraídos por sorteo entre los Cardenales electores llegados a Roma. La función de estos tres Cardenales, llamados Asistentes, cesa al cumplirse el tercer día, y en su lugar, siempre mediante sorteo, les suceden otros con el mismo plazo de tiempo incluso después de iniciada la elección.

Durante el período de la elección las cuestiones de mayor importancia, si es necesario, serán tratadas por la asamblea de los Cardenales electores, mientras que los asuntos ordinarios seguirán siendo tratados por la Congregación particular de los Cardenales. En las Congregaciones generales y particulares, durante la Sede vacante, los Cardenales vestirán el traje talar ordinario negro con cordón rojo y la faja roja, con solideo, cruz pectoral y anillo.

8.En las Congregaciones particulares deben tratarse solamente las cuestiones de menor importancia que se vayan presentando diariamente o en cada momento. Si surgieran cuestiones más importantes y que merecieran un examen más profundo, deben ser sometidas a la Congregación general. Además, todo lo que ha sido decidido, resuelto o denegado en una Congregación particular no puede ser revocado, cambiado o concedido en otra; el derecho de hacer esto corresponde únicamente a la Congregación general y por mayoría de votos.

9. Las Congregaciones generales de los Cardenales tendrán lugar en el Palacio Apostólico Vaticano o, si las circunstancias lo exigen, en otro lugar más oportuno a juicio de los mismos Cardenales. Preside estas Congregaciones el Decano del Colegio o, en el caso de que esté ausente o legítimamente impedido, el Vicedecano. En el caso de que uno de ellos o los dos no gocen, según la norma del n. 33 de esta Constitución, del derecho de elegir al Pontífice, presidirá las asambleas de los Cardenales electores el Cardenal elector más antiguo, según el orden habitual de precedencia.

10. El voto en las Congregaciones de los Cardenales, cuando se trate de asuntos de mayor importancia, no debe ser dado de palabra, sino de forma secreta.

11. Las Congregaciones generales que preceden el comienzo de la elección, llamadas por eso «preparatorias», deben celebrarse a diario, a partir del día establecido por el Camarlengo de la Santa Iglesia Romana y por el primer Cardenal de cada orden entre los electores, incluso en los días en que se celebran las exequias del Pontífice difunto. Esto debe hacerse para que el Cardenal Camarlengo pueda oír el parecer del Colegio y darle las comunicaciones que crea necesarias u oportunas; y también para permitir a cada Cardenal que exprese su opinión sobre los problemas que se presenten, pedir explicaciones en caso de duda y hacer propuestas.

12. En las primeras Congregaciones generales se proveerá a que cada Cardenal tenga a disposición un ejemplar de esta Constitución y, al mismo tiempo, se le dé la posibilidad de proponer eventualmente cuestiones sobre el significado y el cumplimiento de las normas establecidas en la misma. Conviene, además, que sea leída la parte de esta Constitución que hace referencia a la vacante de la Sede Apostólica. Al mismo tiempo, todos los Cardenales presentes deben prestar juramento de observar las disposiciones contenidas en ella y de guardar el secreto. Este juramento, que debe ser hecho también por los Cardenales que habiendo llegado con retraso participen más tarde en estas Congregaciones, será leído por el Cardenal Decano o, eventualmente por otro presidente del Colegio (conforme a la norma establecida en el n. 9 de esta Constitución) en presencia de los otros Cardenales según la siguiente fórmula:

Nosotros, Cardenales de la Santa Iglesia Romana, del Orden de los Obispos, del de los Presbíteros y del de los Diáconos, prometemos, nos obligamos y juramos, todos y cada uno, observar exacta y fielmente todas las normas contenidas en la Constitución apostólica Universi Dominici Gregis del Sumo Pontífice Juan Pablo II, y mantener escrupulosamente el secreto sobre cualquier cosa quede algún modo tenga que ver con la elección del Romano Pontífice, o que por su naturaleza, durante la vacante de la Sede Apostólica, requiera el mismo secreto.

Seguidamente cada Cardenal dirá: Y Yo, N.Cardenal N. prometo, me obligo y juro. Y poniendo la mano sobre los Evangelios, añadirá: Así me ayude Dios y estos Santos Evangelios que toco con mi mano.13. En una de las Congregaciones inmediatamente posteriores, los Cardenales deberán, en conformidad con el orden del día preestablecido, tomar las decisiones más urgentes para el comienzo del proceso de la elección, es decir:

a)establecer el día, la hora y el modo en que el cadáver del difunto Pontífice será trasladado a la Basílica Vaticana, para ser expuesto a la veneración de los fieles;

b)disponer todo lo necesario para las exequias del difunto Pontífice, que se celebrarán durante nueve días consecutivos, y fijar el inicio de las mismas de modo que el entierro tenga lugar, salvo motivos especiales, entre el cuarto y el sexto día después de la muerte;

c)pedir a la Comisión, compuesta por el Cardenal Camarlengo y por los Cardenales que desempeñan respectivamente el cargo de Secretario de Estado y de Presidente de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano, que disponga oportunamente tanto los locales de la Domus Sanctae Marthae para el conveniente alojamiento de los Cardenales electores, como las habitaciones adecuadas para los que están previstos en el n. 46 de la presente Constitución, y que, al mismo tiempo, provea a que esté dispuesto todo lo necesario para la preparación de la Capilla Sixtina, a fin de que las operaciones relativas a la elección puedan desarrollarse de manera ágil, ordenada y con la máxima reserva, según lo previsto y establecido en esta Constitución;

d)confiar a dos eclesiásticos de clara doctrina, sabiduría y autoridad moral, el encargo de predicar a los mismos Cardenales dos ponderadas meditaciones sobre los problemas de la Iglesia en aquel momento y la elección iluminada del nuevo Pontífice; al mismo tiempo, quedando firme lo dispuesto en el n. 52 de esta Constitución, determinen el día y la hora en que debe serles dirigida la primera de dichas meditaciones;

e)aprobar bajo propuesta de la Administración de la Sede Apostólica o, en la parte que le corresponde, del Gobierno del Estado de la Ciudad del Vaticano-, los gastos necesarios desde la muerte del Pontífice hasta la elección del sucesor;

f)leer, si los hubiere, los documentos dejados por el Pontífice difunto al Colegio de Cardenales;

g)cuidar que sean anulados el Anillo del Pescador y el Sello de plomo, con los cuales son enviadas las Cartas Apostólicas;

h)asignar por sorteo las habitaciones a los Cardenales electores;

i) fijar el día y la hora del comienzo de las operaciones de voto.

CAPÍTULO III

ALGUNOS CARGOS DURANTE LA SEDE APOSTÓLICA VACANTE

14. Según el art. 6 de la Constitución apostólica Pastor Bonus,(1)(3) a la muerte del Pontífice todos los Jefes de los Dicasterios de la Curia Romana, tanto el Cardenal Secretario de Estado como los Cardenales Prefectos y los Presidentes Arzobispos, así como también los Miembros de los mismos Dicasterios, cesan en el ejercicio de sus cargos. Se exceptúan el Camarlengo de la Santa Iglesia Romana y el Penitenciario Mayor, que siguen ocupándose de los asuntos ordinarios, sometiendo al Colegio de los Cardenales todo lo que debiera ser referido al Sumo Pontífice.

Igualmente, de acuerdo con la Constitución Apostólica Vicariae Potestatis (n. 2 1),(1)(4) el Cardenal Vicario General de la diócesis de Roma no cesa en su cargo durante la vacante de la Sede Apostólica y tampoco cesa en su jurisdicción el Cardenal Arcipreste de la Basílica Vaticana y Vicario General para la Ciudad del Vaticano.

15. En el caso de que a la muerte del Pontífice o antes de la elección del Sucesor estén vacantes los cargos de Camarlengo de la Santa Iglesia Romana o de Penitenciario Mayor, el Colegio de los Cardenales debe elegir cuanto antes al Cardenal o, si es el caso, los Cardenales que ocuparán su cargo hasta la elección del nuevo Pontífice. En cada uno de los casos citados la elección se realiza por medio de votación secreta de todos los Cardenales electores presentes, por medio de papeletas, que serán distribuidas y recogidas por los Ceremonieros y abiertas después en presencia del Camarlengo y de los tres Cardenales Asistentes, si se trata de elegir al Penitenciario Mayor; o de los citados tres Cardenales y del Secretario del Colegio de los Cardenales si se debe elegir al Camarlengo. Resultará elegido y tendrá ipso facto todas las facultades correspondientes al cargo aquél que haya obtenido la mayoría de los votos. En el caso de empate, será designado quien pertenezca al orden más elevado y, dentro del mismo orden, quien haya sido creado primero Cardenal. Hasta que no haya sido elegido el Camarlengo, ejerce sus funciones el Decano del Colegio o, en su ausencia o si está legítimamente impedido, el Vicedecano o el Cardenal más antiguo según el orden de precedencia conforme al n. 9 de esta Constitución, el cual puede tomar sin ninguna dilación las decisiones que las circunstancias aconsejen.

16. En cambio, si durante la Sede vacante falleciese el Vicario General de la Diócesis de Roma, el Vicegerente en funciones ejercerá también la función propia del Cardenal Vicario además de su jurisdicción ordinaria vicaria.(1)(5) Si también faltase el Vicegerente, el Obispo Auxiliar más antiguo en el nombramiento desempeñará las funciones.

17. Apenas recibida la noticia de la muerte del Sumo Pontífice, el Camarlengo de la Santa Iglesia Romana debe comprobar oficialmente la muerte del Pontífice en presencia del Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias, de los Prelados Clérigos y del Secretario y Canciller de la Cámara Apostólica, el cual deberá extender el documento o acta auténtica de muerte. El Camarlengo debe además sellar el estudio y la habitación del mismo Pontífice, disponiendo que el personal que vive habitualmente en el apartamento privado pueda seguir en él hasta después de la sepultura del Papa, momento en que todo el apartamento pontificio será sellado; comunicar la muerte al Cardenal Vicario para la Urbe, el cual dará noticia al pueblo romano con una notificación especial; igualmente al Cardenal Arcipreste de la Basílica Vaticana; tomar posesión del Palacio Apostólico Vaticano y, personalmente o por medio de un delegado suyo, de los Palacios de Letrán y de Castel Gandolfo, ejerciendo su custodia y gobierno; establecer, oídos los Cardenales primeros de los tres órdenes, todo lo que concierne a la sepultura del Pontífice, a menos que éste, cuando vivía, no hubiera manifestado su voluntad al respecto; cuidar, en nombre y con el consentimiento del Colegio de los Cardenales, todo lo que las circunstancias aconsejen para la defensa de los derechos de la Sede Apostólica y para una recta administración de la misma. De hecho, es competencia del Camarlengo de la Santa Iglesia Romana, durante la Sede vacante, cuidar y administrar los bienes y los derechos temporales de la Santa Sede, con la ayuda de los tres Cardenales Asistentes, previo el voto del Colegio de los Cardenales, una vez para las cuestiones menos importantes, y cada vez para aquéllas más graves.

18. El Cardenal Penitenciario Mayor y sus Oficiales, durante la Sede vacante, podrán llevar a cabo todo lo que ha sido establecido por mi Predecesor Pío XI en la Constitución apostólica Quae divinitus, del 25 de marzo de 1935,(1)(6) y por mí mismo en la Constitución apostólica Pastor Bonus.(1)(7)

19. El Decano del Colegio de los Cardenales, sin embargo, apenas haya sido informado por el Cardenal Camarlengo o por el Prefecto de la Casa Pontificia de la muerte del Pontífice, tiene la obligación de dar la noticia a todos los Cardenales, convocándolos para las Congregaciones del Colegio. Igualmente comunicará la muerte del Pontífice al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede y a los Jefes de Estado de las respectivas Naciones.

20. Durante la vacante de la Sede Apostólica, el Sustituto de la Secretaría de Estado así como el Secretario para las Relaciones con los Estados y los Secretarios de los Dicasterios de la Curia Romana conservan la dirección de la respectiva oficina y responden de ello ante el Colegio de los Cardenales.

21. De la misma manera, no cesan en el cargo y en las propias facultades los Representantes Pontificios.

22. También el Limosnero de Su Santidad continuará en el ejercicio de las obras de caridad, con los mismos criterios usados cuando vivía el Pontífice; y dependerá del Colegio de los Cardenales hasta la elección del nuevo Pontífice.

23. Durante la Sede vacante, todo el poder civil del Sumo Pontífice, concerniente al gobierno de la Ciudad del Vaticano, corresponde al Colegio de los Cardenales, el cual sin embargo no podrá emanar decretos sino en el caso de urgente necesidad y sólo durante la vacante de la Santa Sede. Dichos decretos serán válidos en el futuro solamente si los confirma el nuevo Pontífice.

CAPÍTULO IV

FACULTADES DE LOS DICASTERIOS DE LA CURIA ROMANA
DURANTE LA VACANTE
DE LA SEDE APOSTÓLICA

24. Durante la Sede vacante, los Dicasterios de la Curia Romana, excepto aquéllos a los que se refiere el n. 26 de esta Constitución, no tienen ninguna facultad en aquellas materias que, Sede plena, no pueden tratar o realizar sino facto verbo cum SS.mo, o ex Audientia SS.mi o vigore specialium et extraordinarium facultatum, que el Romano Pontífice suele conceder a los Prefectos, a los Presidentes o a los Secretarios de los mismos Dicasterios.

25. En cambio, no cesan con la muerte del Pontífice las facultades ordinarias propias de cada Dicasterio; establezco, no obstante, que los Dicasterios hagan uso de ellas sólo para conceder gracias de menor importancia, mientras las cuestiones más graves o discutidas, si pueden diferirse, deben ser reservadas exclusivamente al futuro Pontífice; si no admitiesen dilación (como, entre otras, los casos in articulo mortis de dispensas que el Sumo Pontífice suele conceder), podrán ser confiadas por el Colegio de los Cardenales al Cardenal que era Prefecto hasta la muerte del Pontífice, o al Arzobispo hasta entonces Presidente, y a los otros Cardenales del mismo Dicasterio, a cuyo examen el Sumo Pontífice difunto las hubiera confiado probablemente. En dichas circunstancias, éstos podrán decidir per modum provisionis, hasta que sea elegido el Pontífice, todo lo que crean más oportuno y conveniente para la custodia y la defensa de los derechos y tradiciones eclesiásticas.

26. El Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y el Tribunal de la Rota Romana, durante la vacante de la Santa Sede, siguen tratando las causas según sus propias leyes, permaneciendo en pie lo establecido en el art. 18, puntos 1 y 3 de la Constitución apostólica Pastor Bonus.(1)(8)

CAPÍTULO V

LAS EXEQUIAS DEL ROMANO PONTÍFICE

27. Después de la muerte del Romano Pontífice, los Cardenales celebrarán las exequias en sufragio de su alma durante nueve días consecutivos, según el Ordo exsequiarum Romani Pontificis, cuyas normas, así como las del Ordo rituum Conclavis ellos cumplirán fielmente.

28. Si la sepultura se hiciera en la Basílica Vaticana, el correspondiente documento auténtico es extendido por el Notario del Capítulo de la misma Basílica o por el Canónigo Archivero. Sucesivamente, un delegado del Cardenal Camarlengo y un delegado del Prefecto de la Casa Pontificia extenderán separadamente los documentos que den fe de que se ha efectuado la sepultura; el primero en presencia de los miembros de la Cámara Apostólica y el otro ante el Prefecto de la Casa Pontificia.

29. Si el Romano Pontífice falleciese fuera de Roma, corresponde al Colegio de los Cardenales disponer todo lo necesario para un digno y decoroso traslado del cadáver a la Basílica de San Pedro en el Vaticano.

30. A nadie le está permitido tomar con ningún medio imágenes del Sumo Pontífice enfermo en la cama o difunto, ni registrar con ningún instrumento sus palabras para después reproducirlas. Si alguien, después de la muerte del Papa, quiere hacer fotografías para documentación, deberá pedirlo al Cardenal Camarlengo de la Santa Iglesia Romana, el cual, sin embargo, no permitirá que se hagan fotografías del Sumo Pontífice si no está revestido con los hábitos pontificales.

31. Después de la sepultura del Sumo Pontífice y durante la elección del nuevo Papa, no se habite ninguna parte del apartamento privado del Sumo Pontífice.

32. Si el Sumo Pontífice difunto ha hecho testamento de sus cosas, dejando cartas o documentos privados, y ha designado un ejecutor testamentario, corresponde a éste establecer y ejecutar, según el mandato recibido del testador, lo que concierne a los bienes privados y a los escritos del difunto Pontífice. Dicho ejecutor dará cuenta de su labor únicamente al nuevo Sumo Pontífice.

--------------------------------------------------------------------------------

SEGUNDAPARTE

LA ELECCIÓN DEL ROMANO PONTÍFICE

CAPÍTULO I

LOS ELECTORES DEL ROMANO PONTÍFICE

33. El derecho de elegir al Romano Pontífice corresponde únicamente a los Cardenales de la Santa Iglesia Romana, con excepción de aquellos que, antes del día de la muerte del Sumo Pontífice o del día en el cual la Sede Apostólica quede vacante, hayan cumplido 80 años de edad. El número máximo de Cardenales electores no debe superar los ciento veinte. Queda absolutamente excluido el derecho de elección activa por parte de cualquier otra dignidad eclesiástica o la intervención del poder civil de cualquier orden o grado.

34. En el caso de que la Sede Apostólica quedara vacante durante la celebración de un Concilio Ecuménico o de un Sínodo de los Obispos, que tengan lugar, bien sea en Roma o en otra ciudad del mundo, la elección del nuevo Pontífice debe ser hecha única y exclusivamente por los Cardenales electores, indicados en el número precedente, y no por el mismo Concilio o Sínodo de los Obispos. Por tanto, declaro nulos e inválidos los actos que, de la manera que sea, intentaran modificar temerariamente las normas sobre la elección o el colegio de los electores. Es más, quedando a este respecto confirmados el can. 340 y también el can. 347 2 del Código de Derecho Canónico y el can. 53 del Código de los Cánones de las Iglesias Orientales, el mismo Concilio o el Sínodo de los Obispos, sea cual sea el estado en el que se encuentren, deben considerarse inmediatamente suspendidos ipso iure, apenas se tenga noticia cierta de la vacante de la Sede Apostólica. Por consiguiente, deben interrumpir, sin demora alguna, toda clase de reunión, congregación o sesión y dejar de redactar o preparar cualquier tipo de decreto o canon o de promulgar los confirmados, bajo pena de nulidad; tampoco podrá continuar el Concilio o el Sínodo por ninguna razón, aunque sea gravísima y digna de especial consideración, hasta que el nuevo Pontífice canónicamente elegido no haya dispuesto que los mismos continúen.

35. Ningún Cardenal elector podrá ser excluido de la elección, activa o pasiva, por ningún motivo o pretexto, quedando en pie lo establecido en el n. 40 de esta Constitución.

36. Un Cardenal de la Santa Iglesia Romana, que haya sido creado y publicado en Consistorio, tiene por eso mismo el derecho a elegir al Pontífice según el n. 33 de la presente Constitución, aunque no se le hubiera impuesto la birreta, entregado el anillo, ni hubiera prestado juramento. En cambio, no tienen este derecho los Cardenales depuestos canónicamente o que hayan renunciado, con el consentimiento del Romano Pontífice, a la dignidad cardenalicia. Además, durante la Sede vacante, el Colegio de los Cardenales no puede readmitir o rehabilitar a éstos.

37. Establezco, además, que desde el momento en que la Sede Apostólica esté legítimamente vacante los Cardenales electores presentes esperen durante quince días completos a los ausentes; dejo además al Colegio de los Cardenales la facultad de retrasar, si hubiera motivos graves, el comienzo de la elección algunos días. Pero pasados al máximo veinte días desde el inicio de la Sede vacante, todos los Cardenales electores presentes están obligados a proceder a la elección.

38. Todos los Cardenales electores, convocados por el Decano, o por otro Cardenal en su nombre, para la elección del nuevo Pontífice, están obligados, en virtud de santa obediencia, a dar cumplimiento al anuncio de convocatoria y a acudir al lugar designado al respecto, a no ser que estén imposibilitados por enfermedad u otro impedimento grave, que deberá ser reconocido por el Colegio de los Cardenales.

39. Pero, si algunos Cardenales electores llegasen re integra, es decir, antes de que se haya procedido a elegir al Pastor de la Iglesia, serán admitidos a los trabajos de la elección en la fase en que éstos se hallen.

40. Si, acaso, algún Cardenal que tiene derecho al voto se negase a entrar en la Ciudad del Vaticano para llevar a cabo los trabajos de la elección o, a continuación, después que la misma haya comenzado, se negase a permanecer para cumplir su cometido sin una razón manifiesta de enfermedad reconocida bajo juramento por los médicos y comprobada por la mayor parte de los electores, los otros procederán libremente a los procesos de la elección, sin esperarle ni readmitirlo nuevamente. Por el contrario, si un Cardenal elector debiera salir de la Ciudad del Vaticano por sobrevenirle una enfermedad, se puede proceder a la elección sin pedir su voto; pero si quisiera volver a la citada sede de la elección, después de la curación o incluso antes, debe ser readmitido.

Además, si algún Cardenal elector saliera de la Ciudad del Vaticano por otra causa grave, reconocida por la mayoría de los electores, puede regresar para volver a tomar parte en la elección.

CAPÍTULO II

EL LUGAR DE LA ELECCIÓN Y LAS PERSONAS ADMITIDAS EN RAZÓN DE SU CARGO

41. El Cónclave para la elección del Sumo Pontífice se desarrollará dentro del territorio de la Ciudad del Vaticano, en lugares y edificios determinados, cerrados a los extraños, de modo que se garantice una conveniente acomodación y permanencia de los Cardenales electores y de quienes, por título legítimo, están llamados a colaborar al normal desarrollo de la elección misma.

42. En el momento establecido para el comienzo del proceso de la elección del Sumo Pontífice, todos los Cardenales electores deberán haber recibido y tomado una conveniente acomodación en la llamada Domus Sanctae Marthae, construida recientemente en la Ciudad del Vaticano.

Si razones de salud, previamente comprobadas por la competente Congregación Cardenalicia, exigen que algún Cardenal elector tenga consigo, incluso en el período de la elección, un enfermero, se debe proveer que a éste le sea asignada una adecuada habitación.

43. Desde el momento en que se ha dispuesto el comienzo del proceso de la elección hasta el anuncio público de que se ha realizado la elección del Sumo Pontífice o, de todos modos, hasta cuando así lo ordene el nuevo Pontífice, los locales de la Domus Sanctae Marthae, como también y de modo especial la Capilla Sixtina y las zonas destinadas a las celebraciones litúrgicas, deben estar cerrados a las personas no autorizadas, bajo la autoridad del Cardenal Camarlengo y con la colaboración externa del Sustituto de la Secretaría de Estado, según lo establecido en los números siguientes.

Todo el territorio de la Ciudad del Vaticano y también la actividad ordinaria de las Oficinas que tienen su sede dentro de su ámbito deben regularse, en dicho período, de modo que se asegure la reserva y el libre desarrollo de todas las actividades en relación con la elección del Sumo Pontífice. De modo particular se deberá cuidar que nadie se acerque a los Cardenales electores durante el traslado desde la Domus Sanctae Marthae al Palacio Apostólico Vaticano.

44. Los Cardenales electores, desde el comienzo del proceso de la elección hasta que ésta tenga lugar y sea anunciada públicamente, deben abstenerse de mantener correspondencia epistolar, telefónica o por otros medios de comunicación con personas ajenas al ámbito del desarrollo de la misma elección, si no es por comprobada y urgente necesidad, debidamente reconocida por la Congregación particular a la que se refiere el n. 7. A la misma corresponde reconocer la necesidad y la urgencia de comunicar con los respectivos dicasterios por parte de los Cardenales Penitenciario Mayor, Vicario General para la diócesis de Roma y Arcipreste de la Basílica Vaticana.

45. A todos aquellos que, no estando indicados en el número siguiente, y que casualmente, aunque presentes en la Ciudad del Vaticano por justo título, como se prevé en el n. 43 de esta Constitución, encontraran a algunos de los Cardenales electores en tiempo de la elección, está absolutamente prohibido mantener coloquio, de cualquier forma, por cualquier medio o por cualquier motivo, con los mismos Padres Cardenales.

46. Para satisfacer las necesidades personales yde la oficina relacionadas con el desarrollo de laelección, deberán estar disponibles y, por tanto, alojados convenientemente dentro de los límites a los que se refiere el n. 43 de la presente Constitución, el Secretario del Colegio Cardenalicio, que actúa de Secretario de la asamblea electiva; el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias con dos Ceremonieros y dos religiosos adscritos a la Sacristía Pontificia; un eclesiástico elegido por el Cardenal Decano, o por el Cardenal que haga sus veces, para que lo asista en su cargo.

Además, deberán estar disponibles algunos religiosos de varias lenguas para las confesiones, ytambién dos médicos para eventuales emergencias.

Se deberá también proveer oportunamente para que un número suficiente de personas, adscritas a los servicios de comedor y de limpieza, estén disponibles para ello.

Todas las personas aquí mencionadas deberán recibir la aprobación previa del Cardenal Camarlengo y de los tres Asistentes.

47. Todas las personas señaladas en el n. 46 de la presente Constitución que por cualquier motivo o en cualquier momento fueran informadas por quien sea sobre algo directa o indirectamente relativo a los actos propios de la elección y, de modo particular, de lo referente a los escrutinios realizados en la elección misma, están obligadas a estricto secreto con cualquier persona ajena al Colegio de los Cardenales electores; por ello, antes del comienzo del proceso de la elección, deberán prestar juramento según las modalidades y la fórmula indicada en el número siguiente.

48. Las personas señaladas en el n. 46 de la presente Constitución, debidamente advertidas sobre el significado y sobre el alcance del juramento que han de prestar antes del comienzo del proceso de la elección, deberán pronunciar y subscribir a su debido tiempo, ante el Cardenal Camarlengo u otro Cardenal delegado por éste, en presencia de dos Ceremonieros, el juramento según la fórmula siguiente:

Yo N. N. prometo y juro observar el secreto absoluto con quien no forme parte del Colegio de los Cardenales electores, y esto perpetuamente, a menos que no reciba especiales facultades dadas expresamente por el nuevo Pontífice elegido o por sus Sucesores, acerca de todo lo que atañe directa o indirectamente a las votaciones y a los escrutinios para la elección del Sumo Pontífice.

Prometo igualmente y juro que me abstendré de hacer uso de cualquier instrumento de grabación, audición o visión de cuanto, durante el período de la elección, se desarrolla dentro del ámbito de la Ciudad del Vaticano, y particularmente de lo que directa o indirectamente de algún modo tiene que ver con lasoperaciones relacionadas con la elección misma. Declaro emitir este juramento consciente de que unainfracción del mismo comportaría para mí aquellas penas espirituales y canónicas que el futuro SumoPontífice (cf. can. 1399 del C.I.C.) determine adoptar.

Así Dios me ayude y estos Santos Evangelios que toco con mi mano.

CAPÍTULO III

COMIENZO DE LOS ACTOS DE LA ELECCIÓN

49. Celebradas las exequias del difunto Pontífice, según los ritos prescritos, y preparado lo necesario para el desarrollo regular de la elección, el día establecido es decir, el decimoquinto desde la muerte del Pontífice, o según lo previsto en el n. 37 de la presente Constitución, no más allá del vigésimo- los Cardenales electores se reunirán en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, o donde la oportunidad y las necesidades de tiempo y de lugar aconsejen, para participar en una solemne celebración eucarística con la Misa votiva « Pro eligendo Papa ».(1)(9) Esto deberá realizarse a ser posible en una hora adecuada de la mañana, de modo que en la tarde pueda tener lugar lo prescrito en los números siguientes de la presente Constitución.

50. Desde la Capilla Paulina del Palacio Apostólico, donde se habrán reunido en una hora conveniente de la tarde, los Cardenales electores en hábito coral irán en solemne procesión, invocando con el canto del Veni Creator la asistencia del Espíritu Santo, a la Capilla Sixtina del Palacio Apostólico, lugar y sede del desarrollo de la elección.

51. Conservando los elementos esenciales del Cónclave, pero modificando algunas modalidades secundarias, que el cambio de las circunstancias ha hecho irrelevantes para el objeto que servían anteriormente, con la presente Constitución establezco y dispongo que todo el proceso de la elección del Sumo Pontífice, según lo prescrito en los números siguientes, se desarrolle exclusivamente en la Capilla Sixtina del Palacio Apostólico Vaticano, que sigue siendo lugar absolutamente reservado hasta el final de la elección, de tal modo que se asegure el total secreto de lo que allí se haga o diga de cualquier modo relativo, directa o indirectamente, a la elección del Sumo Pontífice.

Por tanto, el Colegio Cardenalicio, que actúa bajo la autoridad y la responsabilidad del Camarlengo, ayudado por la Congregación particular de la que se habla en el n. 7 de la presente Constitución cuidará de que, dentro de dicha Capilla y de los locales adyacentes, todo esté previamente dispuesto, incluso con la ayuda desde el exterior del Sustituto de la Secretaría de Estado, de modo que se preserve la normal elección y el carácter reservado de la misma.

De modo especial se deben hacer precisos y severos controles, incluso con la ayuda de personas de plena confianza y probada capacidad técnica, para que en dichos locales no sean instalados dolosamente medios audiovisuales de grabación y transmisión al exterior.

52. Llegados los Cardenales electores a la Capilla Sixtina, según lo dispuesto en el n. 50, en presencia aún de quienes han participado en la solemne procesión, emitirán el juramento, pronunciando la fórmula indicada en el número siguiente.

El Cardenal Decano o el primer Cardenal por orden y antigüedad, según lo dispuesto en el n. 9 de la presente Constitución, leerá la fórmula en voz alta; al final cada uno de los Cardenales electores, tocando los Santos Evangelios leerá y pronunciará la fórmula en el modo indicado en el número siguiente.

Después que haya prestado juramento el último de los Cardenales electores, el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias pronunciará el extra omnes y todos los ajenos al Cónclave deberán salir de la Capilla Sixtina.

En ella quedarán únicamente el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias y el eclesiástico, ya designado para tener la segunda de las meditaciones a los Cardenales electores, a la que se refiere el n. 13/d, sobre el gravísimo deber que les incumbe y, por tanto, sobre la necesidad de proceder con recta intención por el bien de la Iglesia universal solum Deum prae oculis habentes.53. Según lo dispuesto en el número precedente, el Cardenal Decano, o el primer Cardenal por orden y antigüedad, pronunciará la siguiente fórmula de juramento:

Todos y cada uno de nosotros Cardenales electores presentes en esta elección del Sumo Pontífice prometemos, nos obligamos y juramos observar fiel y escrupulosamente todas las prescripciones contenidas en la Constitución Apostólica del Sumo Pontífice Juan Pablo II, Universi Dominici Gregis, emanada el 22de febrero de 1996. Igualmente, prometemos, nos obligamos y juramos que quienquiera de nosotros que, por disposición divina, sea elegido Romano Pontífice, se comprometerá a desempeñar fielmente el « munus petrinum » de Pastor de la Iglesia universal y no dejará de afirmar y defender denodadamente los derechos espirituales y temporales, así como la libertad de la Santa Sede. Sobre todo, prometemos y juramos observar con la máxima fidelidad y con todos, tanto clérigos como laicos, el secreto sobre todo lo relacionado de algún modo con la elección del Romano Pontífice y sobre lo que ocurre en el lugar de la elección concerniente directa o indirectamente al escrutinio; no violar de ningún modo este secreto tanto durante como después de la elección del nuevo Pontífice, a menos que sea dada autorización explícita por el mismo Pontífice; no apoyar o favorecer ninguna interferencia, oposición o cualquier otra forma de intervención con la cual autoridades seculares de cualquier orden o grado, o cualquier grupo de personas o individuos quisieran inmiscuirse en la elección del Romano Pontífice.

A continuación, cada Cardenal elector, según el orden de precedencia, prestará juramento con la fórmula siguiente:

Y yo, N. Cardenal N. prometo, me obligo y juro, y poniendo la mano sobre los Evangelios, añadirá: Así Dios me ayude y estos Santos Evangelios que toco con mi mano.54. Después de predicada la meditación, el eclesiástico que la ha pronunciado sale de la Capilla Sixtina junto con el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias. Los Cardenales electores, después de haber recitado las oraciones según el relativo Ordo, escuchan al Cardenal Decano (o a quien haga sus veces), el cual somete al Colegio de los electores ante todo la cuestión de si se puede ya proceder a iniciar el proceso de la elección, o si fuera preciso aún aclarar dudas sobre las normas y las modalidades establecidas en esta Constitución, pero sin que a nadie le esté permitido poder modificar o sustituir alguna de ellas, referente sustancialmente a los actos de la elección misma, aunque se diera la unanimidad de los electores, y esto bajo pena de nulidad de la misma deliberación.

Si además, según la mayoría de los electores, nada impide que se proceda a las operaciones de la elección, se pasará inmediatamente a ellas de acuerdo con las modalidades indicadas en esta misma Constitución.

CAPÍTULO IV

OBSERVANCIA DEL SECRETO SOBRE TODO LO RELATIVO A LA ELECCIÓN

55. El Cardenal Camarlengo y los tres Cardenales Asistentes pro tempore están obligados a vigilar atentamente para que no se viole en modo alguno el carácter reservado de lo que sucede en laCapilla Sixtina, donde se desarrollan las operaciones de votación, y de los locales contiguos, tanto antes como durante y después de tales operaciones.

De modo particular, incluso recurriendo a la pericia de dos técnicos de confianza, procurarán tutelar este carácter reservado, asegurándose de que ningún medio de grabación o de transmisión audiovisual sea introducido por alguien en los locales indicados, especialmente en la citada Capilla donde se desarrollan los actos de la elección.

Si se cometiese y descubriese una infracción a esta norma, sepan los autores que estarán sujetos a graves penas según juzgue el futuro Pontífice.

56. En todo el tiempo que dure el proceso de la elección, los Cardenales electores están obligados a abstenerse de correspondencia epistolar y de conversaciones incluso telefónicas o por radio con personas no debidamente admitidas en los edificios reservados a ellos.

Unicamente razones gravísimas y urgentes, comprobadas por la Congregación particular de los Cardenales, de la que habla el n. 7, podrán consentir semejantes conversaciones.

Los Cardenales electores, antes de iniciar los actos de la elección, proveerán pues a que se disponga todo lo referente a las exigencias de su cargo o personales y no aplazables, de modo que no sea necesario recurrir a tales coloquios.

57. Los Cardenales electores deberán abstenerse igualmente de recibir o enviar cualquier tipo de mensajes fuera de la Ciudad del Vaticano, existiendo naturalmente la prohibición de que éstos se hagan por medio de alguna persona legítimamente admitida allí. De forma específica se prohíbe a los Cardenales electores, mientras dure el proceso de la elección, recibir prensa diaria y periódica de cualquier tipo, así como escuchar programas radiofónicos o ver transmisiones televisivas.

58. Quienes, de algún modo, según lo previsto en el n. 46 de la presente Constitución, prestan su servicio en lo referente a la elección, y que directa o indirectamente pudieran violar el secreto ya se trate de palabras, escritos, señales, o cualquier otro medio- deben evitarlo absolutamente, porque de otro modo incurrirían en la pena de excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica.

59. En particular, está prohibido a los Cardenales electores revelar a cualquier otra persona noticias que, directa o indirectamente se refieran a las votaciones, como también lo que se ha tratado o decidido sobre la elección del Pontífice en las reuniones de los Cardenales, tanto antes como durante el tiempo de la elección. Tal obligación del secreto concierne también a los Cardenales no electores participantes en las Congregaciones generales según la norma del n. 7 de la presente Constitución.

60. Ordeno además a los Cardenales electores, graviter onerata ipsorum conscientia, que conserven el secreto sobre estas cosas incluso después de la elección del nuevo Pontífice, recordando que no es lícito violarlo de ningún modo, a no ser que el mismo Pontífice haya dado una especial y explícita facultad al respecto.

61. Finalmente, para que los Cardenales electores puedan salvaguardarse de la indiscreción ajena y de eventuales asechanzas que pudieran afectar a su independencia de juicio y a su libertad de decisión, prohibo absolutamente que, bajo ningún pretexto, se introduzcan en los lugares donde se desarrollan las operaciones de la elección o, si ya los hubiera, que sean usados instrumentos técnicos de cualquier tipo que sirvan para grabar, reproducir o transmitir voces, imágenes o escritos.

CAPÍTULO V

DESARROLLO DE LA ELECCIÓN

62. Abolidos los modos de elección llamados per acclamationem seu inspirationem y per compromissum, la forma de elección del Romano Pontífice será de ahora en adelante únicamente per scrutinium.

Establezco, por lo tanto, que para la elección válida del Romano Pontífice se requieren los dos tercios de los votos, calculados sobre la totalidad de los electores presentes.

En el caso en que el número de Cardenales presentes no pueda dividirse en tres partes iguales, para la validez de la elección del Sumo Pontífice se requiere un voto más.

63. Se procederá a la elección inmediatamente después de que se hayan cumplido las formalidades contenidas en el n. 54 de la presente Constitución.

Si eso sucede ya en la tarde del primer día, se tendrá un solo escrutinio; en los días sucesivos si la elección no ha tenido lugar en el primer escrutinio, se deben realizar dos votaciones tanto en la mañana como en la tarde, comenzando siempre las operaciones de voto a la hora ya previamente establecida bien en las Congregaciones preparatorias, bien durante el periodo de la elección, según las modalidades establecidas en los números 64 y siguientes de la presente Constitución.

64. El procedimiento del escrutinio se desarrolla en tres fases, la primera de las cuales, que se puede llamar pre-escrutinio, comprende: 1) la preparación y distribución de las papeletas por parte de los Ceremonieros, quienes entregan por lo menos dos o tres a cada Cardenal elector; 2) la extracción por sorteo, entre todos los Cardenales electores, de tres Escrutadores, de tres encargados de recoger los votos de los enfermos, llamados Infirmarii, y de tres Revisores; este sorteo es realizado públicamente por el último Cardenal Diácono, el cual extrae seguidamente los nueve nombres de quienes deberán desarrollar tales funciones; 3) si en la extracción de los Escrutadores, de los Infirmarii y de los Revisores, salieran los nombres de Cardenales electores que, por enfermedad u otro motivo, están impedidos de llevar a cabo estas funciones, en su lugar se extraerán los nombres de otros no impedidos. Los tres primeros extraídos actuarán de Escrutadores, los tres segundos de Infirmarii y los otros tres de Revisores.

65. En esta fase de escrutinio hay que tener en cuenta las siguientes disposiciones: 1) la papeleta ha de tener forma rectangular y llevar escritas en la mitad superior, a ser posible impresas, las palabras: Eligo in Summum Pontificem, mientras que en la mitad inferior debe dejarse espacio para escribir el nombre del elegido; por tanto, la papeleta está hecha de modo que pueda ser doblada por la mitad; 2) la compilación de las papeletas debe hacerse de modo secreto por cada Cardenal elector, el cual escribirá claramente, con caligrafía lo más irreconocible posible, el nombre del que elige, evitando escribir más nombres, ya que en ese caso el voto sería nulo, doblando dos veces la papeleta; 3) durante las votaciones, los Cardenales electores deben permanecer en la Capilla Sixtina solos y por eso, inmediatamente después de la distribución de las papeletas y antes de que los electores empiecen a escribir, el Secretario del Colegio de los Cardenales, el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias y los Ceremonieros deben salir de allí; después de su salida, el último Cardenal Diácono cerrará la puerta, abriéndola y cerrándola todas las veces que sea necesario, como por ejemplo cuando los Infirmarii salgan para recoger los votos de los enfermos y vuelven a la Capilla.

66. La segunda fase, llamada escrutinio verdadero y propio, comprende: 1) la introducción de las papeletas en la urna apropiada; 2) la mezcla y el recuento de las mismas; 3) el escrutinio de los votos. Cada Cardenal elector, por orden de precedencia, después de haber escrito y doblado la papeleta, teniéndola levantada de modo que sea visible, la lleva al altar, delante del cual están los Escrutadores y sobre el cual está colocada una urna cubierta por un plato para recoger las papeletas. Llegado allí, el Cardenal elector pronuncia en voz alta la siguiente fórmula de juramento: Pongo por testigo a Cristo Señor, el cual me juzgará, de que doy mi voto a quien, en presencia de Dios, creo que debe ser elegido. A continuación deposita la papeleta en el plato y con éste la introduce en la urna. Hecho esto, se inclina ante el altar y vuelve a su sitio.

Si alguno de los Cardenales electores presentes en la Capilla no puede acercarse al altar por estar enfermo, el último de los Escrutadores se acerca a él, previo el mencionado juramento, entrega la papeleta doblada al mismo Escrutador, el cual la lleva de manera visible al altar y, sin pronunciar el juramento, la deposita en el plato y con éste la introduce en la urna.

67. Si hay Cardenales electores enfermos en sus habitaciones, a los cuales se refiere el n. 41 y siguientes de esta Constitución, los tres Infirmarii se dirigen a ellos con una caja, que tenga en la parte superior una abertura por donde pueda introducirse una papeleta doblada. Los Escrutadores, antes de entregar esta caja a los Infirmarii la abren públicamente, de modo que los otros electores puedan comprobar que está vacía, después la cierran y depositan la llave sobre el altar. Seguidamente los Infirmarii, con la caja cerrada y un conveniente número de papeletas sobre una bandeja, se dirigen, debidamente acompañados, a la Domus Sanctae Marthae, donde esté cada enfermo, el cual, tomando una papeleta, vota en secreto, la dobla y, previo el mencionado juramento, la introduce en la caja a través de la abertura. Si algún enfermo no está en condiciones de escribir, uno de los tres Infirmarii u otro Cardenal elector escogido por el enfermo, después de haber prestado juramento ante los mismos Infirmarii de mantener el secreto, lleva a cabo dichas operaciones. Después de esto, los Infirmarii devuelven a la Capilla la caja, que será abierta por los Escrutadores una vez que los Cardenales presentes hayan depositado su voto, contando las papeletas que contiene y comprobando que su número corresponde al de los enfermos, las ponen una a una en el plato y con éste las introducen todas juntas en la urna. Para no alargar demasiado las operaciones de voto, los Infirmarii pueden rellenar y depositar sus papeletas en la urna después del primero de los Cardenales, yendo después a recoger el voto de los enfermos del modo indicado más arriba mientras los otros electores depositan su papeleta.

68. Una vez que todos los Cardenales electores hayan introducido su papeleta en la urna, el primer Escrutador la mueve varias veces para mezclar las papeletas e, inmediatamente después, el último Escrutador procede a contarlas, extrayéndolas de manera visible una a una de la urna y colocándolas en otro recipiente vacío, ya preparado para ello. Si el número de las papeletas no corresponde al número de los electores, hay que quemarlas todas y proceder inmediatamente a una segunda votación; si, por el contrario, corresponde al número de electores, se continúa el recuento como se dice más abajo.

69. Los Escrutadores se sientan en una mesa colocada delante del altar; el primero de ellos toma una papeleta, la abre, observa el nombre del elegido y la pasa al segundo Escrutador quien, comprobado a su vez el nombre del elegido, la pasa al tercero, el cual la lee en voz alta e inteligible, de manera que todos los electores presentes puedan anotar el voto en una hoja. El mismo Escrutador anota el nombre leído en la papeleta. Si durante el recuento de los votos los Escrutadores encontrasen dos papeletas dobladas de modo que parezcan rellenadas por un solo elector, si éstas llevan el mismo nombre, se cuentan como un solo voto; si, por el contrario, llevan dos nombres diferentes, no será válido ninguno de los dos; sin embargo, la votación no será anulada en ninguno de los dos casos.

Concluido el escrutinio de las papeletas, los Escrutadores suman los votos obtenidos por los varios nombres y los anotan en una hoja aparte. El último de los Escrutadores, a medida que lee las papeletas, las perfora con una aguja en el punto en que se encuentra la palabra Eligo y las inserta en un hilo, para que puedan ser conservadas con más seguridad. Al terminar la lectura de los nombres, se atan los extremos del hilo con un nudo y las papeletas así unidas se ponen en un recipiente o al lado de la mesa.

70. Sigue después la tercera y última fase, llamada también post-escrutinio, que comprende: 1)el recuento de los votos; 2) su control; 3) la quema de las papeletas.

Los Escrutadores hacen la suma de todos los votos que cada uno ha obtenido, y si ninguno ha alcanzado los dos tercios de los votos en aquella votación, el Papa no ha sido elegido; en cambio, si resulta que alguno ha obtenido los dos tercios, se tiene por canónicamente válida la elección del Romano Pontífice.

En ambos casos, es decir, haya tenido lugar o no la elección, los Revisores deben proceder al control tanto de las papeletas como de las anotaciones hechas por los Escrutadores, para comprobar que éstos han realizado con exactitud y fidelidad su función.

Inmediatamente después de la revisión, antes de que los Cardenales electores abandonen la Capilla Sixtina, todas las papeletas son quemadas por los Escrutadores, ayudados por el Secretario del Colegio y los Ceremonieros, llamados entre tanto por el último Cardenal Diácono. En el caso de que se debiera proceder inmediatamente a una segunda votación, las papeletas de la primera votación se quemarán sólo al final, junto con las de la segunda votación.

71. Ordeno a todos y a cada uno de los Cardenales electores que, a fin de mantener con mayor seguridad el secreto, entreguen al Cardenal Camarlengo o a uno de los tres Cardenales Asistentes los escritos de cualquier clase que tengan consigo relativos al resultado de cada escrutinio, para que se quemen junto con las papeletas.

Establezco además que, al finalizar la elección, el Cardenal Camarlengo de la Santa Iglesia Romana redacte un escrito, que debe ser aprobado también por los tres Cardenales Asistentes, en el cual declare el resultado de las votaciones de cada sesión. Este escrito será entregado al Papa y después se conservará en el archivo correspondiente, cerrado en un sobre sellado, que no podrá ser abierto por nadie, a no ser que el Sumo Pontífice lo permitiera explícitamente.

72. Confirmando las disposiciones de mis Predecesores, san Pío X,(2)(0) Pío XII (2)(1) y Pablo VI,(2)(2) ordeno que exceptuada la tarde de la entrada en el Cónclave-, sea por la mañana como por la tarde, inmediatamente después de una votación en la cual no haya tenido lugar la elección, los Cardenales electores procedan inmediatamente a una segunda en la que darán de nuevo su voto. En este segundo escrutinio deben observarse todas las modalidades del primero, con la diferencia de que los electores no están obligados a hacer un nuevo juramento ni a elegir nuevos Escrutadores, Infirmarii ni Revisores, siendo válido también para el segundo escrutinio lo que se ha hecho en el primero, sin repetir nada.

73. Todo cuanto se ha establecido más arriba acerca del desarrollo de las votaciones debe ser observado diligentemente por los Cardenales electores en todos los escrutinios, que se deben hacer cada día, en la mañana y en la tarde, después de las celebraciones sagradas u oraciones establecidas en el mencionado Ordo rituum Conclavis.

74. En el caso de que los Cardenales electores encontrasen dificultades para ponerse de acuerdo sobre la persona a elegir, entonces, después de tres días de escrutinios sin resultado positivo, según la forma descrita en los números 62 y siguientes, éstos se suspenden al máximo por un día, para una pausa de oración, de libre coloquio entre los votantes y de una breve exhortación espiritual hecha por el primer Cardenal del Orden de los Diáconos. A continuación, se reanudan las votaciones según la misma forma y después de siete escrutinios, si no ha tenido lugar la elección, se hace otra pausa de oración, de coloquio y de exhortación, hecha por el primer Cardenal del Orden de los Presbíteros. Se procede luego a otra eventual serie de siete escrutinios, seguida, si todavía no se ha llegado a un resultado positivo, de una nueva pausa de oración, de coloquio y de exhortación, hecha por el primer Cardenal del Orden de los Obispos. Después, según la misma forma, siguen las votaciones, las cuales, si no tiene lugar la elección, serán siete.

75. Si las votaciones no tuvieran resultado positivo, después de proceder según lo establecido en el número anterior, los Cardenales electores son invitados por el Camarlengo a expresar su parecer sobre el modo de actuar, y se procederá según lo que la mayoría absoluta de ellos establezca.

Sin embargo, no se podrá prescindir de la exigencia de que se tenga una elección válida, sea con la mayoría absoluta de los votos, sea votando sobre dos nombres que en el escrutinio inmediatamente precedente hayan obtenido el mayor número de votos, exigiéndose también en esta segunda hipótesis únicamente la mayoría absoluta.

76. Si la elección se hubiera realizado de modo distinto a como ha sido prescrito en la presente Constitución o no se hubieran observado las condiciones establecidas en la misma, la elección es por eso mismo nula e inválida, sin que se requiera ninguna declaración al respecto y, por tanto, no da ningún derecho a la persona elegida.

77. Establezco que las disposiciones concernientes a todo lo que precede a la elección del Romano Pontífice y al desarrollo de la misma, deben ser observadas íntegramente aun cuando la vacante de la Sede Apostólica pudiera producirse por renuncia del Sumo Pontífice, según el can. 332 2 del Código de Derecho Canónico y del can. 44 2 del Código de los Cánones de las Iglesias Orientales.

CAPÍTULO VI

LO QUE SE DEBE OBSERVAR O EVITAR
EN LA ELECCIÓN DEL SUMO PONTÍFICE

78. Si en la elección del Romano Pontífice se perpetrase Dios nos libre- el crimen de la simonía, determino y declaro que todos aquellos que fueran culpables incurrirán en la excomunión latae sententiae, y que, sin embargo, sea quitada la nulidad o no validez de la provisión simoníaca, para que como ya establecieron mis predecesores- no sea impugnada por este motivo la validez de la elección del Romano Pontífice.(2)(3)

79. Confirmando también las prescripciones de mis Predecesores, prohíbo a quien sea, aunque tenga la dignidad de Cardenal, mientras viva el Pontífice, y sin haberlo consultado, hacer pactos sobre la elección de su Sucesor, prometer votos o tomar decisiones a este respecto en reuniones privadas.

80. De la misma manera, quiero ratificar cuanto sancionaron mis Predecesores a fin de excluir toda intervención externa en la elección del Sumo Pontífice. Por eso nuevamente, en virtud de santa obediencia y bajo pena de excomunión latae sententiae, prohibo a todos y cada uno de los Cardenales electores, presentes y futuros, así como también al Secretario del Colegio de los Cardenales y a todos los que toman parte en la preparación y realización de lo necesario para la elección, recibir, bajo ningún pretexto, de parte de cualquier autoridad civil, el encargo de proponer el veto o la llamada exclusiva, incluso bajo la forma de simple deseo, o bien de manifestarlo tanto a todo el Colegio de los electores reunido, como a cada uno de ellos, por escrito o de palabra, directa e inmediatamente o indirectamente o por medio de otros, tanto antes del comienzo de la elección como durante su desarrollo. Quiero que dicha prohibición se extienda a todas las posibles interferencias, oposiciones y deseos, con que autoridades seculares de cualquier nivel o grado, o cualquier grupo o personas aisladas, quisieran inmiscuirse en la elección del Pontífice.

81. Los Cardenales electores se abstendrán, además, de toda forma de pactos, acuerdos, promesas u otros compromisos de cualquier género, que los puedan obligar a dar o negar el voto a uno o a algunos. Si esto sucediera en realidad, incluso bajo juramento, decreto que tal compromiso sea nulo e inválido y que nadie esté obligado a observarlo; y desde ahora impongo la excomunión latae sententiae a los transgresores de esta prohibición. Sin embargo, no pretendo prohibir que durante la Sede vacante pueda haber intercambios de ideas sobre la elección.

82. Igualmente, prohibo a los Cardenales hacer capitulaciones antes de la elección, o sea, tomar compromisos de común acuerdo, obligándose a llevarlos a cabo en el caso de que uno de ellos sea elevado al Pontificado. Estas promesas, aun cuando fueran hechas bajo juramento, las declaro también nulas e inválidas.

83. Con la misma insistencia de mis Predecesores, exhorto vivamente a los Cardenales electores, en la elección del Pontífice, a no dejarse llevar por simpatías o aversiones, ni influenciar por el favor o relaciones personales con alguien, ni moverse por la intervención de personas importantes o grupos de presión o por la instigación de los medios de comunicación social, la violencia, el temor o la búsqueda de popularidad. Antes bien, teniendo presente únicamente la gloria de Dios y el bien de la Iglesia, después de haber implorado el auxilio divino, den su voto a quien, incluso fuera del Colegio Cardenalicio, juzguen más idóneo para regir con fruto y beneficio a la Iglesia universal.

84. Durante la Sede vacante, y sobre todo mientras se desarrolla la elección del Sucesor de Pedro, la Iglesia está unida de modo particular con los Pastores y especialmente con los Cardenales electores del Sumo Pontífice y pide a Dios un nuevo Papa como don de su bondad y providencia. En efecto, a ejemplo de la primera comunidad cristiana, de la que se habla en los Hechos de los Apóstoles (cf. 1, 14), la Iglesia universal, unida espiritualmente a María, la Madre de Jesús, debe perseverar unánimemente en la oración; de esta manera, la elección del nuevo Pontífice no será un hecho aislado del Pueblo de Dios que atañe sólo al Colegio de los electores, sino que en cierto sentido, será una acción de toda la Iglesia. Por tanto, establezco que en todas las ciudades y en otras poblaciones, al menos las más importantes, conocida la noticia de la vacante de la Sede Apostólica, y de modo particular de la muerte del Pontífice, después de la celebración de solemnes exequias por él, se eleven humildes e insistentes oraciones al Señor (cf. Mt 21, 22; Mc 11, 24), para que ilumine a los electores y los haga tan concordes en su cometido que se alcance una pronta, unánime y fructuosa elección, como requiere la salvación de las almas y el bien de todo el Pueblo de Dios.

85. Recomiendo esto del modo más vivo y cordial a los venerables Padres Cardenales que, por su edad, no gozan ya del derecho de participar en la elección del Sumo Pontífice. En virtud del especialísimo vínculo que los cardenales tienen con la Sede Apostólica, pónganse al frente del Pueblo de Dios, congregado particularmente en las Basílicas Patriarcales de la ciudad de Roma y también en los lugares de culto de las otras Iglesias particulares, para que con la oración asidua e intensa, sobre todo mientras se desarrolla la elección, se alcance del Dios Omnipotente la asistencia y la luz del Espíritu Santo necesarias para los Hermanos electores, participando así eficaz y realmente en la ardua misión de proveer a la Iglesia universal de su Pastor.

86. Ruego, también, al que sea elegido que no renuncie al ministerio al que es llamado por temor a su carga, sino que se someta humildemente al designio de la voluntad divina. En efecto, Dios, al imponerle esta carga, lo sostendrá con su mano para que pueda llevarla; al conferirle un encargo tan gravoso, le dará también la ayuda para desempeñarlo y, al darle la dignidad, le concederá la fuerza para que no desfallezca bajo el peso del ministerio.

CAPÍTULO VII

ACEPTACIÓN, PROCLAMACIÓN E INICIO
DEL MINISTERIO DEL NUEVO PONTÍFICE

87. Realizada la elección canónicamente, el último de los Cardenales Diáconos llama al aula de la elección al Secretario del Colegio de los Cardenales y al Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias; después, el Cardenal Decano, o el primero de los Cardenales por orden y antigüedad, en nombre de todo el Colegio de los electores, pide el consentimiento del elegido con las siguientes palabras: ¿Aceptas tu elección canónica para Sumo Pontífice? Y, una vez recibido el consentimiento, le pregunta: ¿Cómo quieres ser llamado? Entonces el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias, actuando como notario y teniendo como testigos a dos Ceremonieros que serán llamados en aquel momento, levanta acta de la aceptación del nuevo Pontífice y del nombre que ha tomado.

88. Después de la aceptación, el elegido que ya haya recibido la ordenación episcopal, es inmediatamente Obispo de la Iglesia romana, verdadero Papa y Cabeza del Colegio Episcopal; el mismo adquiere de hecho la plena y suprema potestad sobre la Iglesia universal y puede ejercerla.

En cambio, si el elegido no tiene el carácter episcopal, será ordenado Obispo inmediatamente.

89. Entre tanto, cumplidas las otras formalidades previstas en el Ordo rituum Conclavis, los Cardenales electores, según las formas establecidas, se acercan para expresar un gesto de respeto y obediencia al neoelegido Sumo Pontífice. A continuación se dan gracias a Dios, y el primero de los Cardenales Diáconos anuncia al pueblo, que está esperando, la elección y el nombre del nuevo Pontífice, el cual inmediatamente después imparte la Bendición Apostólica Urbi et Orbi desde el balcón de la Basílica Vaticana.

Si el elegido no tiene el carácter episcopal, sólo después de que haya sido ordenado Obispo solemnemente se le rinde homenaje y se da el anuncio.

90. Si el elegido reside fuera de la Ciudad del Vaticano, deben observarse las normas del mencionado Ordo rituum Conclavis.

La ordenación episcopal del Sumo Pontífice elegido, si no es aún Obispo, a la cual se refieren los nn. 88 y 89 de la presente Constitución, debe hacerla, según la costumbre de la Iglesia, el Decano del Colegio de los Cardenales o, en su ausencia, el Vicedecano o, si éste está impedido, el más antiguo de los Cardenales Obispos.

91. El Cónclave se concluirá inmediatamente después de que el nuevo Sumo Pontífice elegido haya dado el consentimiento a su elección, salvo que él mismo disponga otra cosa. Desde ese momento podrán acercarse al nuevo Pontífice el Sustituto de la Secretaría de Estado, el Secretario para las Relaciones con los Estados, el Prefecto de la Casa Pontificia y cualquier otro que tenga que tratar con el Pontífice elegido cosas que sean necesarias en ese momento.

92. El Pontífice, después de la solemne ceremonia de inauguración del pontificado y dentro de un tiempo conveniente, tomará posesión de la Patriarcal Archibasílica Lateranense, según el rito establecido.

--------------------------------------------------------------------------------

PROMULGACIÓN

Por tanto, después de madura reflexión y movido por el ejemplo de mis Predecesores, establezco y prescribo estas normas, determinando que nadie ose impugnar por cualquier causa la presente Constitución y lo que en ella está contenido. Esta debe ser inviolablemente observada por todos, no obstante cualquier disposición al contrario, incluso si es digna de especialísima mención. Que ésta surta y alcance sus plenos e íntegros efectos, y sea guía para todos aquellos a quienes se refiere.

Igualmente declaro derogadas, como ha sido establecido más arriba, todas las Constituciones y los Ordenamientos emanados a este respecto por los Romanos Pontífices, y al mismo tiempo declaro carente de todo valor cuanto se intentara hacer en sentido contrario a esta Constitución por cualquiera, con cualquier autoridad, consciente o inconscientemente.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el día 22 de febrero, fiesta de la Cátedra de San Pedro Apóstol del año 1996, decimoctavo de mi Pontificado.

--------------------------------------------------------------------------------

(1) S. Ireneo, Adv. Haeres., III, 3, 2: SCh 211, 33.

(2) Cf. Const. ap. Vacante Sede Apostolica (25 diciembre 1904): Pii X Pontificis Maximi Acta, III (1908), 239-288.

(3) Cf. Motu proprio Cum Proxime (1 marzo 1922): AAS 14 (1922), 145-146; Const. ap. Quae divinitus (25 marzo 1935): AAS 27 (1935), 97-113.

(4) Cf. Const. ap. Vacantis Apostolicae Sedis (8 diciembre 1945): AAS 38 (1946), 65-99.

(5) Cf. Motu proprio Summi Pontificis electio (5 septiembre 1962): AAS 54 (1962), 632-640.

(6) Cf. Const. ap. Regimini Ecclesiae universae (15 agosto 1967): AAS 59 (1967), 885-928; Motu proprio Ingravescentem aetatem (21 noviembre 1970): AAS 62 (1970), 810-813; Const. ap. Romano Pontifici eligendo (1 octubre 1975): AAS 67 (1975), 609-645.

(7) Cf. AAS 80 (1988), 841-912.

(8) Cf. Conc. Ecum. Vat. I, Const. dogm. Pastor aeternus, sobre la Iglesia de Cristo, III; Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia, 18.

(9) Código de Derecho Canónico, can. 332 1; cf. Código de los Cánones de las Iglesias Orientales, can. 44 1.

(10) Cf. Motu proprio Ingravescentem aetatem (21 noviembre 1970), II, 2: AAS 62 (1970), 811; Const. ap. Romano Pontifici eligendo (1 octubre 1975), 33: AAS 67 (1975), 622.

(11) Código de Derecho Canónico, can. 1752.

(12) Cf. Código de Derecho Canónico, can. 332 2; Código de los Cánones de las Iglesias Orientales, can. 44 2.

(13) Cf. AAS 80 (1988), 860.

(14) Cf. AAS 69 (1977), 9-10.

(15) Cf. Const. ap. Vicariae potestatis (6 enero 1977), 2 4: AAS 69 (1977), 10.

(16) Cf. n. 12: AAS 27 (1935), 112-113.

(17) Cf. art. 117: AAS 80 (1988), 905.

(18) Cf. AAS 80 (1988), 864.

(19) Missale Romanum, n. 4, p. 795.

(20) Cf. Const. ap. Vacante Sede Apostolica (25 diciembre 1904), 76: Pii X Pontificis Maximi Acta, III, 1908, 280-281.

(21) Cf. Const. ap. Vacantis Apostolicae Sedis (8 diciembre 1945), 88: AAS 38 (1946), 93.

(22) Cf. Const. ap. Romano Pontifici eligendo (1 octubre 1975), 74: AAS 67 (1975), 639.

(23) Cf. S. Pío X, Const. ap. Vacante Sede Apostolica (25 diciembre 1904), 79: Pii X Pontificis Maximi Acta, III, 1908, 282; Pío XII, Const. ap. Vacantis Apostolicae Sedis (8 diciembre 1945), 92: AAS 38 (1946), 94; Pablo VI, Const. ap. Romano Pontifici eligendo (1 octubre 1975), 79: AAS 67 (1975), 641.

El llamado NUEVO ORDEN MUNDIAL.

El llamado  NUEVO ORDEN MUNDIAL.

Muerto el "Orden", ¡ VIVA EL ORDEN !.

En el mundo se habla, especialmente desde la finalización de la Guerra del Golfo Pérsico (enero de 1991), del "nuevo orden mundial" -repitiéndose la afirmación hecha por George Bush al finalizar la guerra, más como una manifestación de deseos que como una realidad, reiterada por Bill Clinton-, aunque nadie describe con certeza sus características -que parecieran ser la resultante de situaciones mágicas, como la guerra mencionada-, y lo que es más grave, luego de haber hecho tal afirmación, comienzan a desdecirse y a comentar que, en realidad, el nuevo orden está en formación, poniéndole más intención -acerca de las características que tendrá- que realismo al comentario.

*

Se habla mucho sobre el "nuevo" orden, pero poco se define con claridad; poco se dice acerca de qué es el orden, cuáles son sus componentes. Cómo nace y se desarrolla; cómo fue en otras épocas. Si hay una continuidad a través de la historia o si cada orden nuevo que surge tiene -o no- algo de parecido con otros anteriores. Qué requisitos debe reunir el mundo para tener orden y cómo influye en los Estados y el resto de los actores que intervienen en el ámbito mundial -empresas multinacionales, actores transnacionales de todo orden, tales como la banca privada, fondos de capital, empresas, organismos internacionales no gubernamentales (ONG’s), etc..-. Si se aplica a todos los Estados por igual; etc..

*

Estas y muchas otras preguntas podrían hacerse, y sería importante responderlas, con el fin de tener en claro en qué mundo vivimos y bajo qué condiciones. Quién o quiénes imponen las condiciones y cuáles son las alternativas o posibilidades para regiones como América Latina o Africa, o para paises como Argentina, por ejemplo.

*

Lo cierto es que no hay orden automático. Desaparecido un orden, no emerge uno nuevo en forma inmediata y automática. Se da un complejo proceso, que requiere de bastante tiempo, para que nazca un nuevo orden y se consolide.

*

Por ejemplo: luego de desaparecido el orden que imperó durante 100 años entre 1815 y 1914 -sistema multipolar-, como consecuencia -aunque no única- de la 1ra G.M., hasta que emergió un nuevo orden -el que rigió en los últimos 50 años, después de la segunda guerra mundial-, pasaron más de 25 años, tiempo que requirió para configurarse y consolidarse de hecho, "institucionalizándose" -de derecho- luego a través de los Acuerdos de Bretton Woods (1944), la creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la Conferencia de San Francisco (1945), y otros organismos internacionales.

*

Durante todo el tiempo que transcurre -transición intersistémica- entre la decadencia de un orden y la emergencia de uno nuevo, deben resolverse una gran cantidad de temas -no hablo en términos institucionales (derecho), sino en los hechos- que están vinculados a las relaciones entre los Estados, entre estos y otros actores internacionales, como los organismos internacionales, las empresas multinacionales, los actores transnacionales, las organizaciones no gubernamentales (ONG’s); entre estos últimos entre sí; etc..

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

EL PODER.



El poder es la "variable crítica", ya que es el factor instrumental indispensable para el logro de los objetivos. Sin el poder, o un paliativo, como por ejemplo las alianzas maximizadoras, o las estrategias -procesos integrativos en el primer caso, Grupo OPEP como un ejemplo de ambos casos- resulta imposible lograr los objetivos deseados, o resistirse a las conductas impositivas de otros que disponen de mayor poder. No necesariamente cualquier proceso integrativo es una alianza maximizadora, ya que cuando lo que se presente es simplemente ampliar un área de comercio a través de la desgravación arancelaria, puede conseguirse el aumento del intercambio comercial, pero no necesariamente maximizar la capacidad de desempeño frente a terceros actores. MERCOSUR puede ser un ejemplo de lo dicho.

*

La inserción mundial que un Estado o actor no estatal alcancen -no sólo como ubicación en el marco mundial, sino también como capacidad para generar o modificar reglas-, depende de la capacidad de poder de que dispongan.

*

Para comprender la forma en que operan las relaciones de poder, debe considerarse que los sistemas -en este caso el sistema mundial- son definidos por su estructura o "configuración de poder vigente"; lo que significa que si hay un "subsistema dominante" en el "tope" -o actor polar- se trata de un sistema unipolar, si hay dos, bipolar y si hay más de cuatro, multipolar.

*

Subsistema dominante o actor polar, es aquél actor que ha alcanzado, por su capacidad -cualquiera sea la forma en que la haya demostrado: militar o económica- el rango de generador de reglas o pautas direccionadoras, de manera individual o compartida con otros "subsistemas dominantes" o actores "polares". Por ejemplo, en el siglo XIX, Gran Bretaña, Francia, Rusia, Prusia y el Imperio Austro-Húngaro -la "pentarquía" europea-; durante 1945-47/1989-91, EUA y la URSS. Actualmente se perfilan como tales, los actores que componen la "Tríada": EUA, Japón en el contexto asiático y Alemania en el marco europeo. La "Tríada", que es la configuración que se da en el presente (1995), es imperfecta, ya que no puede comportarse como un sistema multipolar debido a que el sistema de "alianzas ad hoc" (al efecto de resolver una situación) para mantener el equilibrio y balance del sistema, se ve entorpecido por la poca cantidad de actores. El ideal para que funcione el equilibrio y balance de poder es, por lo menos, cuatro actores o más. Autores como Hoffmann, confunden -al criticar a Waltz, quien también confunde- el concepto de estructura como si comprendiera sólo a los "subsistemas dominantes" sin relación a los "subsistemas dominados" con aquellos y con la estructura.

*

La estructura tiene un componente de relacionamiento "horizontal" que tiene que ver con las relaciones Polo-Polo y un componente de relacionamiento "vertical" que comprende las relaciones Polos-miembros del ámbito hegemónico y miembros hegemonizables.

*

Piensen en el bloque occidental para el caso de EUA y en el bloque oriental para el de la URSS entre 1947 y 1991. Los miembros "hegemonizables" podrían ser las ex-colonias en Asia, Africa y el Caribe, que al independizarse fueron "disputadas" para su hegemonización por los dos polos. De la misma manera se puede hablar en el marco del sistema mundial del siglo XIX, en el que el "reparto" fue neo-colonial para el caso del territorio latinoamericano, en lo que hace a Sudamérica, por parte de Gran Bretaña, y en el de Centroamérica, México y el Caribe español, por parte de EUA. En la actualidad, el reparto por los miembros de la "Tríada" comprende al planeta; pero cada actor trata de establecer "exclusividades", como por ejemplo, la Unión Europea a todos aquellos paises que tienen un vínculo a través de los Acuerdos de Lomé y Yaoundé, firmados tras el proceso de descolonización, entre las ex-madres patrias y las ex-colonias, para darle continuidad al vínculo en forma neo-colonial; EUA, actualmente a través del NAFTA o mediante la creación de un ALCA (Area de Libre Comercio Americano), procura mantener su influencia en la esfera tradicional hemisférica; Asia es un poco más compleja, ya que entre sus miembros hubo más tradición de disputas que de alianzas u otro tipo de vínculo, a la vez que generalmente estuvieron dominados o por el imperio británico o por EUA y la URSS; el caso de los paises que componían la hoy ex URSS y su esfera de influencia, también está nebuloso actualmente, pero de alguna manera, en el mediano o largo plazo deberá definirse.

*

La estructura sería la configuración de poder -entre los actores polares, componente "horizontal"- y de dominación -en el sentido de imperio, gobierno, autoridad, tal como significa en español, como en inglés- vigente por parte de los actores polares -hacia "abajo", componente "vertical"-, y de reacción y resistencia por parte de los miembros hegemonizados/hegemonizables -hacia "arriba", componente "vertical"-.

*

Este segundo componente de "dominación" por un lado y de "reacción y resistencia" por el otro, no es más que el concepto de "normas transformantes" establecidas por Morton Kaplan en sus "sistemas de acción"; o las "líneas de borde intra-hegemónicas" planteadas por Juan Carlos Puig; o las "viabilidad nacional" de Helio Jaguaribe en términos de "capacidad de desempeñarse en forma relativamente autónoma"; y que yo denomino "líneas de control intra-hegemónicas".

*

Pero además, existe una "correlación"-conexión con consecuencia recíproca- entre la forma en que están determinadas las relaciones horizontales y las relaciones verticales de poder; lo que puede generar distintos "estados" en el sistema, como por ejemplo, en el caso del sistema bipolar que existió entre 1947 y 1991: guerra fría, coexistencia pacífica -componente "horizontal"-, bipolar rígido, bipolar flexible -componente "vertical"-, etc..

*

Si digo guerra fría o coexistencia pacífica estoy haciendo referencia al grado de entendimiento/desentendimiento entre los actores polares. Si digo "bipolarismo rígido" o "bipolarismo flexible", estoy haciendo referencia al grado de "permisividad" -mínimo en el primer caso, mayor en el segundo- de los actores polares respecto de los miembros de sus ámbitos hegemónicos y, como consecuencia, al grado de capacidad de adoptar conductas independientes desde "abajo".

*

La "correlación" se explica en términos de:

Caso Guerra Fría/Bipolarismo Rígido: Porque hay un alto grado de desentendimiento entre los actores polares, hay un bajo grado de permisividad -o un alto grado de rigidez- de los actores polares respecto de los miembros de sus ámbitos hegemónicos.

*

Se entiende que hay un alto grado de "desconfianza" por parte de los actores polares en relación a las "conductas independientes" de sus miembros hegemonizados, en el sentido de que puedan poner en tela de juicio sus intereses de seguridad, favoreciendo el "avance" del "otro actor polar" sobre su bloque.

*

Los casos Cuba (1961), en el marco del bloque occidental y Hungría (1956) y (1958) en el marco del bloque oriental, son un buen ejemplo de lo dicho.

*

Pese a la no coincidencia en las etapas que he dividido, también entrarían en este concepto el caso República Dominicana (1965) en el bloque occidental y el caso Checoeslovaquia (1968).

*

Caso Coexistencia Pacífica/Bipolarismo Flexible: Porque existen entendimientos "puntuales" entre los actores polares y además, una mayor capacidad de presión por parte de los miembros hegemonizados/hegemonizables -surgimiento del Movimiento No Alineados, Grupo de los 77, inicio de los procesos integrativos en Europa, América Latina, Africa; procesos de descolonización masivos en Africa; mayoría tercermundista en el Asamblea General de la ONU; etc..- es que las conductas de los actores polares hacia "abajo" son más flexibles, y entre sí, tratan de acercarse -teléfono rojo por ej. para consultarse sobre situaciones de crisis global- para no perder terreno y manejo de la situación, que cada vez se hace más compleja.

*

Después de 1979, con el gobierno de Ronald Reagan, se inicia la segunda guerra fría, a través de la Iniciativa de Defensa Estratégica (IDE) conocida comúnmente como "guerra de las galaxias", que dura hasta 1985 en que se celebra la Cumbre de Reikjavick entre Reagan y Gorbachov, iniciando la segunda coexistencia pacífica o segunda "postguerra fría", que finaliza en 1991 con la "desintegración" de la URSS, iniciándose el "postbipolarismo". Ya a mediados de los ‘70 y particularmente en los 80, la capacidad hegemónica (relaciones verticales) tanto de EUA como de la URSS no es tan efectiva, como en la etapa anterior, debido a la cantidad de nuevos Estados y actores transnacionales, y a la proliferación de situaciones de crisis, generando un escenario planetario calificable de "pequeños focos de orden en un mar de desorden".

*

Si la configuración de poder en el "tope" del sistema es bipolar, es muy probable que haya una pugna permanente entre los actores polares por el establecimiento de pautas globales de orden, y que recurran a la ideología -modelo guerra fría- como instrumento para imponerse uno sobre el otro. Esto, provocará que el "orden global" se base más en "desentendimientos polares" que en reglas "mútuamente impuestas o acordadas".

*

Durante la etapa bipolar, especialmente desde 1945/47 hasta la década de los ‘60, no hubo orden global, ya que no había acuerdo entre los "polos", a la vez que ninguno de los dos podía imponer pautas de orden por sobre el otro; por ello los Tratados vigentes más importantes eran el de la OTAN de 1949 en el Bloque Occidental y el Pacto de Varsovia de 1955 en el Bloque Oriental, para la seguridad, la prevención y la destrucción mutua. Sólo había orden al interior de cada uno de los bloques. A partir del establecimiento del "teléfono rojo" (1958) -mediante el que buscaban consultarse frente a situaciones de crisis global en las que podrían perjudicarse ellos y por lo tanto debían actuar "gatopardistamente" en "defensa" del sistema- y una serie de tratados acordados entre ambos polos (Tratado Antártico de 1959; Tratado de Moscú 1963 sobre prohibición de experiencias atómicas en la atmósfera; Tratado de no Realización de Experiencias Atómicas en la Atmósfera, el Espacio Ultraterrestre y bajo el Agua de 1963; Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967; Tratado sobre Prohibición de Ensayos Subterráneos con Armas Nucleares 1967; Tratado de No Proliferación Nuclear 1968; Tratado sobre la Desatomización de los Fondos Marinos y Oceánicos de 1970; Tratado sobre la Prevención de la Guerra Atómica de 1973; etc.) que alimentaron la coexistencia pacífica promovida por Kruschev y aceptada por Kennedy, se inició un período de "entendimientos puntuales" en el marco mundial.

*

Cuanto mayor es el desentendimiento -modelo guerra fría- entre los actores polares, menor será la conducta "permisiva" de cada uno de estos hacia los miembros de sus ámbitos hegemónicos. En otros términos, las conductas de resistencia -desde abajo- tendrán límites muy estrechos -líneas de borde o control intra-hegemónico- dentro de los que podrán operar, antes que el sistema -léase quienes lo conducen- reaccione -proceso homeostático o reequilibraddor de las anteriores condiciones del sistema- tratando de evitar que la resistencia se lleve a cabo o los que se resisten consigan su objetivo, utilizando mecanismos como, intervención directa, bloqueo económico-comercial, o favoreciendo a otras facciones políticas o militares internas que harán un golpe de Estado, o mecanismos más sutiles como la "democracia controlada", de manera tal de revertir todo el proceso.

*

Pero, si la configuración de poder en el "tope" del sistema es multipolar, el relacionamiento entre los actores polares será más de "competencia" -como la "pentarquía" europea en el siglo XIX o las tendencias en la "Tríada" actualmente- que de búsqueda de "destrucción mutua" -modelo guerra fría-. Esto da un mayor margen de maniobra a los miembros no polares y "hegemonizables" del sistema, como para resistirse frente a las aspiraciones de los polares.

*

Por ello, es fundamental tener en cuenta que el modelo de "estructura del sistema multipolar" no se corresponde con el bipolar, en cuanto al tipo de relaciones Polo-Polo ni a la de éstos con los miembros hegemonizados/hegemonizables.

*

El factor central que los diferencia es que, en el bipolarismo, la ideología es el "factor catalisador" del sistema de relaciones, debido a que no hay "consenso global ideológico", sino "ideologías en pugna". En otros términos, todo se explica a partir de la ideología que sostiene cada cabeza de bloque. "O estás conmigo, o estás contra mí". Casos Cuba (1961) -bloque occidental- o Hungría (1956-58) o Checoeslovaquia (1968) -bloque oriental-.

*

En cambio, en el sistema multipolar, la ideología -que existe, aunque puede ser diferente a la que existía, o una que estaba latente y por distintos motivos se hace manifiesta- cumple un rol secundario en el sistema de relaciones; no es un factor "catalisador". Además, la ideología es "englobante", no es una alternativa en "pugna" frente a otra ideología como en el sistema bipolar. Por ello, las relaciones polo-polo se definen en términos de "competencia" y no de destrucción mutua; y pese a que los intereses de dominación existen en un sistema u otro, la manera de "control" de los hegemonizados responde a pautas diferentes.

*

Esto significa que, actualmente, con vistas al futuro orden, tal como se perfila en sus tendencias; las posibilidades de los paises "periféricos", como los latinoamericanos, son mucho mayores que durante el período del sistema bipolar; por lo que sería necio el buscar "cristalizar" el vínculo de dependencia con un actor polar -léase EUA, que debe resolver primero (y eso hará) sus problemas-, cuando lo que se puede hacer es tener vínculos dependientes diversos, con vistas a procurar una mayor autonomía, en el mediano o largo plazo -a diferencia del sistema bipolar, en el que o se está de un lado o del otro de la pugna ideológica-.

CARACTERÍSTICAS DEL PODER.

Independientemente de que la configuración del sistema mundial, sea la resultante del vínculo del eje político con el eje estratégico-militar, o del eje político con el eje económico, siempre se dan relaciones de poder, diferenciándose -en el contexto mundial- sólo por el predominio e intervención de factores predominantemente ideológicos -modelo guerra fría- o predominantemente políticos en estas relaciones. Cuando hablo del relacionamiento mundial en términos de predominio de factores "ideológicos", considero que las relaciones Polo-Polo se basan en el concepto "amigo-enemigo"-estás conmigo o estás contra mí- donde predomina la "destrucción mutua". Al hablar de predominio de los factores "políticos", considero que las relaciones Polo-Polo se basan en el concepto "amigo-adversario"; no está en tela de juicio la existencia del otro, aunque compitan por hegemonizar áreas.

*

En un sistema nacional, los gobiernos tienen el uso legítimo de la fuerza, evitando así el uso privado -particular- de la fuerza y de esa manera las personas no necesitan prepararse para defenderse. Por lo tanto este sistema no puede ser calificado de auto-ayuda-cada cual debería protegerse a sí mismo en un sistema de auto-ayuda-. El sistema internacional por el hecho de carecer de un gobierno central, sí es de auto-ayuda. En un sistema deauto-ayuda las unidades utilizan sus esfuerzos para protegerse de las otras.

*

El poder es un término multívoco, que no puede ser conceptualizado de una única manera; que presume la relación de mando y obediencia, pero también de desobediencia, lo que puede conllevar la resistencia.

*

La obediencia se puede dar frente a una imposición material, por temor a la coacción, por carisma, por consentimiento. Los métodos de coacción en el mando son tanto explícitos como implícitos.

*

Pero también existe la "desobediencia". Esta se da cuando no se siguen las reglas vigentes o no se obedece a quien establece o está encargado de mantener las reglas.

*

La desobediencia surge de un estado de disconformismo, derivando en una conducta de resistencia cuando existe la sensación de que la situación es intolerable, que se pierde lo que se tiene o que no se alcanza lo mínimo deseable y aceptable y que, de acuerdo a las reglas vigentes y/o de quienes las establecen o mantienen, las cosas no van a cambiar favorablemente, salvo resistiéndose.

*

La realidad en las relaciones sociales, muestra una permanente dinámica -tanto la actual como la histórica-, en la que se dan relaciones de mando y obediencia, pero también de desobediencia y de resistencia. Esta es la manera natural en que se conducen las relaciones. Es tan natural que hayan relaciones de mando y obediencia, como de resistencia. El conflicto es algo natural de la misma manera que la cooperación; dos caras de una misma moneda. Este es el pensamiento de filósofos-políticos como Hobbes, San Agustín , Reinhold Niehbur, Spinoza, Morgenthau, Foucault, etc..

*

Además, un sistema no se "explica" por lo que ocurre en su "tope" -que es lo más visible y aparente- sino por su dinámica total. Si no hubiera una dinámica en las relaciones sociales -se puede "cristalizar" un status, pero generando pautas que impidan o repriman la movilidad ascendente y descendente, como el sistema de castas en la India, o como en los sistema políticos autoritarios, en los que se actúa verticalmente, evitando que haya movilidad y margen de acción para el cambio- siempre estarían en el "tope" del sistema los mismos actores y los periféricos estarían "condenados" a la condición de tales. No obstante es evidente que muchos imperios han nacido y también han decaido y muchos Estados que antes no eran poderosos, pasaron a la condición de potencia relevante e incluso de superpotencia. Por dar algunos pocos ejemplos, podemos hablar de la decadencia del Imperio Británico y status actual de potencia intermedia, a la vez que EUA emergió de potencia intermedia a la condición de superpotencia mundial. Alemania y Japón, de poderes militares pasaron a paises subordinados la primera del poder de EUA y la URSS en forma dividida y Japón, de EUA, sin embargo actualmente son dos poderes económicos de primer orden y Alemania está unida nuevamente; la URSS de superpotencia, luego de su desinegración, pasó, como Rusia al rol de potencia intermedia; etc..

*

La resistencia presume estados o situaciones límite. No obstante, en gran cantidad de casos, la resistencia está latente, no se manifiesta en una acción por falta de organicidad o de posibilidad. Letonia, Estonia o Lituania, frente a la URSS poco y nada podían hacer. Su "liberación" como Estados resultó no de su resistencia sino de la desintegración de la URSS por otros motivos, aunque la resistencia en estas naciones estuviera latente. Por otra parte, las nacionalidades que terminaron desintegrando al Estado yugoeslavo y se encuentran enfrascadas en una guerra civil, provocaron una resistencia al estado de cosas, pero su grado de organicidad es prácticamente inexistente. En cambio, en el caso de la Revolución Francesa de 1789, hubo un desarrollo intelectual que favoreció y alimentó la Revolución.

*
No obstante, es muy importante conocer cuáles son las características de funcionamiento del sistema, para poder deducir -cada gobierno al establecer los objetivos y las estrategias de política exterior debe hacerlo- cuáles son los "límites"-normas transformantes o líneas de "borde" o de control intra-hegemónico- dentro de los que se puede operar libremente, en el interior de un sistema -bipolar, multipolar- con determinadas caraacterísticas, sin que el sistema -léase quienes lo comandan- reaccione, impidiendo que se logre ese objetivo a través de diferentes medios, que pueden ir desde el bloqueo hasta la intervención directa.

PODER MATERIAL Y PODER POLÍTICO.

Hay que hacer una clara diferenciación entre el poder en términos "materiales" y en términos "políticos".

*

El poder -en términos "materiales"- es el desarrollado a través de los factores económicos o del desempeño militar.

*

El poder -en términos políticos- es el resultado de una "influencia psicológica" que un actor o actores ejercen sobre otro u otros. O dicho en otros términos, la conformación de los actos de uno o más actores, a los deseos de quien dispone y aplica su poder.

*

Ha habido una tendencia permanente -que incluso se le atribuye a Hans Morgenthau de manera totalmente equivocada, ya que pareciera que los autores que lo critican, como Raymond Aron o Keohane o Nye no hubieran leido lo escrito por Morgenthau- a reducir el poder político a la aplicación de la fuerza, o al menos a considerarlo igual a las amenazas hechas con éxito.

*

Los aspectos psicológicos del poder tienen que ver con que, tanto las personas, como las "agrupaciones sociales" -los Estados-Nación hoy, los feudos en su oportunidad, etc., así como las relaciones entre los grupos sociales- se relacionan naturalmente y pretenden de los demás, conductas o resultados que los favorezcan en sus intereses, haciendo uso de la "influencia psicológica", y no a través de la "imposición material", que procede -en el terreno militar-, toda vez que fracasa aquella.

*

Las relaciones sociales, en lo cotidiano, se basan en mutuas influencias y coincidencias, no en conductas materialmente contundentes. Toda vez que una persona desea algo de otra, un Estado de otro, no lo hace a los golpes o declarando guerras, sino utilizando su "influencia", sea ésta el carisma, la condición de indispensable, o la sensación psicológica de que, si no es satisfecha, los costos pueden ser mayores que los beneficios. Las acción material procede, cuando hay una impotencia de lograr los objetivos por medio de la influencia.

*

Desde ya que, sea por influencia o por imposición, se procura obtener un beneficio material, generalmente económico.

LA NATURALEZA DEL PODER.

La funcionalidad -manera en que satisface objetivos y necesidades, resuelve situaciones, mantiene el equilibrio- del sistema mundial depende del tipo de orden vigente el que, a su vez, depende de las características que tiene el sistema. Como características se entienden aquellos elementos que hacen que un sistema sea sólo igual a sí mismo. A diferencia de los empíricos, que buscan similitudes y regularidades, los sistémicos, como por ejemplo, Morton Kaplan, o Philippe Braillard, entre otros, buscan "diferencias", características propias, que permitan identificar a un sistema como único. De esta manera es posible conocer cuándo comienza el tránsito hacia otro sistema diferente, ya que aparecen ciertos elementos que son característicos de otro sistema y no del que está vigente. Por ejemplo, un sistema bipolar es cerrado, sólo admite dos miembros polares, mientras que el multipolar es abierto, admite más miembros polares, con el sólo requisito de que no atenten contra el equilibrio del sistema; las "alianzas" en un sistema multipolar son temporarias y "ad hoc" (al efecto para el que fueron creadas), no pueden ser "permanentes como en un sistema bipolar, porque sino no se podría mantener el equilibrio del sistema a través del balance de poderes entre los actores polares; etc.. Esto nos muestra que todo sistema no sólo funciona de acuerdo con ciertas características, sino también como una totalidad. Esto es importante, porque cada vez que se habla del sistema internacional, especialmente en política internacional, sólo se hace referencia a los actores polares y los hechos ocurren en el "tope" del sistema. Pareciera que en el resto del sistema, y particularmente entre los miembros periféricos no ocurriera nada que pudiera afectar, e incluso producir modificaciones al sistema en beneficio propio, como en el caso de OPEP, por ejemplo.

*

En un sistema bipolar, en el que el grado de "desentendimiento" entre los actores polares es muy alto -epicentro de la guerra fría-, las posibilidades de los miembros hegemonizados de llevar a cabo sus objetivos en el marco de cada bloque, son ínfimas, sin que cada actor polar reaccione y aplique algún tipo de sanción al miembro rebelde, presumiendo que corre peligro su seguridad o sus intereses económicos o los de sus aliados.

*

En el contexto de la coexistencia pacífica, que implica un mínimo de entendimiento en determinados aspectos puntuales por parte de los actores polares de un sistema bipolar, es más probable que los miembros hegemonizados tengan un mayor margen de acción para el logro de su objetivos.

*

En un sistema multipolar en el que, la pugna ideológica no es el factor central de relacionamiento, las posibilidades de los miembros periféricos para llevar a cabo sus objetivos, aumentan considerablemente.

*

Todas estas características son fundamentales para establecer las bases de un proyecto de país y los objetivos de relacionamiento a nivel mundial. Es importante conocer el margen de acción máximo, sin que haya sanción; los aliados con los que se cuenta y también quiénes disputan nuestros mismos objetivos.

*

Si bien las necesidades básicas son las mismas a lo largo de todas las épocas: necesidades materiales-comida, vivienda, vestido, etc.-, de seguridad, de organización; los factores y elementos que componen esas necesidades en cada época varían. Como dice Morgenthau, siempre nos guiamos por el interés. Es el objeto de interés el que varía, aunque la conducta basada en el interés sea la permanente.

*

El desarrollo tecnológico, la evolución cultural, la educación, son factores de cambio, aunque esencialmente las relaciones sociales siguen siendo de cooperación y conflicto.

*

Mientras estuvo vigente el sistema multipolar (1815-1914), el poder como "variable crítica" se centró en el control de los espacios geo-económicos periféricos (colonización y neo-colonización) con el fin de tener materia prima para la Revolución Industrial, mano de obra esclava o barata y dominar áreas estratégicas. Además, se utilizó para controlar los mares, con el objeto de controlar las rutas comerciales y los mercados. El poder económico creció apoyado -logísticamente- por el poder estratégico-militar. El "paradigma" central era la "Revolución Industrial".

*

Por el contrario, en el sistema mundial bipolar, vigente entre 1945/47 -fin de la segunda guerra mundial (1945) y principio de la política de contención al comunismo o Doctrina Truman que dio lugar al inicio de la guerra fría (1947)- y 1985/89/91-Reikiavik (1985) o fin de la segunda guerra fría o inicio de la segunda postguerra fría. Caída del muro de Berlín (1989) o fin de la segunda postguerra fría -hubo una primera postguerra fría a partir de la era Kennedy-Kruschev que con vaivenes y dificultades llegó hasta el inicio de la segunda guerra fría iniciada por Reagan que quiso repetir la Doctrina Truman de contención al comunismo a través de la "guerra de las galaxias" e inicio del postbipolarismo; (1991) desintegración de la URSS-, el poder como variable crítica tuvo como objetivo central, la seguridad de las grandes potencias y el control ideológico de los subordinados, en la pugna Este-Oeste. El desarrollo económico, se orientó a apuntalar y darle ventaja comparativa y competitiva, en el terreno estratégico-militar, a cada una de las dos grandes potencias frente a la otra, en su pugna por la supremacía, particularmente mediante el desarrollo tecnológico misilístico y espacial, y el de las grandes computadoras. La economía estuvo prácticamente al servicio del objetivo de cada una de las superpotencias, gastándose cifras inimaginables -que terminaron siendo la causa de su ruina económica en beneficio de un poder económico creciente en Europa, centrado especialmente en Alemania y en Asia, especialmente en Japón y los denominados Nic’s o tigres asiáticos- en desarrollar tecnologías militares de defensa y destrucción mútua. El "paradigma" que imperó estuvo centrado en la problemática de seguridad basada en la pugna ideológica Este-Oeste.

*

La decadencia del sistema bipolar se debe a causas múltiples, que podrían remontarse a principios de la década de los ‘70, con la declaración de la inconvertibilidad del dólar en oro por el presidente Nixon en 1971 -poniendo en tela de juicio los acuerdos de Bretton Woods de 1944-, siguiendo con el impacto provocado por la OPEP en 1973 y un segundo impacto en 1979, acompañados por el inicio del "desplazamiento" del eje económico hacia la región del "Pacífico" -ventajas comparativas y competitivas en el desarrollo tecnológico e industrial particularmente Japón y los Nic’s asiáticos-, lo que se fue consolidando en los ’80. La crisis de la deuda iniciada en 1982, terminó de completar el cuadro, saliendo al ruedo las transnacionales, especialmente las financieras, como actor relevante. En la década de los ‘70 eran una especulación académica; en los ‘80 se transformaron en una realidad poderosa.

*

Entretanto, los líderes de las dos superpotencias seguían concentrados en su pugna estratégico-militar, gastando más de lo que sus economías podían resistir. Confirmación de que el poder militar no es absoluto, ni es el único ni el más efectivo.

*

Esto debe analizarse complementariamente, con el "recalentamiento" de las economías de una y otra superpotencia, concentradas en el desarrollo de tecnología y producción de armamentos y en la carrera espacial; recalentamiento que se profundizó con el inicio de la denominada "segunda guerra fría" provocada por Reagan hacia fines de los ‘70 -reviviendo la Doctrina Truman-, en la creencia de que el futuro del mundo seguía girando alrededor del conflicto ideológico Este-Oeste, y lo económico era una variable manejable.

*

El obnubilamiento de ambas dirigencias respecto de lo que estaba pasando en el resto del mundo -Asia y Europa-, particularmente en el terreno económico, y la obcecación en la pugna estratégico-militar, ha sido el principal desencadenante del declinio del bipolarismo. El sello final lo puso la Perestroika y el Glasnost de Gorbachov, que en vez de modificar la inserción y el relacionamiento de la URSS en el mundo, derivó en su desintegración, aprovechada en beneficio de su propio poder por Yeltsin.

*

La decadencia del bipolarismo, muestra la desintegración de la URSS como actor -aunque queda el interrogante de qué pasará en el mediano y largo plazo con Rusia-; la decadencia de EUA, al menos como actor que tiene el monopolio del poder mundial, y la emergencia de nuevas potencias de rango mundial, como Japón y Alemania.

*

No cabe duda que la URSS perdió la guerra fría, pero no por ello la ha ganado EUA. El ex presidente Nixon, entre otros, ha declarado esto.

*

En el sistema internacional que emerja de la resultante del proceso de "polarización" que se viene dando, el eje del poder, pasa por el control de los procesos científico-tecnológicos. No cabe duda que la materia prima más importante hacia el futuro es la "materia gris". El saber, el conocimiento -no confundir con información. La información per se no da poder, si no existe capacidad de analizarla y explicar qué está pasando y por qué- es el factor más importante, aún más que los productos industriales. El saber aplicado a la "gestión" -es más importante saber "cómo" hacerlo que lo que se tiene que hacer; la "tecnología de los procesos" supera a la "tecnología de productos"- es la nueva forma de utilización del conocimiento. El "paradigma" hacia el que se orienta el nuevo sistema gira alrededor del segmento "científico-tecnológico". Este sistema girará alrededor de nuevas situaciones que ya están emergiendo y lo están condicionando.

*

Entre otros temas están:

1. La convivencia entre un proceso de globalización, de frangmentación y, entremedio, la regionalización;

2. La reestructuración del Estado, con un mayor rol de las ONG’s;

3.. Un proceso creciente de transnacionalización de las relaciones mundiales;

4. Una mayor vigencia de los derechos humanos, debido fundamentalmente al rol de las ONG’s, más que al Estado;

5. Continuidad y profundización del conflicto Norte-Sur;

6. Disminución de la capacidad reguladora de los organismos internacionales, entretanto el nuevo régimen y orden mundial no alcancen vigencia real;

7. Un proceso de expansión demográfica y de migraciones que generarán conflictos entre el Norte y el Sur;

8. Una creciente importancia de lo ecológico y el medio ambiente, merced, especialmente a las ONG’s, más que a los Estados; generándose obligaciones para estos, de manera transnacional;

9. Creciente desempleo con crisis social, tanto en el mundo industrializado, como en el "Sur";

10. Transformación radical de valores y creencias a nivel mundial.

PODER Y CAPACIDAD.

El poder, implica dominio, preponderancia; la capacidad, una facultad, una habilidad.

*

El poder es una cuestión relativa -se mide en relación con otros-, la capacidad no. Es un concepto asbsoluto.

*

EUA y la URSS estuvieron balanceados aproximadamente en sus capacidades durante todo el período que fue del ’45 a los ’80. Mientras este balance se mantuvo, el poder de cada uno respecto del otro fue prácticamente nulo, pese a que las capacidades eran suficientes como para hacer desaparecer al otro varias veces. Las mayores capacidades, no necesariamente implican un mayor poder.

*

En algunos casos puede darse una correlación invertida entre poder y capacidad. La debilidad en la capacidad en un país pequeño, puede transformarse en un elemento de fuerza contra el país poderoso. El caso de la crisis de los rehenes de Irán es un ejemplo, en el que el Ayatolah Kohmeini, mantuvo prácticamente en jaque al gobierno norteamericano de Carter durante un año -modificación de las "relaciones verticales" de poder, maximizando las "líneas de control intra-hegemónico" o "normas transformantes"-, a tal punto que a éste le costó la posibilidad de la reelección y al partido Demócrata el continuar en el poder.

*

La posesión de recursos naturales como elemento "tangible" de poder en términos de capacidad, no necesariamente es un determinante del poder.

*

Muchos paises que carecen de recursos naturales, como Japón, por ejemplo, pudieron paliar esta carencia a través del desarrollo tecnológico.

*

Por otra parte, mientras los Estados árabes y otros africanos y latinoamericanos, fueron incapaces de coordinar sus políticas petroleras hacia el mundo industrializado, sus abundantes reservas de este recurso natural -que, además, no manejaban, sino las empresas extranjeras que lo explotaban- no significaron tener un poder. A partir de 1973, merced a una actitud coordinada, provocaron un embargo petrolero que les dio, repentinamente, un poder imponente en el escenario mundial -modificación de las "relaciones verticales" de poder, alterando incluso las "reglas" en la estructura-, a tal punto que provocaron una gran crisis en el mundo industrializado y el inicio de una revolución tecnológica, particularmente en el terreno de lo energético.

*

Cómo utilizaron o dispusieron de este poder -en este caso particular-, los paises miembros de la OPEP (Organización de Paises Productores y Exportadores de Petróleo), ya es otro tema de discusión, en el que tiene que ver cómo administran el poder para alcanzar una mayor autonomía de desempeño internacional, que no sea temporal y provisoria, como la que en última instancia tuvieron. No hubo clara conciencia de que el "impacto" provocado por la OPEP, produjo un cambio importante, generando una nueva "distribución" -difusión- del poder econnómico mundial, volviendo "vulnerable" al sistema económico del mundo industrializado.

*

Los países de la OPEP generaron una "alianza estratégica de medios" (un producto escaso y estratégico como el petróleo), que no derivó en una "alianza estratégica de fines"(cuál es el el objeto de la alianza, más allá de buscar el aumento del precio del producto), ya que, independientemente del impacto provocado, no adoptaron conductas coordinadas como para maximizar sus posibilidades en el contexto mundial y modificar su status quo -los Nic’s asiáticos desarrollaron un "nacionalismo de fines o resultados" sin que medien alianzas, y actuaron "subrepticiamente"-. Por otra parte, los miembros de la OPEP eran países, cuya único elemento en común era el petróleo, ya que sus sociedades y culturas eran bastante dispares. Además, los ingresos multimillonarios que recibieron como consecuencia del impacto, en vez de utilizarlos para el desarrollo científico y tecnológico, la educación, la industrialización, y todo otro factor coadyuvante a modificar en términos reales el status de estos países -los Nic’s asiáticos utilizaron el ahorro interno y los ingresos con este fin-, mayoritariamente se utilizó con fines especulativos e incluso se fue en corrupción. Los fondos se depositaron en bancos que fueron los que verdaderamente los manejaron (salieron a prestarlos para conseguir rentabilidad), en vez de los gobiernos, mediante la planificación de su desarrollo. El caso OPEP es la demostración de que se pueden llevar a cabo estrategias para provocar impactos suficientes como para modificar el status internacional de países de la periferia, pero también para tomar conciencia de que, aún teniendo una cantidad importante de fondos a disposición, no se alcanza el desarrollo, si no hay un proyecto concreto de autonomización

*

No sólo no hubo clara conciencia del poder de que se disponía, sino que además, el mundo industrializado pudo recuperarse en menos de una década desasrrollando tecnologías energéticas alternativas, aunque se detonó otra crisis a partir de 1982: la de la deuda, que inmediatemente supieron relanzarla hacia el tercer mundo para que éste se hiciera cargo. El mundo industrializado también está endeudado. 12 billones (millones de millones) de dólares es la deuda global del mundo industrializado, de los que le corresponden a EUA 5 billones.

*

En esto, desde ya, juega un papel muy importante la naturaleza del gobierno de los paises. Tiene que ver con la toma de conciencia de su dependencia; con saber cuáles son las ventajas comparativas de las que se dispone o podría disponerse en el mediano y/o largo plazo; con el conocimiento de cuáles son las verdaderas condiciones internacionales imperantes y dónde está realmente inserto su país y, por supuesto, con un proyecto de país. Proyecto de país autonómico o dependiente (con vistas a explotar al máximo esa relación de dependencia y ver, si en un futuro no lejano se puede orientar progresivamente hacia la autonomía).

*

Los gobiernos, independientemente de que sean democráticos o dictatoriales -y de las bondades o desastres que conllevan- si carecen de "direccionalidad" de nada sirven para potenciar al país. No tiene ningún valor un gobierno que desprecia sus propios potenciales científico-tecnológicos, o que se vanagloria de sus recursos naturales, pero no los procesa o industrializa.

*

También tiene que ver el "carácter nacional" o, en otros términos, la predisposición de una Nación -no de un gobierno en particular- a realizarse y alcanzar objetivos de desarrollo y de mejor inserción internacional. Lo dicho, nada tiene que ver con el nacionalismo.

*

No obstante ello, el nacionalismo, como imagen de un pasado y un futuro, puede ser el "motor" para que una Nación retome su destino, desvinculándola del Estado que la oprimió más que satisfacerla en sus necesidades y aspiraciones. Ejemplo de ello, son Estonia, Letonia y Lituania en relación a la URSS. Las diferentes nacionalidades subordinadas al Estado yugoeslavo, que de una manera pacífica o traumática replantean su futuro destruyendo un Estado y recreando (o no) uno (o varios diferentes) nuevo.

RELACIÓN ENTRE PODER E IDEOLOGÍA.

La relación entre el poder y la ideología es compleja y multifacética:


a). La creencia en la "verdad" de una ideología puede precipitar su realización y convertirse en factor de poder. Por ejemplo, la convicción ideológica de la mayoría de los comunistas de que la victoria del comunismo estaba prescripta en la historia, aumentó en forma considerable el poder de la URSS y de China comunista.

b). En segundo lugar, la ideología puede asumir su propia autoridad, precisamente sus adeptos están convencidos de su validez metafísica. La ideología tiene la peculiar función de "justificar el poder transformándolo en autoridad".

*

La ideología encubre la expansión imperialista; pero también sostiene el comportamiento de resistencia frente a las conductas expansivas o impositivas de los dominantes.

*

Lo que ocurrió en estos años en la ex Yugoeslavia es un ejemplo de la resistencia a la conducta dominante de un Estado opresor interno, no externo -otro Estado-, una nacionalidad dominando por sobre otra haciendo uso del mismo Estado para ese dominio.

*

La resistencia es la oposición reactiva que, dentro de un "marco" -líneas de control intra-hegemónico o normas transformantes- establecido por el sistema -lease por quienes lo conducen-, ejercen -aunque no necesariamente, ya que pueden estar conformes con el status detentado o su élite dirigente percibir que la situación vigente es ventajosa- las unidades recipiendarias tratando de manejarse de la manera más independiente posible. La resistencia puede ser "inorgánica" u "orgánica". En este último caso, las ONG’s son un buen exponente. Ejemplos de resistencia pueden ser: Espartaco, liberando y creando un ejército de esclavos para resistirse frente a los romanos en el año 73 antes de Cristo; Jesucristo que subvirtió el orden de la época y generó una resistencia en base a su pensamiento espiritual; la Revolución Francesa (1789) frente a la Monarquía absolutista (hubo revolución gracias al pensamiento y direccionamiento intelectual de Voltaire, Diderot, Rousseau; Montesquieu; Condorcet); la "resistencia " especialmente en Francia durante la 2da GM; la resistencia de los ciudadanos de Buenos Aires frente a las invasiones inglesas en 1806; la "resistencia pasiva" promovida por Gandhi; la resistencia de los negros en EUA frente a la opresión y la injusticia de los blancos; la resistencia del grupo OPEP frente a las grandes empresas transnacionales y el mundo industrializado; y a la inversa, la del mundo industrializado frente al "impacto "OPEP; la resistencia de los procesos revolucionarios anticoloniales y descolonizadores en Asia y Africa posteriores a la 2da GM y especialmente durante la década de los ‘60; la resistencia de los negros en Sudáfrica con Mandela preso 20 años; la de pueblos oprimidos, como el haitiano frente a la dinastía Duvallier; la resistencia de las distintas "nacionalidades" en relación al Estado yugoeslavo; la de Estonia, Letonia y Lituania en relación a la URSS; el sandinismo frente a la dictadura somocista; la resistencia de Chechenia frente a Rusia; la de los "latinos" en Estados Unidos, con su marcha por los derechos civiles en el mes de octubre de 1996 por las políticas norteamericanas contra los migrantes y residentes latinos; etc. Debe considerarse que los "nacionalismos" frente a las conductas imperialistas o colonialistas, son una manera de configurar una resistencia.

*

Teóricamente ideología y poder se refuerzan mútuamente. Mientras la idea y la realidad tiendan a converger, la ideología permanecerá como un vasto manantial de poder. Quien no está con la ideología vigente, no sólo es "antisistémico" sino que, al pretender actuar contra ella, se transforma en un "subversivo". Cuando los gobiernos resultan antisistémicos, porque perjudican más que benefician a sus pueblos, con conductas dictatoriales o totalitarias, se transforman en "superversivos".

*

Sin embargo la realidad puede anular la ideología, ya que ésta puede perder la autoridad en función de una lógica propia de la realidad.

*

La Perestroika es un ejemplo de esto, ya que el crecimiento del poder militar soviético no podía ir más allá de su capacidad económica, en un mundo en el que los poderes emergentes reorientaron las relaciones hacia ventajas competitivas de carácter económico (v.gr.: Japón, la UNIÓN EUROPEA (UE), Alemania Federal, hoy Alemania unificada). Dentro de este mismo esquema está encuadrado el EUA de Reagan que, si no acordaba con la URSS en Reikjiavic (1985) el desarme, comprometía más de lo que ya estaba la economía norteamericana -300 mil millones dólares de déficit fiscal; 300 mil millones de dólares de déficit de la balanza comercial; 40 millones de pobres; 5 billones (millones de millones) de dólares de deuda externa- en la pugna con la URSS -70 mil millones de dólares de deuda externa; 50 millones de pobres, que están por debajo del salario mínimo de subsistencia equivalente a 56 u$s mensuales, según datos oficiales de julio de 1995- en la "guerra de las galaxias". La ventaja norteamericana sobre los soviéticos, estuvo en que contó con todo el bloque occidental como "colchón" -basado en el manipuleo de la tasa de interés, especialmente a partir de la declaración de inconvertibilidad del dólar en oro por parte de Nixon en 1971- para solucionar sus problemas económicos (financieros); "colchón" con el que no contó la ex URSS.

*

Desde una perspectiva ideológica, en el mundo sólo hay espacio para uno, y el otro debe desaparecer (en el mundo bipolar 1945/47 los ’80s: o EUA o la URSS, los dos juntos no) o ser destruido -Doctrina Truman de la "destrucción total" del comunismo esgrimida en 1947 e ideada por el teórico realista norteamericano, George Kennan, "contención del comunismo" y expresada en la Revista Foreign Affairs de julio de 1947, bajo el seudónimo de "Mr. X". Doctrina Stalin en el contexto soviético-. Desde una perspectiva política, las alternativas son múltiples y no tan tajantes. Ejemplo de ello, fue el mundo multipolar de 1815 a 1914, o el que se está perfilando actualmente, mediante una "Tríada", centrada no en el factor ideológico (que existe pero es de prioridad secundaria) sino en la competencia económica y especialmente científico-tecnológica.

*

Si se da una dicotomía entre ideología y realidad-no se condicen o ambas van en sentidos diferentes-, aquella comienza a erosionarse y a perder su autoridad. Sólo puede sostenerse a través de la coerción; pero cuando esta última también se debilita, entonces se da lugar a las "fuerzas centrífugas" que provocan una "atomización" de las unidades anteriormente reprimidas, como ocurrió con la URSS, que terminó "explotando" en 1991.

*

EUA ha demostrado dirigir sus recursos a la conformación de una "ideología universal", en contraposición con los intereses similares de la URSS; y para ello, ha llegado incluso a intervenir en los asuntos internos de otros Estados, aduciendo defensa de los ideales de universalismo democrático, privando de la libertad de autodeterminación a otras naciones.

*

Habría que ver hasta qué punto, la ideología liberal-capitalista, perdura frente a una realidad que, a diferencia de lo que se declama -particularmente a partir de la desintegración soviética-, muestra importantes retrocesos sociales y una profundización de la brecha, entre lo que se ha denominado desde hace décadas, el "Norte" y el "Sur".

*

Por el momento, el poder, en términos globales, se orienta en el sentido de la ideología vigente, con el agravamiento de que el transnacionalismo ha superado largamente al nacionalismo que, de todas formas sigue estando presente. Mientras la tendencia global se orienta hacia la integración, hay gran cantidad de paises que se están desintegrando -proceso de fragmentación-. Mientras algunos paises se preocupan por alcanzar determinado desarrollo económico o tecnológico, hay algunos que todavía no han superado sus conflictos territoriales, típicos del siglo XIX, aún pese al subdesarrollo y la pobreza en el que están sumidos y que deberían intentar resolver prioritariamente.

*

Esto resulta de que hay sociedades que se encuentran en el siglo XXI, otras que continúan en alguna etapa del siglo XX y algunas aún no han salido del siglo XIX o XVIII. Hay muchos paises -desarrollados y subdesarrollados- en los que conviven las tres.

*

No sólo los Estados están sometidos a cambios por el desarrollo tecnológico y la transnacionalización; también los actores transnacionales corren peligros. La incorporación de tecnología informática en el sistema bancario, amenaza con desplazar a los bancos mismos, ya que el usuario podrá servirse de manera directa. Las compañías de software podrían ofrecer servicios de finanzas personales y de transacciones. El ex-Presidente de la Reserva Federal de Nueva York, Gerald Corrigan, adviritió en la Conferencia Monetaria Internacional celebrada en Seattle (EUA), sobre el peligro que implica para el mundo financiero, el avance de la red tecnológica

EL USO INTERNACIONAL DE LA FUERZA COMO GENERADOR DE PODER.

Las fuerzas armadas, en el contexto militar, están vinculadas con la "amenaza", la "disuasión" y la "guerra". En todos los casos, con el objeto de influir en la conducta del oponente, o para alterar o preservar el status quo.

*

Las fuerzas armadas de por sí, no son sinónimo de poder militar. Ellas son un elemento para alcanzarlo. Son el medio para alcanzar tal poder en una situación particular en el que su empleo o amenaza de empleo, resulta en coerción o en la defensa o modificación del status quo. Según Klaus Knor, muchas variables intervienen en todo intento por alcanzar poder efectivo.

*

Hay un camino adicional en el cual las fuerzas armadas, o la fuerza militar de una Nación puede producir poder. Cuando el Estado "A" no escoge o aún considera una política que, su temor, podría derivar en la respuesta militar por parte del Estado "B". Aún cuando el Estado "B" no haga nada en este caso, su capacidad militar reputada y voluntad para usar la fuerza ha sido, no obstante, efectiva en restringir las alternativas de "A" para la acción. Esta reputación y voluntad pueden ser políticamente efectivas.

*

La amenaza envuelve riesgos, incluyendo el riesgo del desafío o del contra-ataque por parte del Estado objeto o por terceros Estados.

*

Vigencia de los objetivos que desencadenan el uso de la fuerza.

Algunos de los objetivos, que tradicionalmente eran considerados importantes para ir a la guerra, hoy han perdido interés.

1). Anteriormente eran considerados como puntos importantes para la guerra, los siguientes:

---El deseo de conquista territorial ha sido el motivo más poderoso para el uso de la fuerza a través de la historia.

---Razones de economía o de seguridad están entre los principales factores que han empujado a los gobiernos a conquistar o defender un territorio.

*

Previo a la Revolución Industrial, una expansión de las posesiones territoriales, significaba más control sobre la mano de obra y los recursos naturales, fuentes de aprovisionamiento, mercados y lugares para inversión.

*

En décadas recientes, las élites han comprendido gradualmente, en gran parte, como resultado de la economía moderna y la educación, que la principal fuente del bienestar nacional es en última instancia doméstica; por ejemplo, ahorro, inversión, progreso tecnológico y el mejoramiento de los recursos humanos. A la vez, proteger los recursos naturales del daño ecológico.

*

También comprenden que el comercio internacional y las inversiones no requieren de un control territorial. Hay un orden económico internacional -más allá de lo justo o injusto del mismo- que fomenta tal intercambio. Ejemplo de ello, son Suiza, Japón, Alemania, Suecia.

*

Hasta no hace mucho tiempo, la expansión y el control territorial también eran consideradas desde el terreno de la seguridad. Israel ha dado innumerables ejemplos de esto, al manejar la "doctrina de la seguridad nacional" desde la perspectiva de mantener "fronteras seguras" a partir de "intervenciones preventivas" en paises vecinos.

*

La expansión territorial significa más población, acceso seguro a recursos naturales y alimentos, que no pueden ser cortados en tiempos de guerra, y más espacio que el enemigo tiene que cruzar con el fin de alcanzar los centros de poder vulnerables.

*

Hoy en día, la población constituye un poder, más que por la cantidad o por su utilización militar, por su habilidad, por el desarrollo científico, intelectual, técnico y de creatividad.

*

La dependencia de recursos extranjeros durante una guerra, es importante, sólo si la guerra se extiende en el tiempo; pero aún así, existe una creciente diversidad de posibilidades de aprovisionamiento, incluso en forma artificial, merced al surgimiento de los "nuevos materiales" que reemplazan a gran cantidad de recursos naturales en forma más eficiente, así como a la biotecnología que puede producir alimentos -y otros productos- en laboratorio. Y en lo que hace a la seguridad territorial para evitar que el enemigo se encuentre cerca de los centros de poder vulnerables, el desarrollo de tecnología misilística muestra que el alcance ha crecido, no en proporción al territorio ocupado, sino al desarrollo tecnológico.

*

2). En la actualidad provoca desarrollo armamentista: a) los conflictos ideológicos; b) la unificación o la liberalización étnica; c) los objetivos de establecimiento, mantenimiento o modificación del orden mundial; d) las disputas sobre el establecimiento de fronteras o disputas territoriales (caso de Israel y el mundo árabe, y gran cantidad de paises latinoamericanos; incluso el caso de Rusia y China o las Islas Kuriles entre Rusia y Japón; etc.); e) las guerras civiles y la intervención por parte de actores extraños en las mismas, con el objeto de apoyar o derrocar régimenes políticos (hay numerosísimos ejemplos sobre este caso; entre los más recientes, el caso Nicaragua con la "contra" y la presencia de tropas norteamericanas en bases en Honduras; el apoyo de EUA en el conflicto de El Salvador; la intervención de EUA en Panamá para derrocar un gobierno que había sido anteriormente utilizado por el gobierno norteamericano; la cantidad de casos que tienen que ver con el apoyo de la ex-URSS y Cuba en Africa; etc.); f) Una combinación de los objetivos anteriores.

El valor declinante de la Fuerza Militar.

Las Relaciones Internacionales han venido experimentando -y aún continúa-, una transformación revolucionaria.

1) El balance de terror nuclear -vigente durante la guerra fría-, que se presumía que producía una seguridad estable, no puede utilizarse en gran escala entre Estados poderosos. Más aún, no puede utilizarse para generar "obediencia" en los paises periféricos. Los casos OPEP, así como la Crisis de los Rehenes de Irán, son ejemplos suficientes como para mostrar lo que quiero decir.

2) Las sociedades en general -aunque los gobiernos actúen de manera diferente-, se encuentran preocupadas en resolver sus problemas domésticos económicos y sociales, de cuya solución depende el bienestar nacional -o evitar crisis sociales inmanejables, aún con la represión-; por lo que los presupuestos nacionales no pueden orientarse de la misma manera en que lo hacían con anterioridad hacia el desarrollo militar.

*

La forma en que paises como la ex-URSS han entrado en una crisis que implicó su descomposición imperial y un gran atraso frente a otros Estados como Alemania o Japón, constituye un ejemplo contundente. También lo es el gran retraso económico y tecnológico de EUA provocado por el empecinamiento militarizante de gobiernos como el de Reagan y Bush. Ejemplos múltiples lo ofrecen paises del Tercer Mundo gobernados por dictaduras militares o civiles, impuestas o apoyadas por EUA o la ex-URSS, cuyo alto índice de represión para mantener un orden y favorecer los intereses económicos y de seguridad de las potencias hegemónicas, sumió a estos paises en el mayor atraso social, económico, tecnológico, etc..

3) La creciente y acelerada interdependencia internacional, especialmente en el terreno económico, es acompañada por el vigoroso crecimiento de fuerzas transnacionales y organizaciones, incluyendo corporaciones multinacionales; que disminuye la primacía de los gobiernos en las relaciones mundiales en favor de los actores privados, reduciendo en gran medida la importancia de las fronteras territoriales.

*

El clásico Estado-Nación basado en la soberanía militar, es crecientemente influido y dominado por aquellas fuerzas, a tal punto que hoy debemos replantearnos la definición de soberanía y todo lo que la acompaña y compone, como el concepto de seguridad, por ejemplo.

*

4) Los temas y problemas internacionales, están cada vez más vinculados con lo económico, social y ambiental, que genera negociaciones en las que el poder militar es irrelevante. Están más sujetas al poder económico internacional, y requiere un creciente manejo por autoridades e instituciones que trascienden las fronteras nacionales, no sólo como los organismos internacionales o los sistemas de integración, sino también las Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s) que crecientemente se ocupan de los intereses de grupos sociales, más allá del Estado al que pertenezcan y en creciente reemplazo de éste, que cada vez -merced al predominio del neoliberalismo- se retrotrae de sus funciones para con la Nación.

*

El mundo, acorde con estos conceptos, está siendo reformulado por fuerzas y visiones que generan nuevas formas de vida y relacionamiento.

*

Esto no significa que los conflictos se han terminado; ni siquiera que el desarrollo militar está próximo a desaparecer. El hecho de que hayan habido cambios en los causas de los conflictos, no modifica la raíz esencialmente conflictiva de las relaciones sociales, por ende, de las Relaciones Mundiales.

*

De la misma manera, la tesis que sostiene que la creciente interdependencia internacional y el crecimiento de los actores transnacionales y las instituciones, amenazan la existencia del Estado, tienen tanto de cierto como de postura ideológica.

*

Si uno se ubica en la década de los ’70, los paises del Tercer Mundo tenían mayoría de gobiernos que promovían el fortalecimiento del Estado, turnándose desde ya, con gobiernos que eran impuestos por las potencias hegemónicos, y que hacían que los Estados fueran manejados en función de sus intereses económicos y de seguridad, aunque esto no apuntaba al debilitamiento del Estado como tal. Igualmente en la actualidad, se observa que, aún en el mundo industrializado, la población demanda una mayor intervención de su gobiernos en temas en los que tiene que ver el rol del Estado, pese a que se propone a los paises periféricos que abandonen esos temas y los dejen en manos del sector privado en aras de una mayor eficiencia y de una disminución de los déficit fiscales.

*

No cabe duda, que este fenómeno no indica que el mundo va hacia la desaparición del Estado -en última instancia hacia la transformación del mismo-, sino que el sistema mundial incorpora nuevos actores -o emergen en él- (no estatales) que compiten buscando la mayor ventaja para sí, lo que en el juego natural de las relaciones implica la búsqueda del debilitamiento de los otros actores.

*

No cabe duda que circunscribirse a una etapa histórica para el análisis de los fenómenos mundiales, trae como consecuencia la posibilidad de errores de apreciación. Klaus Knorr se imagina un mundo que es como el de la década de los ’70, pero las circunstancias de los ’90 muestran orientaciones distintas. Esto no hace que uno u otro fenómeno sean el verdadero, sino que la historia sigue ciclos, que puede "recuperar" a posteriori según la conveniencia del sistema vigente. Hablo en términos estructurales, considerando que los cambios basados en los adelantos tecnológicos o culturales, siempre se ven reflejados como tales.

*

Teoría y realidad del Poder * Poder y desarrollo teórico.

La teoría está, por naturaleza, en contra del poder, sostiene Michel Foucault.

*

El orden es generado por los "representativos", que dentro del marco internacional son los actores que tienen más poder y pueden decidir cuales serán las reglas que predominarán -resultante del acuerdo y/o la pugna con otros poderosos y limitados por la resistencia de los hegemonizados/bles-. De esta manera, terminan generando el orden en nombre de todos los miembros del sistema internacional, y terminan siendo implícitamente autorizados a reprimir.

*

La "reforma" del orden, es planteada por quiénes están disconformes con el estado de cosas, y para ser alcanzada requiere, o de un contrapoder suficiente, o cuestionar el poder y la jerarquía vigente, deslegitimándolo.

*

La sanción o represión es "legitimada" por la capacidad "implícita" de reprimir, por ser generador de orden. El mejor ejemplo de lo que digo lo da el presidente norteamericano Wilson, que reprimió e intervino en nombre de la defensa de la democracia y de la civilización.

La ética del Poder.

No se puede hacer una división ética de lo que es el poder. Sí de la forma y el objetivo para el que uno lo aplica. La "ética política", a diferencia de la ética como moral, mide las consecuencias -positivas o negativas- de los actos para el grupo representado, más que el bien común de la totalidad.

*

Actuar en función de principios universales según su consideración abstracta, sin atender a los intereses de la Nación, y aún, descuidando las consecuencias para la misma, puede ser bueno desde el punto de vista de la ética como moral -ya que se actúa según los principios morales-, pero malo desde el punto de vista de la ética política. Esto no significa dejar de lado la moral en la política; sino atender o no perder de vista los intereses. Este es un tema muy discutido y bastante complejo. Sobre el particular sigo el criterio de Hans Morgenthau.

*

El poder sirve tanto como instrumento para lograr objetivos como para reprimir o imponer conductas. También puede ser un instrumento de censura o de rechazo frente a lo que se considere "transgresión".

*

El intervencionismo norteamericano en los casos Guatemala (indirectamente 1954), República Dominicana (directa y unilateralmente 1965), el bloqueo a Cuba, las presiones sobre Perú en la etapa de Velazco Alvarado, el intervencionismo en Chile en la etapa de Allende; las intervenciones a Grenada (tropas de desplazamiento rápido 1983), Panamá 1990; en Nicaragua (indirectamente a través de la "contra", conocido como conflicto de baja intensidad 1980-90); o en el caso de la URSS, sobre Hungría (1956 y 1958) y sobre Checoeslovaquia (1968) operaron como límites, parámetros o "normas transformantes" del sistema dadas sus características esenciales del funcionamiento; a la vez que fueron la manera de frenar, conjurar o eliminar "transgresiones" al orden generado por estas potencias "ordenadoras" del sistema bipolar.

*

Por último se puede pensar en el poder como el instrumento para la enunciación de la ley, como discurso de lo prohibido. En este discurso, no sólo hay una prohibición, sino también una "interpretación" de lo que se prohibe. En el caso de la "no intervención" en los asuntos internos y externos de otros Estados, en muchos casos, tanto EUA como la URSS han intervenido aduciendo que "su intervención" era para contrarrestar la "intervención" -a través de la influencia ideológica- de la potencia contraria. En última instancia, intervenían para "salvar" a ese Estado de un "mal mayor". Las "normas transformantes" de un sistema determinado -todo sistema tiene normas transformantes propias y diferentes de otros sistemas- son el marco implícito y/o explícito de lo permitido y lo prohibido en aras de la estabilidad y la protección del sistema.

*

Se presume que el "derecho" es la forma de coartar el poder. No obstante ello, requiere de poder para cumplir con su finalidad; sea esta la celebración de un acuerdo, la exigencia de cumplimiento de este acuerdo u otra norma, o la aplicación de sanciones por el incumplimiento. Mi opinión es que el derecho no coarta el poder, lo institucionaliza o intenta enmarcarlo a través de regulaciones.

*

Esto significa que el "derecho", como el "poder" no implican sólo algo "negativo", como aplicación de sanciones o represión. También implica algo "positivo", como acuerdos, logro de objetivos de mayor equilibrio social o político, de mayor justicia, etc..

*

No existen relaciones de poder sin resistencia.

*

Si la resistencia supera el marco previsible, entonces estamos frente a un proceso de "polarización" del sistema -mundial para el caso que nos ocupa-. Esto es lo que se observa en lo que denomino "transición intersistémica": no hay un sistema estable vigente, ya que el anterior se encuentra en decadencia o ha desaparecido como tal, y no existe nuevo sistema, ya que la estructura que lo sostiene aún no existe, está en proceso de configuración, a través de lo que denomino "polarización".

*

Si la resistencia se encuentra dentro del marco previsible; lo que significa que se respetan los "parámetros de cambio" para ese tipo de sistema, entonces nos encontramos frente al intento de reforma del sistema por parte de aquellos que se encuentran disconformes con el status que detentan.

*

Al hablar de "intento de reforma" del sistema, hago referencia a lo que se podría denominar "tendencias autonomizantes" o la búsqueda -en términos relativos-, de alcanzar una mayor autonomía de desempeño. Esto no significa que se logre tal autonomía, sino que se realiza el intento, alcanzando el éxito -en el corto, mediano o largo plazo, sujeto al tipo de metodología utilizada- dependiendo del grado de "viabilidad", o capacidad de acción -individual o mediante alianzas-.

La lucha por el Poder.

Cuando la lucha por el poder se centra en el eje estratégico-militar, es porque la variable ideológica tiene preponderancia, haciendo que esta lucha se vuelva total, en el sentido de no dar lugar a una "coexistencia", sino a la existencia -preeminencia- de uno u otro, pero nunca de los actores en pugna juntos. A su vez, las relaciones de los actores polares con los miembros de sus ámbitos hegemónicos son de muy baja permisividad a las conductas independientes, ya que no quieren dejar posibilidad de que el otro polo pueda encontrar un punto débil por el cual introducirse y avanzar para sacar ventaja.

*

El problema con este tipo de sistema en lo que hace a la relación polo-polo, es que la pugna no permite una victoria militar decisiva de un polo sobre el otro, particularmente por las características de la confrontación nuclear. Por lo que se definirá en el terreno económico, tal como ocurrió entre 1985/89/91.

*

En cambio, cuando la lucha por el poder se centra en el eje económico, la variable ideológica pierde prioridad, y la pugna entre los actores polares admite la "coexistencia competitiva". Además, las relación de los actores polares con los miembros de sus ámbitos hegemónicos está orientada a mantener y/o maximizar sus ventajas económicas, sin controles ideológicos cerrados que impidan las relaciones en "diagonal". Esto no significa que no exista una ideología -el liberalismo actual es un buen ejemplo- sino que esta no es el factor "catalisador" del sistema de relaciones.

*

El poder sobre los miembros hegemonizados se ejerce, fundamentalmente, a través del control de la exportación de productos, de los mercados -como espacios o a partir de la acumulación de stocks-, de los precios, de las inversiones, de los créditos, la asistencia económica, de su endeudamiento, etc..

*

La asistencia económica, por supuesto, trata de hacerse en forma directa, canalizando en los organismos internacionales el mínimo indispensable para la ayuda formal. De esta manera, se aseguran un control real sobre los paises que reciben la ayuda.

*

En muchos casos, la ayuda otorgada a los paises periféricos, fue recibida por la élite funcional a los intereses de EUA o la URSS y considerada como "reaccionaria" por la mayoría de la población; razón por la cual, generalmente se necesitó una alta represión para que pudieran gobernar. Esto dio lugar también a un alto índice de corrupción escudado en el poder.

*

Esta disfuncionalidad impidió que se implementaran proyectos autonómicos, ya que las propias élites no estaban interesadas en ello. Adoptaron un discurso autonómico, tanto local, como en los foros internacionales, pero mantuvieron conductas dependientes.

*

En contraste, la trasferencia masiva de fondos a determinados paises del "Tercer Mundo" a partir del "impacto" OPEP, le ha quitado control y espacio de poder al mundo industrializado sobre el mundo subdesarrollado. El problema es que esta transferencia no significó el inicio de un nuevo proyecto de inserción internacional de estos paises, sino que fue prácticamente "dilapidado" debido a la corrupción y a una pésima visión de la élite dirigente.

*

Actualmente, la asistencia favorece más al mercado y las ONG’s, que al Estado.

*

En general, las relaciones mundiales se orientan principalmente hacia el sector privado. Los actores transnacionales generan "potencia" y también "direccionalidad" en el sistema, buscando establecer reglas de funcionamiento que les convenga, por sobre los Estados.

*

El "cerebro" que los países han armado en sus aparatos públicos, para generar un desarrollo científico y tecnológico, se está privatizando crecientemente en la mayoría de los paises, siendo absorbido por consultoras, centros de investigaciones, fundaciones, ONG’s, etc..

*

La "etapa privada" va a mayor velocidad que la pública, en este proceso de transformaciones mundiales.

La Mecánica del Poder.

Cuando uno habla en términos de "mecánica", lo hace atendiendo a la manera en que quienes utilizan el poder, manejan los principios de aplicación para obtener beneficios según criterios de "verdad" imperantes, que los propios aplicadores desarrollan, con el fin de "convencer" a los que son pasivos de poder, que es el costo que pagan por posibles perjuicios mayores que recibirían; trayendo como consecuencia que esa mecánica, busca anular -y anula en la mayoría de los casos- toda conducta de resistencia, y posterga -o destruye toda posibilidad- los procesos que pueden llevar a una mayor autonomía.

*

En el conflicto Este-Oeste, los criterios de verdad operaron "horizontalmente" -en el "tope" del sistema- mediante acusaciones de "totalitarismo" por parte de EUA para calificar al comunismo soviético, o de "clasismo" o "dominación de clases" por parte de los soviéticos para calificar al capitalismo occidental.

*

Entretanto, se han utilizado "verticalmente", con el objeto de mantener un status quo frente a aquellos miembros al interior de cada bloque, que manifestaron un estado de disconformidad y procuraron resistirse. Inmediatamente son acusados de subvertir el orden y de poner en peligro la seguridad del bloque, operando todos los mecanismos correctores disponibles y las convocatorias a "reuniones de consulta" -al estilo Sistema Interamericano, mediante el TIAR o la Carta de la OEA- con otros Estados, con el objeto de legitimar la intimación y la intervención correctiva.

*

Lo importante es que, cualquiera sea la forma bajo la que se represente, siempre hay una forma de "dominación", de ejercicio de poder con el objeto de mantener el dominio sobre un grupo o una región, a fin de sacar ventajas o superar al opositor (mecánica de la lucha Este-Oeste en el sistema bipolar o de competencia por el control de espacios geo-económicos, de mercados, áreas de inversión, procesos industriales, etc., en un sistema multipolar).

*

La "mecánica" tiene que ver con el intervencionismo directo o indirecto; la utilización de la ayuda económica; el favorecer golpes de Estado para tener y mantener gobiernos funcionales, o gobiernos civiles dictatoriales que son funcionales a los intereses hegemónicos; el control de mercados; el control sobre los flujos financieros; el control sobre el desarrollo y/o la transferencia tecnológica, especialmente en áreas estratégicas; etc..

*

En el caso de un sistema bipolar, opera haciendo uso del factor central de "medición" de las conductas "amigo-enemigo" que es la ideología: estás conmigo o estás contra mí.

*

Cuando se habla en términos de ideología se está o de un lado o del otro, pero no se piensa en el "costo" que se paga por subordinarse a quien maneja esa ideología, sino en el "beneficio" que el dominante nos otorga por "protegernos" de caer en las "garras" del oponente.

*

La mecánica en un sistema multipolar, responde al mismo criterio, pero a factores diferentes de "medición" de las conductas.

*

En el marco de relacionamiento "interpolar" -"horizontal"- los vínculos son de "amigo-adversario". No se pone en tela de juicio la existencia del otro, sino que se compite para sacar el máximo beneficio impidiendo que el otro logre lo mismo.

*

En el marco del relacionamiento "vertical" polo-miembros hegemonizados o hegemonizables, al no operar la variable ideológica como factor "catalisador" del sistema de relaciones -tal como ocurre en un sistema bipolar-, ya que esta es secundaria -la ideología no desaparece; opera desde un ángulo distinto; lo distintivo, es que en un sistema bipolar, la variable ideológica no opera "globalmente", porque está en "pugna" con otra ideología; en un sistema multipolar, la ideología es "ambiental"; no hay ideología alterna, con capacidad convocante que se oponga: el liberalismo hoy por ejemplo-, los factores de "medición" de las conductas tienen que ver con el grado de funcionalidad a aquellos elementos que generan poder, en el terreno político-económico, que es donde fundamentalmente operan este tipo de sistemas: flujos financieros, sean inversiones (productivas o especulativas) o deuda; mercados; producción y procesos industriales; control de patentes y marcas; etc.; y desde ya, cómo operará el sistema político para que sea "funcional" a estos criterios -aquí es donde opera la variable ideológica ambiental-. Este último aspecto también es importante en un sistema bipolar, en el que la variable ideológica es central, ya que -en todos los casos- el sistema político debe ser funcional a la ideología -mundial o al interior del bloque- imperante.

*

Nadie aceptaría subordinarse conscientemente a un proceso que favorece el dominio, si no creyera que es el costo que se paga por el beneficio de no caer en algo peor, en el entendimiento de que existen sólo esas alternativas, por lo que se está escogiendo la "menos mala", ya que en ese escenario, bajo ese panorama, no es posible adoptar conductas "independientes", porque la estructura del sistema así lo establece y lo estableció desde el momento de la "configuración" (de poder) del sistema.

*

Por ello las potencias hegemónicas están "atentas" al tipo de gobierno que hay o se elige en cada país miembro de sus ámbitos hegemónicos/zables, a los efectos de que el equilibrio de su bloque no se desestabilice. Cuando se detecta un régimen adverso -Castro en Cuba, Allende en Chile, el sandinismo en Nicaragua, etc. en el bloque occidental; o en Hungría en 1956 a 1958 Imre Nagy; en Checoeslovaquia en 1968, Alexander Dubcek, en el bloque oriental- hay mecanismos directos, a través de reuniones de consulta, o mediante organismos de seguridad creados al efecto, como la OEA, el TIAR, la OTAN, el Pacto se Varsovia, entre otros, para actuar con celeridad y "estirpar" al régimen nocivo, o "aislarlo" del resto para transformarlo en inocuo.

*

Lo que hace que el poder se sostenga, que sea "aceptable", en última instancia, es a través de su "discurso".

*

Ese discurso tiene que ver con el régimen -en términos de confioguración de poder vigente- de "verdad" que impera en la sociedad: los tipos de discurso que acoge y que hace funcionar como verdaderos y falsos, el modo como se sancionan unos y otros, las técnicas y procedimientos que están valorizados para la obtención de la verdad, el estatuto de quiénes están a cargo de decir lo que funciona como verdadero.

*

La "verdad" está caracterizada por cinco rasgos históricamente importantes:

1) La verdad está centrada sobre la forma del discurso científico -su vigencia y su respeto- y sobre las instituciones que lo producen.

En lo paises del Tercer Mundo -del mundo subdesarrollado o en vías de desarrollo- el desarrollo científico es muy pobre y se le da poca o nula importancia -hablo siempre en términos de las ciencias sociales-. En la mayoría de los casos, las Relaciones Internacionales han sido monopolizadas por los miembros de las fuerzas armadas, que las han reducido a una mera interpretación geopolítica -o pseudo-geopolítica- particularizada en el conflicto Este-Oeste y en las hipótesis de conflicto con paises vecinos; por los abogados, que han reducido a la Política Internacional a un marco jurídico encerrado en el Derecho Internacional vigente; por los periodistas que la han reducido a las noticias "espectaculares" especialmente de carácter bélico, centrando sus análisis (?) en la información de coyuntura. Ahora los economistas reducen las Relaciones Internacionales a conceptos de mercado.

El grado de ideologización (o anti-ideologización deberíamos decir) ha hecho que esta ciencia estuviera vedada o limitada en cuanto a su desarrollo científico por parte de personas que pudieran poner en tela de juicio las interpretaciones del "establishment".

De esta manera, las Relaciones Internacionales, así como la Ciencia Política y otras ciencias sociales como la Sociología por ejemplo, no tuvieron desarrollo científico en los paises periféricos, por temor, por parte de la élites dirigentes, a que se pudiera escapar el control de sus manos y se desarrollaran pautas "subversivas" del orden que ellas controlan, o creen controlar, ya que su existencia -la de las élites dirigentes- y permanencia no se debe a razones autónomas, sino a que fueron puestas o autorizadas a instalarse y apoyadas por la potencia hegemónica o los factores de poder vigentes.

Como corolario de esto, el conocimiento de los hechos, procesos y fenómenos internacionales globales y la problemática externa de los paises periféricos son conocidos según desarrollos científicos -modelos- llevados a cabo en algunos paises desarrollados; hecho que no invalida la calidad de la ciencia, pero si la limitación en cuanto a la interpretación de los fenómenos que ocurren en la periferia, las causas y su posible solución.

Manteniendo el control del conocimiento, se puede mantener el control de los paises periféricos. Esa es la verdadera dependencia, mucho más importante aún, que la dependencia material. Y hay élites funcionales a este tipo de dependencia en los paises dependientes.

Control del conocimiento y élites funcionales a ese fenómeno, son requisitos sine-qua-non para la dependencia.

También es corolario de este punto, el hecho de que los "intelectuales" no son deseables -sí los pseudo-intelectuales- en sociedades como estas.

Cuando menciono a los intelectuales, no hablo de intelectuales "antisociales", que usan su conocimiento contra la posibilidad de desarrollo y la movilidad social, ya que estos son tan nefastos, como la dirigencia que impide que haya un desarrolllo científico en la sociedad.

2) Está sometida a una constante incitación económica y política. En otros términos, necesidad de la verdad tanto para el modelo económico como para el poder político.

Que en los paises periféricos está vinculada a un esquema de dependencia económica y a una concepción política que la favorece, en cuanto a su implementación y en cuanto a la presión necesaria como para que nada ni nadie se oponga a este esquema.

3) Es objeto, bajo diversas formas, de una inmensa difusión o de información cuya extensión es relativamente amplia en el cuerpo social, a pesar de algunas limitaciones estrictas.

Esta información, sigue los lineamientos indicados en los puntos anteriores, de manera tal de lograr, mediante su difusión, una conciencia "totalizadora" de la sociedad, como para que no haya posibilidad de que la concepción vigente tenga flancos débiles.

La forma en que los medios de comunicación masivos han evolucionado, hasta tal punto que se puede unir al planeta mediante una red de información, como ocurrió, por ejemplo, con la CNN durante la guerra del Golfo Pérsico a principios de 1991 -y en adelante, no sólo con esta red, sino otras, mayoritariamente manejadas por grupos transnacionales ubicados en EUA-, mostrando una verdad, la que EUA quiso mostrar. Hay otros casos, como la intervención en Panamá por EUA para derrocar a Noriega; el caso de la intervención norteamericana en Haití para reinstalar a Aristide; el desarrollo de la "Cumbre de Presidentes" en Miami en Diciembre de 1994, mientras que no fueron transmitidas la Cumbre de la APEC (Foro para el Comercio y el Desarrollo entre Paises del Asia y el Pacífico) celebrada en Indonesia por paises del Asia y el Pacífico, ni la Cumbre de Essex (Alemania) por paises de la Unión Europea, donde se trataron temáticas tanto o más importantes que en la Cumbre de Miami -se presume que de cada una de estas Cumbres saldrían algunos lineamientos básicos, reveladores de las tendencias en la "Tríada" sobre la conformación del orden mundial-, en fechas cercanas; etc..

También están emergiendo redes, como Internet que podrían dar mayor independencia al manejo de la información por parte de las personas. Esto haría más transparente al flujo de la información y menos dependiente de la voluntad -cualquiera que sea- de los gobiernos.

4) Es producida y transmitida bajo el control, no exclusivo pero dominante, de algunos aparatos políticos y económicos.

No creo necesario tener que explicar el significado de lo dicho en este punto. Cabe tanto para la verdad planteada por una y otra cabeza de bloque en la pugna ideológica Este-Oeste en el sistema bipolar, como para las concepciones económicas o los intereses de Estados, multinacionales y transnacionales en un sistema multipolar, por dar algunos ejemplos.

5) Por último, es la apuesta de todo un debate político y de todo un enfrentamiento social: las luchas ideológicas.

*

En la mayoría de los casos, las sociedades periféricas viven bajo tal grado de represión, que el debate político -no hablemos de un debate ideológico, ya que sería un gran logro- es prácticamente imposible, y seguramente considerado como un hecho subversivo.

*

En realidad, los problemas políticos de los intelectuales, especialmente en las sociedades periféricas, no son problemas que deban considerarse en términos de ciencia/ideología, sino en términos de verdad/poder.

*

El problema principal, entonces, para sacar a los paises dependientes del estado en que se encuentran es, además de tomar conciencia de que se es dependiente, establecer las bases de cómo cambiar el "régimen de producción de verdad" haciéndolo operar en beneficio de una ruptura de la dependencia.

*

Esto significaría desligar al régimen de verdad, de la hegemonía social, económica, cultural, política, en el interior de los cuales funciona en beneficio de los grupos que lo controlan -en vez de la sociedad-, que son, a su vez, controlados por los hegemones y los factores de poder.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

COMPOSICIÓN DEL PODER.

El poder es un término "multívoco" que no puede ser conceptualizado de una única manera. Siempre se dan relaciones de poder, diferenciándose por el predominio e intervención de factores predominantemente ideológicos -modelo guerra fría- o predominantemente políticos. Cuando hablo del relacionamiento mundial en términos de predominio de factores "ideológicos", considero que las relaciones Polo-Polo se basan en el concepto "amigo-enemigo" donde predomina la "destrucción mutua". Al hablar de predominio de los factores "políticos", considero que las relaciones Polo-Polo se basan en el concepto "amigo-adversario"; no está en tela de juicio la existencia del otro, aunque compitan por hegemonizar áreas.

*
Para tener una lectura "totalizadora" de las relaciones de poder, deben observarse tanto las que se establecen a nivel interpolar, "horizontalmente", como las que se llevan a cabo "verticalmente" entre los polos y los miembros hegemonizados/hegemonizables, hacia "abajo" -proceso de dominación- y hacia "arriba" -proceso de resistencia-.

*

Tanto en el nivel "horizontal" como en el "vertical" el ejercicio de poder de uno, presume el de "contrapoder" por parte del otro o los otros; sea para "polarizar" entre actores polares o para resistirse por parte de los no polares y de los "hegemonizados/hegemonizables".

*

Previo a la conformación del orden mundial, incluso del sistema, las "relaciones" entre las unidades componentes del sistema -las más capaces y poderosos-, están dadas por una "interacción" basada, fundamentalmente en la "pugna" por establecer las "reglas" del juego en cada uno de los "segmentos" en los que existen relaciones, a fin de imponer el "régimen" que deberá imperar. La pugna no implica necesariamente guerra o conflicto, sino búsqueda de una mayor ventaja por sobre el resto de los actores "polares" (los que polarizan). Los "segmentos" a los que hago referencia tienen que ver con las áreas con las que generalmente se dan las relaciones en el sistema mundial: segmento financiero; comercial; industrial; científico-técnico; de la producción, distribución de las armas; la realización de alianzas militares; etc. A esta interacción, basada en la "pugna", la denomino proceso de "polarización" entre los actores estatales o no estatales (transnacionales). Los actores que predominen, serán los que "controlen" al sistema o "polos".

*

¿Cuáles son los límites del contrapoder? ¿De qué manera se ejerce para que sea efectivo?

RELACIONES HORIZONTALES Y VERTICALES SEGÚN TIPO DE SISTEMA.

Como se observa, los "sistemas políticos" -que son una "variable" dependiente del sistema y el orden resultante-deben ser "funcionales", en este último caso, a las problemáticas de "seguridad" planteadas por la pugna ideológica entre los actores polares, so pena de ser "intervenidos". Ejemplos de lo dicho, abundan. Intervención de EUA en forma indirecta, en Guatemala (1954), ya que el gobierno norteaméricano consideraba que el gobierno reformista de Arbenz era una "cabeza de puente" para el avance del comunismo en América. Intervención de EUA en República Dominicana (1965), con la excusa por parte del gobierno de Johnson de defender a ciudadanos norteaméricanos (Corolario Theodoro Roosevelt a la Doctrina Monroe), para luego reconocer que la situación interna en ese país, podía degenerar en una "nueva Cuba". Lo mismo puede decirse en el marco del bloque oriental, para las intervenciones soviéticas a través del Pacto de Varsovia en Hungría (1956-58) y en Checoeslovaquia (1968).

*

La pugna entre EUA y la URSS durante todo el período del sistema bipolar, pero particularmente durante la guerra fría, fue una pugna por el control o el dominio para establecer e imponer al resto de los actores, las normas esenciales de la "organización mundial". Cuando hablo de "organización mundial", no estoy hablando de Naciones Unidas, sino del tipo de orden que debe imperar, según la ideología que ostenta cada actor polar.

*

En un sistema "multipolar", el orden es la resultante, generalmente, del vínculo entre el eje político y el eje económico. La variable ideológica no es preponderante -pero no "desaparece", no hay "fin de las ideologías"; si llegara a emerger en el futuro mediato, un sistema basado en la pugna por la supremacía, la ideología (cualquiera sean los valores que la sostienen) volverá a jugar un rol preponderante-. Los conflictos están vinculados a problemáticas de carácter económico: control de espacios territoriales, continentales y/o insulares; de materia prima; de mano de obra esclava o barata; de mercados; de procesos científico-tecnológicos; etc..

*

La actitud de las potencias rectoras, en relación con los Estados menores, es "colonial", ya que predomina el interés por el control "espacial", de los recursos naturales, así como de los mercados.

*

La conducta de las potencias europeas en relación a Africa y Asia a fines del siglo XIX y gran parte del siglo XX; la de Inglaterra en relación a Sudamérica en forma neocolonial o la de EUA en relación a Centroamérica y el Caribe español (siglos XIX y XX), o en 1990-91 en relación al conflicto en el Golfo Pérsico, provocado por la "percepción" del gobierno norteamericano sobre la invasión de Irak a Kuwait, son ejemplo de lo dicho. EUA adoptó, en relación a paises como Vietnam, u otros caribeños o centroamericanos -como Grenada o Nicaragua, por ejemplo- conductas "hegemónicas", ya que se trataba de la potencia rectora del bloque occidental, en forma indiscutida.

*

Sin embargo, la conducta de EUA en el Golfo Pérsico, nada tiene que ver con la de un actor hegemón -no hay problema de seguridad o conflicto ideológico a dirimir o solucionar-, sino con la de una potencia colonial que procura ejercer una ventaja comparativa desde el punto de vista militar, a la vez que monopolizar el control sobre el petróleo en relación al resto de las potencias económicas con las que tiene que competir. Este puede ser un buen instrumento para ir a la "mesa de negociaciones" del orden mundial y esgrimirlo como elemento de "canje" frente a ventajas que otros tienen, particularmente, en el eje económico, y que EUA no tiene, al menos en paridad de condiciones.

*

En un sistema multipolar, el orden se basa en el equilibrio o balance de poder. Las alianzas son temporarias, son ad-hoc (al efecto). Se celebran sólo en el caso de que sea necesario el "restablecimiento" del equilibrio "roto" por algunos de los miembros polares del sistema. Si las alianzas fueran "permanentes", se anularía la "regla del balance para el mantenimiento -o restablecimiento- del equilibrio" y la existencia del sistema peligraría. La seguridad es individual. Depende de cada uno de los miembros polares del sistema; dado que no se pueden conformar "bloques de seguridad colectivos" en aras de poder mantener el equilibrio y contrabalancearlo permanentemente. El interés que tiene el gobierno norteamericano porque la OTAN cumpla con la función de "policía mundial" liderada, desde ya, por el propio EUA,va en contra de esta regla. No obstante, por más que mantenga el nombre de OTAN, no puede continuar con la estructura hecha para el época de la guerra fría. Deberá adaptarse y ser tan flexible como el nuevo sistema lo exija, especialmente porque se basa en el vínculo del eje político con el económico, y el eje estratégico-militar cumple con la función de "servicio" de ese vínculo vigente

*

Ejemplo de las características dichas, fue el sistema multipolar imperante entre 1815 (Congreso de Viena en el que se pactó el equilibrio político imperante durante la existencia de ese sistema) y 1914, 1ra G.M.. Estas mismas características se vienen "asomando" desde los ’80, en que los sistemas de seguridad colectivos comenzaron a perder vigencia. La OTASE (Organización del Tratado del Sudeste Asiático), perdió vigencia a partir de la "paz" de Vietnam en 1975. CENTO (Organización del Tratado de los Países del Centro; antiguo Pacto de Bagdad) perdió vigencia a partir de la guerra entre Irán e Irak. ANZUS (Australia, Nueva Zelandia y EUA), perdió vigencia a partir de la denuncia hecha por Nueva Zelanda de este tratado. El TIAR perdió vigencia a partir de la guerra de las Malvinas en 1982. La OTAN fue objeto de desentendimientos en diversas oportunidades, entre los "aliados" europeos y EUA. Por su parte, el Pacto de Varsovia perdió vigencia luego de la Cumbre de Reikjavick y el proceso de creciente nacionalismo en el bloque oriental, especialmente a partir de 1990/91. Pero no sólo hay que anotar estos elementos. Con el conflicto del "Cuerno de Africa" por ejemplo, EUA pidió a Kenia, autorización para establecer "bases temporarias" a fin de poder actuar en la zona. Esta es una característica propia de un sistema multipolar, no de uno bipolar.

*

Contrariamente, en un sistema bipolar, no se puede alcanzar un "orden global" sino dentro de cada uno de los bloques, hegemonizados por cada uno de los actores polares en pugna -si hubiera "entendimiento" en vez de pugna entre los actores polares, se trataría de una "diarquía"-. Las alianzas son permanentes y la seguridad es colectiva.

*

No existe un "poder legislativo" -un Parlamento- a nivel internacional. Los que deciden en nombre de los actores -los que "gobiernan" los Estados; organismos internacionales; empresas multinacionales; actores transnacionales- actúan como "colegisladores" pero, estos actores son individualmente responsables de la aplicación y cumplimiento de las normas acordadas.

GENERACIÓN Y APLICACIÓN DEL PODER



La generación y la aplicación del poder debe verse tanto en términos de la "estructura global", como en una o varias "áreas temáticas" diferenciadas.

*

Hasta ahora hemos estado trabajando con el concepto de "ejes básicos de relacionamiento mundial" divididos en "segmentos".

*

En principio, los actores polares, ejercen poder "globalmente", generando "reglas" en todas las áreas temáticas o segmentos de relacionamiento.

*

No obstante, si tomáramos cada uno de esos segmentos, veríamos que tienen una modalidad propia de generación y aplicación de poder. La manera en que opera el poder en el segmento financiero, es diferente de la manera en que lo hace en el comercial, en el científico-tecnológico, o en el de la seguridad militar.

*

La pregunta es: ¿el poder es aplicable "globalmente", independientemente del "segmento" de donde provenga? Por ejemplo, ¿por qué el poder militar norteamericano no resolvió el conflicto provocado por los paises de la OPEP al mundo industrilizado, en 1973? La capacidad militar norteamericana -única intacta hasta el momento- ¿es suficiente para competir con el poder económico-tecnológico de paises como Japón y Alemania y seguir jugando un papel de superpotencia mundial? ¿La capacidad militar de Rusia que equivale a la norteamericana, podría resolver los problemas económicos que tiene?; etc..

*

¿Es "canjeable" el poder de un segmento para ser aplicado a situaciones o aspiraciones en otros segmentos? ¿Se puede "construir" poder a partir de un segmento hasta alcanzar poder "global"? ¿Podrían haber construido poder "global" los paises de la OPEP, a partir del beneficio financiero provocado por el "impacto" generado en 1973? El poder económico-tecnológico de que disponen actores como Japón o Alemania, ¿puede transformarse en "poder global" dándoles a estos Estados capacidad polar?

*

Podríamos introducir un nuevo interrogante, que nos derivaría en otra forma de conceptualización del poder, sin que se niegue la anterior: ¿se puede no ser pasible de poder? ¿Puede un Estado -persona o grupo social- liberarse del poder de otro o no estar subordinado al poder de otro? En principio sería factible, si se considera el ejemplo de política "pendular" del Egipto de Nasser frente a las dos superpotencias, de la misma manera que la India de Nehru. Aunque ésta no se puede considerar como la única manera, ni como el modelo.

*

Cuando un Estado no necesita lo que otro tiene, no está subordinado a la influencia del otro. Esto significa rehusarse a ser receptor de poder. ¿Es esto factible? ¿En qué medida?

*

Además, deberíamos hacer una diferencia entre el "poder relacional", en términos de capacidad de cambiar los resultados o de afectar la conducta de otros dentro de un régimen determinado -esto es sin modificar el régimen- y el "metapoder", o capacidad de cambiar las reglas del juego -modificar el régimen vigente-.

*

Los resultados pueden cambiarse tanto alterando los recursos de los que disponen los actores individuales, como cambiando los regímenes que condicionan la acción. Japón y Alemania, haciendo uso del "poder relacional" cambiaron y alcanzaron objetivos importantes, dentro del régimen vigente. Los paises de la OPEP, a través del "metapoder" modificaron el régimen en varios segmentos del "eje" económico.

*

El "poder relacional" acepta las metas y las estructuras institucionales existentes. El desafío es lograr metas de manera eficiente, dentro de ese contexto. Un ejemplo es la negociación de la deuda externa, siguiendo los criterios establecidos por la banca transnacional acreedora, el "Club de París", las reglas del FMI y los requisitos del Plan Baker/Brady. De la misma manera los acuerdos de "Stand By" que los Estados celebran con el FMI, donde procuran sacar las máximas ventajas, sin modificar el régimen vigente. Igualmente las relaciones de intercambio entre el mundo industrializado y el mundo subdesarrollado en lo que hace al intercambio de recursos.

*

El "metapoder" rechaza las metas y estructuras institucionales existentes, promoviendo nuevas metas -mejorar los ingresos por parte de los paises petroleros a partir de la modificación del precio- e incluso nuevas instituciones -los paises del tercer mundo promoviendo un Nuevo Orden Económico Internacional (NOEI) más justo-. Entra en este concepto la cantidad de asociaciones creadas sobre otros productos, como hierro, bauxita, banano, café, azúcar, etc..

*

Analizaré la problemática del poder a partir de tres perspectivas teóricas: A) Poder y contrapoder; B) Poder en términos de "estructura global" y poder por "áreas temáticas", y la "construccion del poder relacional o del meta-poder"; y C) La "autonomía" o el "poder sobre sí mismo".

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

PODER y CONTRA-PODER.

Resulta importante considerar que todo poder puede encontrar un "contra-poder" -v.g.: EUA vs. URSS o a la inversa en el contexto bipolar, o actualmente, los miembros de la "Tríada" entre sí, en el terreno económico- en el ámbito internacional como en el ámbito interno. Pero también puede ser el "contra-poder" de los países de la OPEP -"verticalmente" y hacia "arriba"- frente al mundo industrializado, aunque aquéllos no tenían poder militar o el desarrollo industrial de los últimos; o el poder -contrapoder "verticalmente" y hacia "arriba"- demostrado por Khomeini al tomar como rehenes a diplomáticos norteamericanos, hecho que no pudo ser neutralizado -¿contrapoder o poder disciplinario por parte de EUA?- por la primera potencia militar del mundo occidental, costándole la reelección a Carter y la continuidad en el poder al partido demócrata.

*

Toda élite puede toparse con una "contra-élite". Esto significaría que las naciones podrían encontrarse con "alternativas" hacia las cuáles inclinarse. Creo que uno de los problemas que se dan en los sistemas políticos latinoamericanos, es justamente la falta de "contra-élites", y por ende de alternativas. Los grandes vacíos son ocupados por quiénes tienen poder o forman parte de la gran telaraña política, dominando todas las posibilidades, sin que se pueda hacer nada en favor de los intereses auténticos de la Nación, ya que no pueden ver otras alternativas hacia las cuales inclinarse. Esto se puede observar actualmente (1995) y, especialmente desde principios de los ’90, que la falta de alternativas de "izquierda" (no estoy hablando del comunismo; no es la única izquierda) en América Latina, favorece el predominio casi irrestricto del "neoliberalismo" en toda la región. La contraélite plantearía una "dirección" alternativa haciendo uso de un contrapoder, o de su poder, si se encuentra en el "turno" en el que lo ejercita gobernando, esta vez como élite.

*

El poder no sólo está compuesto por recursos tangibles, sino también por recursos intangibles, como el carácter nacional, o la voluntad de la élite para afectar el comportamiento de otras naciones.

EL PENSAMIENTO DE MORGENTHAU SOBRE EL PODER.

Cuando Hans Morgenthau habla de poder, no hace referencia al poder del hombre sobre la naturaleza, o sobre un medio de expresión artística como el lenguaje, la oratoria, el sonido o el color, sobre los medios de producción o de consumo o sobre sí mismo en el sentido de autocontrol. Se refiere al dominio del hombre sobre las mentes y las acciones de otros hombres.

*

Por poder político entiende a las relaciones de dominio entre los detentores de la autoridad pública y entre estos y la gente en general. Se definiría como la influencia que un actor ejerce sobre otro.

*

La influencia proviene de tres fuentes: a) la espera de beneficios (por parte del influenciado); b) el temor a circunstancias adversas; y c) el respeto o aprecio por hombres o instituciones. Puede ser ejercida a través de órdenes, amenazas o persuación, la autoridad o carisma de un hombre o de un departamento o una combinación de ellos.

*

De acuerdo con Hans Morgenthau, es un aspecto característico de las políticas tanto nacionales como internacionales, que sus manifestaciones no se muestren como realmente son: manifestaciones de la lucha por el poder. Por el contrario, se justifican en términos éticos, legales o biológicos. Es decir: la verdadera naturaleza de la política se oculta por justificaciones y racionalizaciones ideológicas.

*

La realidad puede anular la ideología vigente, toda vez que aquella se aleja de lo que ésta quiere reflejar, aunque siempre será reemplazada por otra. Por ejemplo las relaciones EUA-URSS a partir de la Cumbre de Reikjavick de 1985; la "perestroika" y el "glasnost" desarrollados por el gobierno soviético de Gorbachov o la política de "modernización" iniciada (aunque luego accidentada en su aplicación) por el gobierno de China comunista. Mientras la idea y la realidad tiendan a converger -en esto juega un papel muy importante la "propaganda"- ideología vigente permanecerá como un vasto manantial de poder. Para Morgenthau la presencia de masas ideológicas en las relaciones internacionales, implica que en el mundo hay sólo espacio para uno, y el otro debe desaparecer o ser destruido -lógica del sistema bipolar basado en la guerra fría. Las relaciones son "amigo-enemigo": o vos o yo, los dos juntos no-. De la misma manera las masas nacionalistas, se encuentran en la arena internacional, sosteniendo cada una su concepción del mundo, convencidas de que tienen que ejecutar el mandato de la historia.

*

El ejercicio del "contrapoder" es permanente entre los actores polares -sea por la búsqueda de la destrucción mutua, modelo guerra fría, o por la competencia en áreas temáticas y/o geográficas, como se dio en el orden del siglo XIX y tiende a darse en la actualidad-, y factible -en términos relativos- de ser ejercido para -por lo menos- mantener el equilibrio, toda vez que no se puede conseguir una mayor ventaja por sobre el otro -supremacía- o se busque que el otro no siga avanzando y saque más ventajas que las que obtuvo.

*

Sin embargo, no resulta tan fácil ese mismo ejercicio por parte de actores no polares, sean estos potencias intermedias o actores periféricos. Para comenzar, el contrapoder se utilizaría no para mantener el equilibrio, ya que lo que se quiere, es romper el status quo; sino para alcanzarlo, en la medida de lo posible; básicamente para maximizar la capacidad de desempeño.

*

El problema es resolver, no sólo un mejoramiento de la situación de los paises "no polares", sino también -este es un tema que le compete a la concepción idealista-normativa que ha dado lugar a las corrientes basadas en el "deber ser", sin contemplar a la realidad tal cual es- lograr que el sistema internacional mantenga ciertas pautas del comportamiento que favorezcan un "orden justo".

*

Esto sólo sería factible, en principio -de acuerdo con la concepción realista-, a través de un sistema global de "equilibrio de poderes", en el que los actores menores deberían realizar alianzas a fin de poder "equilibrar" su capacidad negociadora respecto de los actores mayores.

*

Morgenthau plantea, frente a este tipo de situaciones, la realización de "alianzas maximizadoras".

*

Ejemplo de ello puede ser la Comunidad Económica Europea (CEE), hoy Unión Europea (UE), frente a la capacidad de desarrollo y control del mercado mundial por parte de EUA durante el bipolarismo. Si no existiera la Unión Europea, los paises de la Europa occidental, individualmente, tendrían pocas alternativas frente a la realidad actual, en vez de formar parte de la "Triada".

*

Otro tipo de alianza maximizadora -más allá de éxitos y fracasos-, ha sido el Movimiento de Paises No Alineados. No cabe duda, que el proceso de descolonización masivo que se dio en Asia y especialmente en Africa, tiene como factor rector y consolidador a este Movimiento. De la misma manera que del capítulo económico del Movimiento y del Grupo de los 77 salieron las propuestos para un Nuevo Orden Económico Internacional (NOEI) más justo, que provocó cambios sustantivos en las relaciones Norte-Sur, generando compromisos que, aunque no fueron cumplidos ni alcanzados, significaron un factor de cambio.

*

Un ejemplo contundente fue el impacto producido por la alianza OPEP, que generó una revolución tanto en el orden financiero, como en el tecnológico, toda vez que el mundo industrializado debió orientarse a la búsqueda de tecnologías energéticas alternativas.

*

No obstante, si se observa atentamente, los ejemplos dados muestran que el éxito de las conductas que derivan en una resistencia al orden imperante basadas en la construcción de un contrapoder, surgen en el área en la que no predomina el poder rector del sistema, sino en otras en las que es posible actuar "subrepticiamente" -durante el bipolarismo Alemania y Japón crecieron desarrollando la capacidad tecnológica e industrial, no la capacidad militar-. Desde ya, tanto Alemania como Japón, estaban ocupados militarmente, en el primer caso, por EUA y la URSS dividiéndola, y en el segundo, por EUA. Rusia hoy, no está ocupada militarmente. Además, tiene una capacidad en ese orden equivalente a la de EUA, que no le sirve de todas maneras -pese a las visiones conspiracionistas de muchos- para resolver sus problemas. Su problema central es, cómo construir poder económico, para transformarse en un país competitivo a nivel mundial, de acuerdo con las nuevas tendencias.

*

El caso de la desintegración de la URSS -e incluso del declinio de EUA- responde, no al triunfo de Reagan en la guerra fría -la URSS perdió la guerra fría pero no fue EUA el que la ganó- sino a la "emergencia", "subrepticia" durante años, de dos poderes económicos, como el de Alemania y Japón, aunque no tienen la capacidad nuclear de EUA. Tampoco le sirvió a EUA su capacidad nuclear para contrarrestar a la OPEP, o para resolver la crisis de los rehenes de Irán. ¿Le sirve la capacidad nuclear que tiene actualmente Rusia, para mantener, en reemplazo de la ex-URSS, su condición de potencia planetaria?

*

La clave del contrapoder está en encontrar un punto en el que se pueda "neutralizar" y si fuera posible "contrarrestar" las actividades ejercidas por otro/s. Esto derivaría, en principio, en un equilibrio. No obstante, como se verá, depende de si los actores son "pares" o "subordinados", el equilibrio funciona de distinta manera.

*

Hoy, la "construcción" de poder pasa, fundamentalmente, por el desarrollo del segmento científico y tecnológico, pero no conectado al eje estratégico-militar, como en los últimos 50 años, sino en áreas vinculadas a lo económico-social.

EQUILIBRIO DE PODER Y SISTEMA MUNDIAL.

El equilibrio de poder en su forma más simple, funciona de la siguiente manera: en un mundo anárquico -con el término "anárquico" no se hace referencia a un mundo carente de orden, sino carente de un gobierno central, en el que gobierna el o los actores que predominan porque tienen mayor capacidad de poder- de Estados-naciones, cada protagonista busca maximizar su seguridad -la seguridad no es un concepto esclusivamente militar; se puede buscar seguridad económica, financiera, etc.- a través del incremento del poder. En esta "competencia", el anhelo de seguridad se expresa principalmente en la búsqueda de maximización del poder propio más -o gracias a- el de los aliados que favorezcan a esta maximización. Puede ser una alianza militar como TIAR, OTAN o el ex Pacto de Varsovia; o un proceso integrativo como el NAFTA por ejemplo, e incluso una "cuasi-confederación" como la Unión Europea.

*

La seguridad de todos, los que se encuentran en el "tope" del sistema, se obtiene si ninguna de las naciones alcanza preponderancia por sobre las otras. Cada vez que el equilibrio peligre, los sistemas de "contralianza" operarán para restablecerlo. La contralianza puede ser cualquiera de las desarrolladas durante la existencia del sistema multipolar (1815-1914), por ejemplo las que llevó a cabo la Prusia de Bismark con otras potencias europeas para aislar a Francia; o la OPEP frente a las "Siete Hermanas" como se conocían a las empresas petroleras privadas que venían explotando el petróleo en el Medio Oriente y otros paises del orbe.

*

Si un actor o grupo de actores no polares -alianza maximizadora- intenta modificar el status quo para mejorar su inserción, buscando un equilibrio con los dominantes, lo que ocurre -en la medida del éxito- es que se "rompe" el equilibrio vigente modificándose la estructura.

*

Resulta muy difícil que un conjunto de actores menores logren tal grado de coalición en el corto plazo, como para alterar el equilibrio vigente e incluso modificar la estructura. Esto requiere plazos largos y permanentes actualizaciones de las estrategias que se siguen -estrategias alternativas-, ya que los dominantes utilizarán "contra-estrategias" orientadas a romper o hacer fracasar a la "alianza" -divide et impera-. A la actual Unión Europea (UE) le costó más de 40 años alcanzar la condición presente y aún tiene dificultades internas. Generalmente la maximización de las capacidades se orientan -al menos en el corto y mediano plazo- a encontrar formas de modificar el régimen vigente, más que a romper el equilibrio -v.g. CEE frente a EUA en el mercado mundial, u OPEP frente al mundo industrializado-.

*

El equilibrio inicial en el "tope" del sistema -horizontalmente-, se alcanza luego de un proceso de "polarización" entre los principales protagonistas; proceso en el que ya ninguno podrá sacar más ventajas que las que sacó al resto ni podrá impedir que los otros saquen más ventajas que las que sacaron; y "verticalmente" toda vez que los actores polares manejan a los periféricos dentro de marcos "razonables" -razonables para los hegemónicos- de resistencia.

*

La "configuración de poder" resultante -la estructura: uni, bi o multipolar- comenzará a generar "equilibrios" de poder, en el "tope" y "verticalmente", acorde con las características esenciales de funcionamiento del sistema.

*

Hay distintos tipos de equilibrio de poder. Los definiré en mis términos como:

a) Equilibrio "mecánico", que presume paridad relativa entre los actores, v.g.: la "pentarquía" europea en el siglo XIX; EUA y la URSS durante el bipolarismo; actualmente la "Tríada".

b) Equilibrio "político", basado en un "acuerdo" político entre partes que tienen equilibrio mecánico, que plantea una política de balance a fin de mantener el equilibrio, v.g.: el "acuerdo" arribado en el Congreso de Viena de 1815 sobre un orden del "sistema multipolar" basado en el balance de poder.

c) Equilibrio "hegemónico", que es el "equilibrio del sistema". El actor polar -como "conductor" del sistema- mantiene, en relación a los miembros de su ámbito de influencia, una conducta de relativa "tolerancia" a las actividades independientes o autónomas de estos; más allá de las cuales "interviene" de diversas maneras -el Sistema Interamericano está plagado de ejemplos sobre este particular a través de lo que se conocen como ‘Reuniones de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores"- para mantener el "equilibrio del sistema" -status quo-. Se trata de un equilibrio "desequilibrado" a favor del hegemón. V.g.: el equilibrio del "sistema Interamericano", basado en el "intervencionismo" permanente por parte de EUA para evitar que los gobiernos latinoamericanos desarrollen políticas o economías que puedan poner en tela de juicio la seguridad o los intereses económicos de ese país o de sus ciudadanos o empresas.

*

Las situaciones de equilibrio son diferentes si se trata de:

a) Un sistema bipolar; ya que predominará, muy probablemente, la pugna por la supremacía entre los dos actores polares -en el "tope" del sistema-, justificando esta pugna ideológicamente, y cuyo equilibrio resultante se basará en lo que, durante la guerra fría se denominó el "equilibrio del terror" por el temor a que la destrucción del otro implique la mutua destrucción. En el nivel "vertical" de relacionamiento, las conductas de los hegemones en relación a los miembros de sus ámbitos respectivos, será de prevenir -o sancionar- cualquier posibilidad de que se transformen en generadores de "inseguridad" para sus intereses como conductores de bloque.

b) Un sistema multipolar; ya que predominará la política del balance -en el "tope" del sistema-. Si bien todos intentarán sacar un máximo de ventaja por sobre el resto, la garantía de todos radica en el mantenimiento del equilibrio (balance). En el nivel "vertical", los miembros no polares, sean potencias intermedias o periféricos, tendrán más margen de acción que en un sistema bipolar, ya que la pugna ideológica en el "tope" del sistema no procede, a la vez que hay una mayor "difusión" del poder existente.

*

En lo que hace al balance dentro del equilibrio multipolar, se da el caso en el que todos los miembros actúan de manera tal de mantener el equilibrio según las circunstancias y otros en los que un actor realiza el papel de "mediador" -v.g.: Gran Bretaña en la "pentarquía" europea durante el siglo XIX-, por lo que el balance no se realiza "automáticamente" sino que es "regulado" por el "mediador".

*

La esencia del proceso del equilibrio -en el "tope" del sistema- es "frenar" al poder con un "contrapoder". La técnica para llevar a cabo esto (balance) ha sido el sistema de "alianzas y contra-alianzas" ad hoc. Un ejemplo clásico es: la alianza Austro-Británica contra Francia y Prusia en 1740, que pocos años después se transformó en una alianza Anglo-Prusiana en contra de Francia y de Austria. Desde ya, el balance no funciona en un sistema "bipolar" ya que no se pueden realizar alianzas "compensadoras".

EL PODER ESTRUCTURAL.


La perspectiva del poder en términos "estructurales", es la de la distribución agregada de los atributos de poder entre los Estados.

LEY DE VASOS COMUNICANTES.

La explicación del poder en términos de la "estructura global" se basa -a mi criterio- en la "ley de vasos comunicantes"-haciendo una semejanza con química y física-, en el sentido de considerar que el poder (existente en los distintos "segmentos") siempre hallará un nivel común.

*

Con esto quiero significar que el sistema, siempre tenderá a la búsqueda de un equilibrio (sistémico) pero, dependiendo de las características de las épocas, éste equilibrio se alcanzará de forma distinta.

*

Los actores polares, que tendrán diferente grado de poder (o peso específico) en distintos "segmentos" de las relaciones mundiales, operarán, -no necesariamente con la fuerza militar- para recuperar ventajas en aquellos segmentos en los que carezcan de ventajas comparativas o en los que se encuentren perjudicados, tratando de ejercer presiones a través de otros segmentos en los que sí tengan ciertas ventajas y que generen costos altos a quiénes los perjudican, para modificar el status existente. De esta manera, opera la "ley de vasos comunicantes", ya que se tiende a un equilibrio usando el poder de un segmento, para mejorar la situación en otro.

*

Esta es una conducta "estratégica". EUA bloquea comercialmente a muchos países, o ejerce presiones de diferente tipo, para conseguir de sus gobiernos determinadas políticas o conductas, en diferentes áreas, tocándolos en los puntos -segmentos- donde son débiles. Por ejemplo -entre muchos otros-, la exigencia norteamericana al gobierno argentino de que promulgue cuanto antes una "Ley de Patentes", amenazando con que sino no habrá inversiones. Lo mismo en relación al gobierno chino.

*

El poder en términos "estructurales", puede recibir impactos, no en la "globalidad", sino en alguno de los segmentos. Por lo tanto, los cambios en la "estructura de ese segmento" no necesariamente modificarán el poder "global", pero sí lo afectarán.

*

Los paises industrializados que fueron afectados por el impacto OPEP buscaron, en el mediano plazo, estrategias suficientes -contra-estrategias-, para conjurar la situación. La "conjura" de la situación, no necesariamente requirió una respuesta militar, de la misma manera que el "realismo" no hubiera propuesto soluciones de ese tipo. Pensar en ello, sería no entender verdaderamente al realismo.

*

Los Estados que son fuertes, lo son en las principales áreas temáticas. Y en aquellos casos en que, como el de la energía, se muestran débiles, tratan de paliarlos a través de la capacidad en otras áreas, v. gr.: la científico-tecnológica, como para desarrollar tecnologías alternativas y resolver las situaciones de desventaja y vulnerabilidad.

*

Esto no es así en el caso de los paises que no son fuertes, precisamente porque no controlan las áreas más importantes; por lo que el equilibrio en los vasos comunicantes termina "fluyendo" en el sentido del poder global.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

CUBA: El día después de la muerte de FIDEL.

CUBA: El día después de la muerte de FIDEL.

TEMA: Cuba probablemente no saldrá de su estancamiento actual hasta después de la desaparición de Fidel Castro.
.
RESUMEN: El resbalón de Fidel Castro el 20 de octubre de 2004 fue otro recordatorio de que, tarde o temprano, el Comandante faltará. Aunque otros factores aún pudieran precipitar cambios profundos, Cuba probablemente no salga del estancamiento actual hasta después del velorio. Este análisis pone la mirada sobre un día después fijado en 2005 ó 2006 y perfila a los cuatro actores principales en el panorama político cubano, a saber, la elite dirigente, la ciudadanía en Cuba, el gobierno de Estados Unidos y la comunidad cubana en Miami. Un gobierno sucesor que perdurara al menos a corto plazo sería el escenario probable si los sucesores se mantuvieran cohesionados e implementaran reformas económicas tipo China y Vietnam. ¿Bastaría abrir la economía para que el gobierno recuperara cierta legitimidad ante la población? EEUU y los “halcones” en Miami sólo contemplan una transición rápida a la democracia. ¿Qué harían si la sucesión se estableciera? ¿Podría el Miami cubano evolucionar rápidamente hacia posiciones moderadas una vez desaparecido Castro?

ANÁLISIS: Fidel Castro se resbaló el 20 de octubre de 2004 en Santa Clara. A diferencia de su desmayo en junio de 2001 cuando no pudo reaccionar, esta vez tardó unos pocos minutos en dirigirse al público –“Estoy entero”– y acto seguido tomó las riendas de su traslado a un hospital habanero. Al día siguiente, Castro explicó a la población que los médicos lo operaron bajo anestesia administrada por vía raquídea y, por tanto, había atendido “las tareas más importantes que me corresponden”.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------
En la Mesa Redonda Informativa transmitida el 25 de octubre el Comandante anunció el fin de la circulación del dólar estadounidense. Desde el 8 de noviembre, el peso convertible circula en su lugar. A partir del 15 de noviembre, el canje de dólares de EEUU por pesos convertibles conlleva un 10% de recargo, es decir, se ha devaluado el dólar estadounidense frente al peso convertible, lo cual perjudica a los cubanos cuyas remesas provienen principalmente de Estados Unidos. “Hace falta que no vuelva a caerse”, comentó un bicitaxista en La Habana.

La salud de Castro es una primerísima razón de Estado en Cuba. Más de 45 años en el poder sin contrapesos no se gastan en vano y su muerte provocará cambios de todo tipo. Quizá uno de los más impredecibles sea cómo se verán afectados psicológicamente los actores principales sobre el tablero político cubano, a saber, la elite dirigente, la ciudadanía en Cuba, el gobierno de Estados Unidos y la comunidad cubana en Miami. La elite, ¿se sentirá aliviada o sin compás? Los cubanos de a pie, ¿seguirán aguantando resignadamente? Washington y los “halcones” en el Miami cubano, ¿se aferrarán a la política del enfrentamiento?

El juego de los escenarios prospectivos es imprudente. Pero, aun así, de eso se trata: proyectar el comportamiento de los cuatro actores una vez despedido el Comandante. Como también se trata de armar un análisis y no una novela, la fecha del velorio se fija para el 2005 ó 2006 cuando los actores tendrían un perfil parecido al de hoy.

La élite dirigente.

Contra casi todos los pronósticos, Castro y su gobierno sobrevivieron la caída del muro de Berlín. Si el Comandante hubiera fallecido antes de la posguerra fría, ¿cómo hubieran enfrentado Raúl Castro y los demás sucesores esos dificilísimos años de principios de los 90? Los escenarios contrafactuales son aún más traicioneros pero improbablemente hubieran sobrevivido –de haber sobrevivido– de la forma en que lo lograron con él. Cuando falte Castro, los sucesores afrontarán la monumental tarea sin antecedente de trazar políticas y forjar consensos sin él a la par de mantenerse cohesionados.

A principios de los 90, Castro consintió refunfuñando a una cierta liberalización económica, a saber, la legalización del dólar estadounidense, el trabajo por cuenta propia en algunos oficios y una mayor autonomía para las cooperativas agrícolas. Nunca, sin embargo, se asumió la siguiente rueda que incluía la creación de un pequeño y mediano sector empresarial nacional. Las reformas, por lo tanto, se estancaron. En 2003 el impasse cedió al retroceso al dictarse nuevas restricciones al trabajo por cuenta propia, centralizarse el turismo bajo la sombrilla militar y prohibírsele a las empresas estatales el manejo de divisas. La reciente medida respecto al dólar estadounidense es, en parte, otro paso sobre la marcha atrás.

Aunque para el grueso de la ciudadanía la economía es la prioridad más acuciante, no es así para el Comandante. Su rechazo al socialismo de mercado es notorio y casi tan visceral como el que siente por el capitalismo. En consecuencia, la dirigencia está maniatada. El congreso del Partido Comunista, por ejemplo, debió celebrarse en 2002 ó 2003, pero pende sin fecha todavía por la negativa de Castro a poner las reformas al centro.

Una reestructuración económica profunda hubiera implicado nuevas formas de gobernar. Los comunistas cubanos –como los de China y Vietnam– se hubieran preocupado más por generar riqueza que por movilizar a las masas. En vez de esto, lo que están librando desde mediados de 2000 es una llamada “Batalla de Ideas” para recargar la conciencia revolucionaria de las masas. La elite dedica más atención y recursos a la movilización de cuatro millones de personas –como en las recientes maniobras militares del 13 al 19 de diciembre– que a liberar las energías ciudadanas con miras al bienestar económico nacional. Con todo, la guerra en Irak y el informe sobre la transición en Cuba publicado por el Departamento de Estado en mayo de 2004 hacen que sectores de la elite y de la población concuerden con Castro respecto a la amenaza que el segundo mandato de George W. Bush representa para el país.

Castro, además, ha revivido con fuerza viejos hábitos forjados en pleno apogeo revolucionario durante los 60 cuando gobernaba por cuenta propia con pocos apegos institucionales civiles que, por otra parte, no estaban muy desarrollados. A partir de los 70 hasta fines de los 90, se asentó un entramado institucional asumido del entonces campo socialista que, mal que bien, funcionaba. La renuencia de Castro a centrarse en la economía y la impotencia de la elite de ponerle límites como la china le hizo a Mao a principios de los 70 significa que las movilizaciones, la ideología y la defensa son el principal compás. Éstas también le facilitan a Castro –el gobernante cuentapropista– atender “las tareas más importantes” que le corresponden mayormente a través de sus colaboradores más próximos y las altas instancias militares. En parte, el Partido Comunista, los ministerios y la Asamblea Nacional del Poder Popular han pasado a un segundo plano en la política nacional (aunque no en las provincias y los municipios) y no era así en los 90. Si la economía fuera el eje de la política gubernamental, la institucionalidad cobraría su debido lugar.

El descuido de la economía y el incremento del personalismo no son un buen punto de partida para el día después. A los sucesores no les quedará más remedio que volcarse sobre la economía y sustentarse en la institucionalidad, es decir, contravenir la dirección que Castro le daba al país en sus últimos años. Continuar con las pautas castristas sería la vía más segura al colapso definitivo. El escenario de continuidad al pie de la letra sería, por lo tanto, poco probable. Los sucesores, después de todo, buscarían reafirmarse en el poder.

Los escenarios más previsibles se darían en torno a la implementación de las reformas para relanzar la economía y así ganar cierta legitimidad ante la población. La decisión clave giraría alrededor de la gradación de éstas: ¿A medias como en los 90? ¿Modestamente ampliadas como sería una mayor liberalización del trabajo por cuenta propia? ¿A plenitud como en China y Vietnam? Cualquiera que fuera la combinación, las reformas desatarían nuevas dinámicas en la sociedad cubana en un plazo relativamente corto. ¿Cómo responderían los sucesores? ¿Con cautela o con audacia? ¿Con dureza o apertura? ¿Lograrían consenso o se desvelarían fisuras y facciones? ¿Podría Raúl Castro –quien ha vivido siempre a la sombra de su hermano– dar un viraje de 180 grados para así pasar a la historia con méritos e iniciativas propios?

La ciudadanía.

La supervivencia de los 90 fue posible, en parte, por la relativa quietud ciudadana. El que los cubanos no se lanzaran a las calles como los ciudadanos de los antiguos países socialistas no debió haber sorprendido. Cuba no era como Europa del Este en al menos dos sentidos. Por un lado, la revolución había sido autóctona y había representado las aspiraciones de casi todos los cubanos. El fin de la guerra fría no desenlazó los nudos cubanos de sus orígenes y del curso seguido desde el 1 de enero de 1959. Por otro lado, la voluntad de la elite cubana de mantenerse en el poder nunca ha flaqueado y fue reafirmada sin titubeos luego de caer el muro. “Somos nosotros y eso no tiene alternativa”, dijo Castro respondiendo a su propia pregunta retórica sobre quienes debían gobernar a Cuba.

La gran mayoría de los cubanos aún no ha cobrado conciencia del “poder de los sin poder”. La represión es efectiva porque su carácter es mayormente de baja intensidad. Los espacios públicos están casi exclusivamente copados por el discurso oficial que es particularmente estrecho y monótono porque la ideología es su motor. En Cuba, la ciudadanía libra batallas campales por el pan de cada día. Al mismo tiempo participa en los rituales oficiales para no buscarse problemas. La doble moral –el decir una cosa en público y creer otra en privado– y la ilegalidad –por las abultadísimas proscripciones a las transacciones mercantiles– son ineludibles. Los cubanos afligidos por “una lesión antropológica” –al decir de monseñor Pedro Meurice Estiu, arzobispo de Santiago de Cuba– son demasiados y, por ende, no pueden asumir el protagonismo que les corresponde. No pocos sueñan con irse del país.

Cómo, cuándo y de qué manera los cubanos de a pie dejarán de ser actores pasivos es impredecible. La inconexión popular del discurso oficial no se ha traducido en una oposición con poder de movilización y convocatoria. La brecha abierta entre la elite y la ciudadanía es, no obstante, insalvable bajo los parámetros castristas. Por eso es que la muerte de Castro presentará a los sucesores con la oportunidad de tender puentes abriendo la economía. ¿Bastarían las reformas económicas para que la sucesión ganara legitimidad y estabilidad? Por el contrario, ¿se enlazarían relativamente rápido con demandas ciudadanas de una apertura política que llevara a una transición?

En cualquier escenario, tres actores surgidos o fortalecidos después de 1990 –los empresarios asociados a las empresas mixtas, la iglesia católica y la oposición– podrían ser particularmente influyentes. ¿Se conformarían los empresarios con una liberalización económica profunda? ¿Cómo quedarían sus vínculos –hoy estrechos y dependientes– con la esfera política? ¿Qué haría la iglesia si los sucesores limitaran las libertades religiosas concedidas a principios de los 90? En sentido opuesto, ¿qué haría si por fin lograra acceso a los medios masivos o permiso para abrir escuelas primarias? ¿Sería entonces osada o cautelosa la iglesia? Los opositores declarados del régimen –vapuleados por la ola represiva de 2003– son faros morales en el sombrío panorama político nacional. ¿Desempeñarían labores decisivas que aceleraran la transición? De ser así, ¿qué papel jugarían? ¿Les pasaría lo que a sus homólogos en los antiguos países socialistas quienes, por lo general, no han sido determinantes en la política? Lo sean o no, lo cierto es que las ideas alzadas por la oposición –libertad y democracia– son puntos cardinales para que los cubanos recuperen su espíritu y ejerzan el poder ciudadano que les corresponde.

El gobierno de Estados Unidos.

La Ley Helms-Burton (1996) y el informe de la Comisión de Apoyo a una Cuba Libre (2004) son los documentos rectores de la política de Estados Unidos hacia el gobierno cubano y constituirían la hoja de ruta para el día después del velorio.

La ley establece condiciones puntuales para normalizar las relaciones con Washington, entre ellas que no figuren ni Fidel (entonces ya difunto) ni Raúl Castro, que se atiendan las reclamaciones sobre las propiedades confiscadas y que se convoquen elecciones libres. Por su parte, el informe presenta un programa detalladísimo para la transición que, sin embargo, refleja pocos conocimientos de la Cuba real –se dice, por ejemplo, que habría que vacunar a los niños menores de cinco años– e inmiscuye a Estados Unidos –aunque siempre aclarando que la cooperación estadounidense se daría sólo si fuera solicitada por un gobierno democrático en Cuba– en la casi totalidad de los asuntos que le competen, fundamentalmente, a los cubanos en la isla. En resumen, la política del gobierno de Bush –la más severa desde principios de los 60– no admite consideración alguna de una sucesión y reclama una transición lo más rápida posible.

La cuestión de fondo es cómo se impide la sucesión y se acelera la transición desde el exterior. Después del velorio, el gobierno cubano probablemente logre reconstituirse a medio plazo, entre otras razones porque es el actor mejor articulado. Si se arraigara una reestructuración económica profunda, se trataría de un largo plazo que no sería tan largo como en China y Vietnam por el carácter urbano y la apertura al exterior de la sociedad cubana. Incluso en China y, en menor grado, en Vietnam, ya aparecen algunas grietas políticas. Las economías de mercado exitosas –como las de Corea del Sur, Taiwan y Chile– tienden finalmente a la liberalización política.

¿Cómo se pudiera dar un cambio de régimen a corto plazo? Los sucesores pudieran convencerse rápidamente de la inviabilidad de la sucesión y, por ende, convocarían un gran diálogo nacional con miras a pactar la transición. Este escenario es improbable ya que equivaldría a que la elite se “rindiera” de antemano. Pudiera suceder, sin embargo, que a la elite la sucesión se le fuera de las manos. Por ejemplo, una migración desordenada hacia Florida, una explosión popular y/o una crisis humanitaria crearían un contexto propicio a una intervención de Estados Unidos. Así y todo, la coyuntura también pudiera inducir un diálogo nacional que facilitara la transición y, de esa manera, evitar una ocupación estadounidense.

El reciente informe da pie a la suposición de que algunos sectores de la administración Bush contemplan una acción militar que apure la transición. Es la primera vez que un documento oficial elimina el adjetivo “pacífica” para calificar a la transición y, en su lugar, emplea “rápida”. Por su minuciosidad, el informe además casi parece un manual para un gobierno ocupante.

Más preocupante aún es que la administración no parece tener una hoja de ruta alterna a una transición rápida. ¿Qué pasa si la sucesión se estableciera? ¿Continuaría el embargo ad infinitum? Por el contrario, ¿cabría dar una señal alterna como sería una declaración –la de Bush padre la dio– que Estados Unidos no alberga intenciones militares hacia Cuba? ¿Tomaría el Congreso la iniciativa, por ejemplo, anulando la Helms-Burton? Ante una Cuba enfrascada en un proceso real de reestructuración económica, ¿No sería lógico que los empresarios estadounidenses se movilizaran por el levantamiento del embargo? ¿Se enfrentaría la administración Bush y la que le siga en 2008 a la Unión Europea, Canadá y América Latina que, sin duda, acelerarían el engagement con un gobierno sucesor comprometido con las reformas económicas?

La comunidad cubana en Miami.

El Miami cubano sostiene sobre sus hombres el embargo: un 65% lo apoya, si bien sólo un 25% lo considera eficaz. El peso electoral de la Florida así como la intensidad y entrega con que los cubanoamericanos se movilizan en torno a Cuba acentúan el poder del Miami cubano. Por el contrario, para los que se oponen al embargo, Cuba es uno de múltiples y variados intereses. Si, por ejemplo, los agricultores del Midwest –que ya le venden grano y otros productos agrícolas a Cuba– dedicaran tesón y recursos exclusivamente a cambiar la política de EEUU, habría cambios. Los estados del Midwest también tienen un peso electoral considerable.

El Miami cubano, sin embargo, tiene matices y se contradice. Las encuestas patrocinadas por el Cuba Study Group –hombres de negocios que buscan moderación y equilibrio en la política de EEUU hacia Cuba– arrojan lo siguiente:

• El 62% considera que el enfrentamiento ha fracasado.
• El 57% considera que el futuro de Cuba debe ser negociado entre cubanos y no en Washington.
• El 77% piensa que la democratización de Cuba es responsabilidad cubana y no estadounidense.
• El 74% prefiere una transición pacífica y gradual.
• El 65% opina que la oposición en la isla será más determinante del futuro de Cuba que el exilio.

Al mismo tiempo, una encuesta realizada recientemente por la Universidad Internacional de la Florida registra lo siguiente:


• El 55% apoya un diálogo nacional entre el gobierno cubano, la oposición y el exilio.
• El 60% favorece una invasión por Estados Unidos.
• El 70% aprueba la venta de medicinas y el 55% la de alimentos.
• El 46% secunda el levantamiento de las restricciones a los viajes a Cuba.

Aunque contradictoriamente, la comunidad cubanoamericana ya está en transición y no sólo por lo que revelan estas encuestas. Su perfil demográfico está cambiando porque las generaciones del exilio tradicional van pasando y porque los cubanos que llegaron después del Mariel se acercan a la mayoría del Miami cubano. Los que nacieron en Estados Unidos y los que salieron de Cuba después de 1980 tienden a ser más flexibles en cuanto al embargo y a inscribirse en los partidos Demócrata y Republicano en proporciones parecidas. La gran mayoría de votantes cubanoamericanos, sin embargo, provienen de las filas de los que llegaron en los 60.

La desaparición de Castro podría acelerar la transición en Miami. ¿Lograrían los “halcones” mantener su poder e influencia sin el factor principal que los cohesionó? Si en La Habana la elite pudiera dividirse por el ritmo de las reformas, ¿no pudiera pasar lo mismo en Miami por cómo lidiar con Cuba después del velorio? De establecerse la sucesión y despuntar la economía, ¿no habría cubanoamericanos interesados en invertir en Cuba, incluso para establecer negocios con sus familiares allá? ¿No sería lógico que los que llegaron después de 1980 –generalmente con familia en la isla– presionaran para el fin de las restricciones a los viajes? Sin Castro, ¿no es posible que la opinión a favor de una invasión de Estados Unidos a Cuba ceda ante las que favorecen una solución entre cubanos, pacífica y gradual? Por el contrario, si los sucesores perdieran el control rápidamente, los “halcones” podrían entusiasmarse con una intervención de Estados Unidos aunque, claro, el curso de los acontecimientos en Irak podría dificultar esta opción.

Conclusiones: ¿Qué duda cabe que la desaparición de Fidel Castro dejará un vacío? Su muerte y el subsiguiente desenlace del período revolucionario –de eso se trataría, incluso, si la sucesión se estableciera a medio o largo plazo– marcará un hito singular en la historia de Cuba. Atenuar la polarización que antecedía a la revolución y que fue agravada trágicamente después de 1959 sería entonces el desafío mayor si los actores principales se interesaran con seriedad y equilibrio por lograr para Cuba la mayor normalidad posible. Ojalá que así sea, aunque requeriría que, sobre todo, los sucesores, el gobierno de Estados Unidos y el Miami cubano actuaran con una fina inteligencia política que casi nunca han puesto de manifiesto. Quizá, no obstante, se crezcan ante el momento histórico que enfrentarán.

Una ocupación de Cuba por Estados Unidos –posible pero no probable– conformaría un escenario catastrófico. Ahogaría las esperanzas de normalidad para Cuba. Haría trizas las relaciones de EEUU con América Latina y, en menor grado, con la Unión Europea. Sería echarle leña al fuego del antiamericanismo ya rampante por la guerra en Irak. Aunque Estados Unidos se impondría, no se debe desestimar la voluntad de resistencia de ciertos sectores en Cuba. ¿Cómo impedir que la catástrofe se materialice?

La elite cubana –especialmente las fuerzas armadas– haría todo lo posible por evitar las situaciones que pudieran provocar una respuesta militar estadounidense. Para ello, claro está, tendría que mantener un justo equilibrio entre la cautela y la audacia además de estar dispuesta, en última instancia, a compartir o dejar el poder. El escenario de una explosión popular se alejaría si los sucesores recuperaran –aunque fuera a medias– la confianza de la ciudadanía. Convendría que la administración Bush confeccionara una hoja de ruta para una posible sucesión a medio plazo. Desde el siglo XIX, la consideración principal de Washington respecto a Cuba ha sido que allí imperaran la estabilidad y el orden. La sensatez, por tanto, debiera prevalecer en algún momento.

Si Washington, de hecho, contemplara los acontecimientos en Cuba desde lejos y dejara que fueran los cubanos –en la isla y en la diáspora– los que desataran sus enredadísimos nudos, los días y los años después del velorio podrían rendir frutos para bien. Sobre el Miami cubano caería una responsabilidad singular para que así fuera: convertirse en una fuerza disuasoria contundente ante Washington. ¿Qué ganaría el Miami cubano? Asegurar su lugar en el futuro de Cuba con peso propio y no ajeno. Sería, sin duda, un paso firme hacia la normalidad que los cubanos necesitamos para, por fin, vivir en paz.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Marifeli Pérez-Stable.
Vicepresidenta, Diálogo Interamericano, Washington, DC.