El ARTE en los regímenes TOTALITARIOS.
Durante el período comprendido entre 1922 y 1945, en los países bajo regímenes totalitarios, la arquitectura y las otras artes visuales se convirtieron en expresión de las ideologías de aquellos regímenes, en aparatos al servicio del Estado. El arte se ponía a disposición de objetivos propagandísticos: el arte podía -y debía- enseñar, informar e inculcar el sistema de valores del Estado.
Los regímenes estimulaban a hacer obras de estilo académico antiguo o realistas, preferentemente de grandes dimensiones y llenas de clichés heroicos y sentimentales. El arte oficial incluía imágenes donde el heroísmo y la muerte eran protagonistas principales, donde se mostraba la supeditación y el sacrificio del individuo por la victoria del partido y la nación.
Llamadas -auténticas o inventadas- a la historia nacional eran decisivas en la creación de estos mitos, ya que los dictadores medían sus creaciones en relación con los triunfos del pasado.
Las artes visuales -incluyendo los carteles de propaganda- se complementaban con los desfiles diseñados, los rituales y las ceremonias... Símbolos de todo tipo, desde banderas hasta eslogans.
En general, se trataba de un realismo totalitario basado en una arquitectura monumental y neoclásica, y una pintura y escultura realistas.
Pero detrás de la pretendida belleza de sus obras de arte se ocultaban regímenes inhumanos y policíacos que costaron a la Humanidad millones de muertos y de inválidos, destrucción y sufrimiento, e incluso el holocausto.
LA ITALIA FASCISTA.
A pesar de que a lo largo del régimen fascista de Mussolini las tendencias pictóricas no siempre fueron iguales, se puede hablar de una inclinación global hacia el futurismo: se trata de un estilo heroico, belicista, obsesionado por las máquinas. Sus autores trabajaron sus temas de la velocidad y del vuelo representados de dos maneras: como analogías cósmicas, o como vistas aéreas vertiginosas de aviones bajando en picado sobre el paisaje.
Las esculturas son alusivas y académicas, impregnadas de retórica fascista, e imágenes conformistas hechas con un formalismo vacío de significado. Contribuyeron a la construcción del mito del fervor, optimismo, eficiencia y vigor nacionalistas.
La arquitectura:
La arquitectura fascista viene a ser una metáfora del restablecimiento del Imperio Romano, en donde el culto a la antigua Roma se convierte objetivo prioritario. En sus edificios se combinaba la modernidad con la monumentalidad clasicista.
LA ALEMANIA NAZI.
El arte nacionalsocialista buscaba superar las diferencias de clase social y cohesionar la nación en una comunidad de ciudadanos que participasen de los mismos ideales. Había de vincular los individuos con la nación. La única justificación del arte era la colectividad, de la misma manera que el objetivo de la arquitectura y los mítines multitudinarios era fundir los ciudadanos en una experiencia colectiva. Suprimía el deseo individual de experimentar e investigar, y en su lugar recetaba soluciones y formulas ideológicas dictadas desde arriba.
Bajo el régimen de Hitler, las artes visuales reflejaron un conjunto de tópicos que se repetirán a lo largo de todo aquel período y que llegaron a alcanzar un significado cultural: El Movimiento Juvenil, las grandes concentraciones de masas, la glorificación del cuerpo sano, la educación heroica, el culto a la muerte heroica, las vistosas ceremonias públicas, los mítines multitudinarios, los estadios deportivos, las nuevas fábricas y viviendas, las autopistas, los edificios públicos, los retratos de Hitler y del partido, los temas antisemitas...
La escultura materializó la obsesión nacionalsocialista por la raza y la etnobiología, a la vez que actuó como complemento de la arquitectura. La escultura fue la transmisora de los valores concretos del nazismo. A las tradicionales representaciones en la escultura decimonónica alemana del soldado o el guerrero, se les añade la guerra, el partido, la camaradería, los campesinos, la maternidad, el cuerpo femenino y fecundo...
Lo que dominó en la escultura fue la representación, inspirada en los modelos de la Antigüedad, de la belleza del cuerpo humano, idealizado. El desnudo masculino representaba el ideal de la raza aria: camaradería, disciplina, obediencia, impasibilidad y valor..
Arquitectura:
La arquitectura se convirtió en la expresión más contundente del nazismo. Sus características eran la horizontalidad, la simetría en les fachadas, el uso de pórticos, el aire de fortaleza y el hermetismo. Los pesados frontones de madera tenían por objeto impresionar e infundir respecto.
Con respecto a la ornamentación, las fachadas eran sobrias, las columnas y pilastras combinaban decoración y tecnología. El águila y la esvástica nazis eran ornamentos obligatorios. Un buen porcentaje de la arquitectura tenía aire militar. Las estructuras eran inexpresivas, metódicas, ordenadas...
La magnitud de los edificios empequeñecía a la persona. La arquitectura de Hitler era ampulosa y reiterativa. La impresión general era de vacío y monotonía. Su finalidad era impresionar e intimidar a las masas.
LA U.R.S.S. ESTALINISTA.
La Revolución Cultural tuvo lugar entre 1928 y 1932. Tenía por objeto la creación de un arte y una arquitectura proletarias modernos.
Al contrario del período revolucionario de 1917 y 1918, caracterizado por el vanguardismo, durante la Revolución Cultural, se impone el realismo llamado fotográfico. En 1934 se implanta la doctrina oficial del realismo socialista: los artistas y arquitectos tenían que seguir las reglas del "romanticismo revolucionario". Bajo el estalinismo, se suprimieron rigurosamente la innovación y la abstracción.
En pintura, se da una voluntad de documentar la actualidad histórica o contemporánea. Se practica intensamente la técnica del retoque, por el cual en un tema histórico se fusionan personas con hechos que no tienen ninguna relación, o se borran personas o sucesos que no tenían ninguna relación o que no convinieran al partido.
La escultura también se pone al servicio del régimen y aparecen estatuas de los padres del Estado socialista, sobre todo de Stalin; se obvian aquellos padres que no son del agrado del dictador, como Trotski. Otros temas escultóricos son los héroes anónimos revolucionarios, individualmente o en grupos escultóricos.
Arquitectura:
La "grandeza" de la era estalinista se refleja en edificios con volúmenes gigantescos y dimensiones despóticas. La arquitectura soviética se basa artísticamente en las vías artísticas del clasicismo, combinadas, a la vez, y a veces, con otras tendencias como el Art Déco.
Se trata de una arquitectura heróica, monumental. El pueblo quedaba asombrado ante las espléndidas construcciones. Durante la Segunda Guerra Mundial, memoria y heroismo, triunfo y vida eterna, fortaleza y dolor, son conceptos expresados a través de elementos arquitectónicos.
LA ESPAÑA FRANQUISTA.
Durante la posguerra, los artistas afectos al régimen franquista -o bajo su amparo- tienden a la renovación del academicismo abandonado en los años veinte, obviando las corrientes de vanguardia aparecidas hasta 1939.
Arquitectura:
Se busca la creación de una cultura y un arte seudoimperiales, escogiendo como modelo la Alemania y la Italia fascistas. Todo ello se traducía en un neomonumentalismo arquitectónico que recuperó los primeros momentos de la arquitectura regionalista y palatina, huyendo de los modelos vanguardistas de las anteriores décadas.
En este sentido, se optó por la piedra y el ladrillo, y se adoptó el gigantismo, basándose en la arquitectura de El Escorial y en la de los llamados áustrias menores.
0 comentarios